El recambio que abre Scaloni recuerda los tiempos de Basile y Passarella

Dos caras de la renovación: Pity Martínez, que será titular, y Ascacibar, que estará entre los suplentes Crédito: twitter AFA
6 de septiembre de 2018  • 23:59

Gamboa, Carlos Enrique, Fabián Basualdo, José Luis Villarreal, Medina Bello, Darío Franco, Bisconti, Diego Latorre, el 'Turco' Mohamed, Boldrini y Gerardo Martino nunca habían jugado en la selección. El primer paso puede ser una declaración de intenciones. Alfio Basile entendió en 1991 que la Argentina reclamaba un profundo recambio, entonces, abrió una nueva era. En el bautismo de su ciclo apostó por nueve debutantes titulares y algunos más entre los suplentes. El equipo le ganó 2 a 0 a Hungría en una noche rosarina, con Ruggeri como titular y Goycochea en el arco, los únicos sobrevivientes de un tiempo atrás.

El debut en la primera etapa de Basile

Argentina 2 Hungria 0 Amistoso 1991 - Fuente: YouTube

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Cuando la selección estaba habituada a los ciclos prolongados, o al menos de Mundial a Mundial, los cortes generacionales eran naturales. Ocurrió lo mismo con Daniel Passarella, cuando en 1994 creyó en una camada y eligió a ocho debutantes en la goleada por 3-0 ante Chile, en su paso inaugural. ¿Los elegidos? Bossio, Ayala, Arruabarrena, Zanetti, Marcelo Escudero, Bassedas, Espina y Rambert; y cuando introdujo cambios, presentó a Vivas, Gallardo, el 'Betito' Carranza y el 'Turu' Flores. Ortega, 'Perico' Pérez y Fabbri fueron los supuestos históricos, porque en realidad ninguno sumaba ni diez partidos en la selección. Hasta el capitán fue el novato Ayala, otra fuerte señal de renovación.

La presentación de Passarella

Chile 0 Argentina 3 Amistoso 1994 - Fuente: YouTube

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La selección está en el umbral de otros rumbos. Y Lionel Scaloni decidió no refugiarse en su condición de interino para demorar los cambios. El entrenador confirmó ayer la formación que esta medianoche se enfrentará con Guatemala, y la Argentina tendrá cinco debutantes. Estarán Rulli, Saravia, Exequiel Palacios, 'Pity' Martínez y Giovanni Simeone. Otras caras. Para ser más gráficos, vale el contraste con la formación que quedó eliminada de Rusia 2018 frente a Francia: apenas aparecen Pavón y Tagliafico, que llevará la cinta de capitán con su breve historial de ocho encuentros. Solo un histórico, un viejo integrante de la mesa chica, está en Los Ángeles: Sergio Romero -94 presencias-, que acompañará al plantel pero tampoco atajará contra Colombia, el próximo martes, porque el cuerpo técnico constató que está recuperado de su operación en la rodilla derecha, pero aún no alcanzó el ritmo futbolístico imprescindible.

Scaloni citó a 13 nuevos, por eso los estrenos se podrán ampliar con Ascacibar, Alan Franco, Rodrigo Battaglia, Kannemann, Cervi, el 'Mudo' Vázquez, el 'Monito' Vargas y el juvenil Di Plácido.

La historia ofrece ejemplos refundacionales. Los ciclos más exitosos, por ejemplo, nacieron desde una firme gestión reformista. Carlos Bilardo, en el empate 2-2 con Chile, en 1983, entendió que había llegado la hora para Ruggeri, Olarticoechea, Giusti, Burruchaga, Marangoni y Carlos Arregui, a los que se sumaron Víctor Ramos y Alejandro Sabella cuando saltaron desde el banco. Aquel día el 'Pato' Fillol, con sus 43 partidos, tres mundiales en su foja de servicios y la cinta de capitán, representó la voz de la experiencia.

Con César Luis Menotti la presencia de debutantes resultó menos significativa, fueron tres en el empate 1 a 1 contra España, en 1974: Jorge Paolino, la 'Chiva' Di Meola y Enzo Ferrero. Pero Marcelo Trobbiani, Osvaldo Potente y 'Fatiga' Russo esa tarde, en el Monumental, apenas disputaron su segundo cotejo con la selección. Y para Vicente Pernía fue el cuarto, para Jorge Carrascosa el séptimo, para Roberto Rogel el octavo. Solo Miguel Ángel Brindisi, con 46, asumió la veteranía.

Marcelo Bielsa también transitó esos pasos reestructurales. Fue el último. En el triunfo por 2 a 0 con Venezuela, en 1999, en Maracaibo, les abrió la puerta a Ibarra, Samuel, Guillermo Barros Schelotto, Palermo -el Boca de Bianchi dejaba huella- y Berizzo, su primer capitán. Luego ingresaron Claudio Husain y Juan Fernández, por entonces un juvenil de Estudiantes. Pero desde la partida de Bielsa, en septiembre de 2004, se precipitaron años de urgencias. Y en muchos casos, desatinos también. En la emergencia, ya no hubo proyectos, planes, cortes generacionales ni se apostó por la evolución de los futbolistas. Todo se volvió más líquido y exprés. Sin tiempo de adaptación, por ejemplo, a José Pekerman le tocó debutar directamente por los puntos, por las eliminatorias camino a Alemania 2006. En la victoria 4 a 2 contra Uruguay no participó ningún futbolista que antes no hubiese formado parte del ciclo Bielsa. Todo un síntoma. Eso sí, cambió la capitanía: la dejó Ayala para asumirla Sorin.

En su segunda etapa, en 2006, Basile apenas tuvo a Daniel Bilos entre los debutantes en la derrota por 3-0 con Brasil, en Londres. El volante de Boca había rechazado una citación de Croacia con la ilusión de afirmarse con los colores albicelestes, algo que nunca sucedió. En aquella caída, para Sergio Agüero y Leandro Somoza también se trató de su primera vez sumándose desde el banco.

La lista se volvió cada vez más reducida a medida que se precipitaron los derrumbes. Una señal inequívoca de la falta de espesura en los programas. Diego Maradona introdujo a Emiliano Papa ante Escocia (1-0), en 2008; Sergio Batista comenzó con todos conocidos frente a Irlanda (1-0), en 2010; Alejandro Sabella creyó en Ricky Álvarez contra Venezuela (1-0), en 2011; Gerardo Martino citó a los subcampeones del mundo 2014 en la apertura de su mandato para visitar a Alemania, pero en el segundo cotejo con Brasil (0-2) se produjo el estreno de Roberto Pereyra. Y Edgardo Bauza colocó a Lucas Pratto de centroatacante ante Uruguay (1-0), en 2016, cuando la selección sobrevivía entre manotazos camino a la Copa de Rusia.

¿Y Jorge Sampaoli? El debut fue un anticipo de su gestión: atractivas intenciones que se fueron decolorando. Creyó en nuevos apellidos y los llevó a la gira original por Australia y Singapur, como a José Luis Gómez, Joaquín Correa, Guido Rodríguez, Lanzini, Marcos Acuña y Tagliafico. Más tarde, en el Mundial jugaron casi los de siempre y la Argentina se convirtió en el equipo de mayor promedio de edad en Rusia. Lionel Scaloni proyecta el futuro con la fórmula de ayer.