Inquietud por el aumento de las infecciones de transmisión sexual

6 de septiembre de 2018  

Se sabe que los casos de sífilis están aumentando aceleradamente: según números del exministerio de Salud de la Nación, se triplicaron entre 2011 y 2017; de 3875 pasaron a 11.709, aunque podrían ser más porque no todos se diagnostican y se reportan. La alerta epidemiológica emitida recientemente con la confirmación de 33 casos detectados entre septiembre del año pasado y julio último de una patología que nunca se había registrado en el país, el linfogranuloma venéreo, más las charlas en consultorios y las discusiones en ateneos les hace fruncir el ceño a los médicos. Las infecciones de transmisión sexual (ITS) están en alza no solo en el país, sino en el mundo y son tema del simposio científico de la Fundación Huésped que comenzó ayer.

"Empecé a detectar casos [de linfogranuloma venéreo] en 2015 -cuenta Laura Svidler López, cirujana proctóloga e investigadora del Hospital Fernández-, pero no tenía forma de tipificarlos. Con colegas del Centro Privado de Coloproctología, y también del Cemic y de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, creamos un grupo de trabajo movidos por el interés de pesquisar el agente causal, Chlamydia trachomatis de los genotipos L1, L2 y L3, por inflamaciones del recto secundarias a infecciones de transmisión sexual. Esto está circulando, hay que hacer algo al respecto, pero para decidir el rumbo tenemos que seguir investigando. De hecho, nosotros nos postulamos a subsidios, por ahora sin éxito. Nos encantaría que alguien nos ayude a seguir adelante".

Desde su consultorio de coloproctología en el Fernández, la doctora Svidler López también detecta un aumento en la sífilis en su forma anorrectal. "Esta presentación queda un poco oculta en las estadísticas, pero en 2015 vi seis casos; en 2016, 13; en 2017, 21, y este año ya llevo casi la misma cantidad que en todo 2017", afirma.

También se registra una creciente resistencia de la gonorrea. Se debe a que, cuando se presenta un cuadro que no se puede definir con exactitud, se indica tratamiento sin esperar una confirmación diagnóstica. "Eso es bueno, porque corta la cadena de infección, pero estimula el sobretratamiento -explica Svidler López-. Al principio, el aumento se notaba más en hombres que tienen sexo con hombres, pero después empezaron a aparecer chicas trans y después, mujeres. Lo mismo nos pasó en el estudio del linfogranuloma venéreo. Al principio eran todos hombres que tenían sexo con hombres. Ahora, ya detectamos dos chicas trans. Todavía no tenemos ninguna mujer, pero [los virus y las bacterias] circulan. Tengo muchos pacientes que tienen sexo con chicas trans y también con sus propias mujeres. Que aparezcan casos en otros grupos es solamente cuestión de tiempo".

Virus

Valeria Fink, de la Fundación Huésped, es especialista en HPV. "Aunque el 80% de la gente sexualmente activa alguna vez en su vida lo va a adquirir, no es un virus que se estudie de rutina -explica-. La mayoría de las infecciones son transitorias y en las personas inmunocompetentes se resuelven a lo sumo en uno o dos años. Solo entre el 10 y el 20% restante será lo que llamamos una 'infección persistente'. Deben haber unas 200 cepas. Unas 40 se localizan en el área genital y, entre ellas, unas 14 son consideradas de alto riesgo oncogénico. De esas, la 16 y la 18 son las que se llevan la gran mayoría de los cánceres vinculados. De los de cuello uterino, más o menos el 70% están asociados con estos dos virus".

En cuanto a la clamidia (que puede manifestarse por flujo vaginal anormal, sensación de ardor al orinar y dolor durante las relaciones sexuales, y que puede causar infertilidad), las personas, a veces, tienen episodios recurrentes porque la vagina actúa como un reservorio del recto, y el recto puede a su vez contaminar a la vagina.

¿A qué se atribuye este crecimiento? Algunas de estas infecciones son de muy fácil transmisión, otras son resistentes a las medidas habituales de higiene, o tienen manifestaciones subclínicas con lesiones que no son tan evidentes -especulan las especialistas-. Por otro lado, hay un cambio en las costumbres y menos uso del preservativo.

Sexo químico

Precisamente para estudiar uno de esos cambios culturales, Diego Salusso, infectólogo del Hospital Güemes, decidió analizar mediante una encuesta en las redes sociales cuál es la realidad de una tendencia surgida en el hemisferio norte: el chemsex o la práctica de relaciones sexuales bajo el efecto de sustancias psicoactivas que potencian la sensualidad y alargan la duración de las sesiones.

"La idea de realizar este estudio surgió en un ateneo cuando yo era jefe de residentes del Fernández -cuenta-. Al ser distribuida por las redes sociales no está libre de sesgos, pero queríamos ver quiénes son los usuarios, a qué grupo etario pertenecen. Ya la contestaron 2915 personas. El 52% de la cohorte son mujeres heterosexuales, aunque en otros lugares se reporta que los principales usuarios son hombres que tienen sexo con hombres".

Hay tres sustancias específicas que se utilizan en estas prácticas: el GHD (o GBL, un derivado), el "cristal", que es una metanfetamina, y la mefedrona, que a veces se mezcla con poppers (un vasodilatador) y con el medicamento para la disfunción eréctil sildenafil. Pero Salusso en su estudio incluyó otras que no son sintéticas, como la cocaína y el alcohol.

Uno de los datos que arrojó el estudio es que incluso en la población general, que no incurre en estas prácticas, hay un cuidado subóptimo: solo declaró utilizar siempre el preservativo el 64%, un 6% dijo que "nunca" lo usaba y un 29%, "a veces". En cambio, solo un 47,3% de los usuarios de drogas en las relaciones sexuales respondieron que utilizaban el preservativo. Por otro lado, casi un 20% de los usuarios de chemsex dijeron haber recibido el diagnóstico de alguna ITS en el último año (2,6 veces más que en el otro grupo), y el 13,7% fueron personas viviendo con VIH (frente a un 3,7% del grupo de no usuarios de chemsex). Otro dato sugestivo es que solo el 36,5% de los usuarios piensan que el mismo puede tener un impacto negativo en la tasa de uso de preservativo en las relaciones sexuales.

Para Salusso, si bien el fenómeno del chemsex no está generalizado, merece seguirse de cerca. "Es sabido que el uso de drogas relacionado durante las relaciones sexuales puede tener importantes repercusiones sanitarias, generar adicción, comprometer la salud mental y contribuir a la transmisión de infecciones de ITS", afirma.

Datos claves

¿Qué son las ITS?

  • Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son enfermedades infecciosas, que pueden transmitirse de una persona a otra durante una relación sexual vaginal, anal u oral
  • Las ITS afectan a todos independientemente de la orientación sexual o de la identidad de género. Desde el comienzo de la vida sexual se puede estar expuesto a estas infecciones
  • Las producen más de 30 diferentes tipos de virus, bacterias y parásitos
  • Las más frecuentes son la sífilis, gonorrea, clamidia, herpes, hepatitis B y C, VIH y VPH

¿Qué pueden producir si no son tratadas?

  • Infertilidad tanto en hombres como en mujeres
  • Dolor crónico en la pelvis
  • Embarazo ectópico
  • Algunas pueden pasar al bebé durante el embarazo, el parto o la lactancia
  • Pueden aumentar la posibilidad de adquirir VIH
  • El VPH no tratado puede relacionarse con algunos cánceres
  • Algunas infecciones pueden dar cuadros generalizados

¿Cuáles son los síntomas?

  • Cualquier lastimadura en la zona genital, que duela o no
  • Secreciones de pus en los genitales (vagina, pene o ano)
  • Ardor al orinar
  • Flujo genital u anal diferente al habitual
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Lesiones en la boca o manchas en la piel

¿Cómo se previenen?

  • La mayoría de las ITS pueden prevenirse usando preservativo desde el comienzo de la relación sexual
  • Consultando al profesional de la salud ante cualquier síntoma, ya que la mayoría son tratables y muchas de ellas se curan
  • En un embarazo es importante que la mujer y su pareja se realicen los análisis para que -en el caso que sea necesario- ambos puedan tratarse y evitar transmitírselas al bebé
  • En el caso dae la hepatitis B, existe una vacuna efectiva para prevenir esta infección que está incluida en el Calendario Nacional de Vacunación

Por: Nora Bär

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