Cuadernos: la Oficina Anticorrupción pidió ser querellante y aportó un cruce de fechas

5 de septiembre de 2018  • 16:40

La Oficina Anticorrupción (OA), organismo dependiente del Poder Ejecutivo, pidió hoy al juez federal Claudio Bonadio ser parte querellante en la causa de los cuadernos de las coimas . De ser aceptados por el magistrado, el Gobierno tendrá acceso al expediente más sensible que se tramita en los tribunales contra exfuncionarios y empresarios.

El organismo de control acercó en los últimos días datos de contratos que involucraron a las empresas investigadas y viene recopilando información de distintos ministerios para colaborar con la investigación.

La OA recordó que entre sus facultades figura la de constituirse como parte querellante para establecer responsabilidades por hechos de corrupción. "Toda la trama de abusos de autoridad, connivencia, acuerdos espurios, vinculaciones con empresas beneficiarias de contratos públicos que daban dinero ilegal a exfuncionarios son elementos más que suficientes que ameritan la legitimación de la OA" como querellante, señaló el organismo que comanda Laura Alonso.

"El sistema en algunos casos funcionaba sobredimensionando el costo de las contrataciones, de manera que existía un sobreprecio que, además de provocar un perjuicio patrimonial al Estado nacional, constituía parte del pago corrupto", subrayó el organismo. "No puede perderse de vista que varios de los aquí imputados son también investigados en otras causas por delitos relacionados con la obra pública", agregó.

Según pudo saber LA NACION, la OA viene recopilando información de distintos ministerios para conocer detalles de los contratos que recibieron las empresas involucradas en los cuadernos durante el kirchnerismo. Buscan tener datos de pagos y fechas para cruzar con las anotaciones del chofer Oscar Centeno y buscar relaciones.

Dos ministerios, Interior y Transporte, ya brindaron parte de la información al organismo de control y se aguardan los datos de la ahora Secretaría de Energía.

Cruce de fechas

Según un informe al que accedió LA NACION, la OA ya detectó las primeras coincidencias temporarias entre erogaciones por obras públicas efectuadas por el gobierno kirchnerista y pagos espurios efectuados por los empresarios a los exfuncionarios. Se presume que podrían ser "retornos".

El organismo hizo un estudio del caso de los gasoductos de Santa Cruz, obra que estuvo en manos de BTU, la constructora de Carlos Mundín, uno de los empresarios que no se arrepintió y continúa preso.

Un análisis de las órdenes de pago arrojó cinco coincidencias temporales.

  • El 19 de mayo de 2009, el fideicomiso a cargo de administrar los fondos para los gasoductos santacruceños pagó a BTU $50,6 millones acreditados en una cuenta terminada con los números 999-6 del Banco Galicia. Dos días después, de acuerdo a los cuadernos de Centeno, BTU realizó pagos a Roberto Baratta en una transacción que se realizó desde un Renault Megane.
  • El 11 de agosto de 2010, BTU recibió $37 millones. Dos días después se reunieron Baratta, Santiago De Vido (hijo del exministro) y Mundín en el Croque Madame, en Libertador al 1900.
  • El 14 de octubre la empresa percibió otros $3,9 millones. Al día siguiente Baratta se habría reunido con Mundín en el mismo restaurant.
  • Finalmente, el 19 de octubre de 2010, BTU percibió un pago de $6 millones. De acuerdo al sexto cuaderno de Centeno, el 5 de noviembre Baratta se reunió con Santiago de Vido en la oficina del dueño de BTU.
  • El 13 de diciembre de 2010 se firmó la segunda adenda al contrato del fideicomiso donde se actualizaron los montos de las etapas previstas para la ampliación de los gasoductos en la provincia patagónica. Hubo al menos tres reuniones entre Baratta y Mundín en los días previos a la suscripción de esa renegociación del contrato.

La firma BTU no quiso por ahora hacer manifestaciones públicas en la causa de los cuadernos.

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