Golpe para la siembra de maíz

Las nuevas retenciones sobre el cereal pueden "enfriar" el interés por el cultivo
8 de septiembre de 2018  • 03:35
Cultivo dolarizado

La aplicación de un impuesto sobre el valor del maíz al ser exportado puede "enfriar" el interés por la siembra del cultivo de primera. La moneda para comprar los insumos será distinta de la que se recibirá al vender el cereal, ante lo cual los productores pensarán muy bien antes de inclinarse por un cultivo caro de implantar y que tienen muchos insumos dolarizados.

En ese sentido, la soja, con la posibilidad de usar semilla propia y menor demanda de insumos, vuelve a ganar protagonismo, aunque sus retenciones también hayan aumentado. "La inversión para implantar una hectárea de maíz no es para cualquiera: a los costos actuales se necesitan 18.000-20.000 pesos por hectárea. Una bolsa de maíz de un híbrido de punta vale 7000 pesos", apunta Enrique Bayá Casal, titular de la agronomía homónima. Mientras los productores analizan el nuevo escenario de precios, se observa que la compraventa de insumos agrícolas estuvo muy distorsionada esta semana, a partir de la combinación de dólar fluctuante y pizarras con pocas cotizaciones para los granos.

Sin promociones

Por ambas causas, "en el mercado sólo se vendían semillas y agroquímicos en dólares y temporariamente no se aceptaban tarjetas agropecuarias, ni cheques posdatados", afirma Bayá Casal. "Se pactaban operaciones en dólares al valor del día y se liquidaban en el momento o con plazo y un interés del 0,6 por ciento mensual en dólares, pero siempre en esa moneda", agrega. La conducta no es caprichosa: muchos vendedores de insumos perdieron dinero por la devaluación de julio y agosto al financiar productos a cosecha en pesos con una tasa de interés.

A partir de la volatilidad en el valor del dólar, la mayoría de las terminales sacaron de circulación las rebajas y los planes promocionales de venta de insumos. Por ejemplo, una terminal que quería ganar mercado financiaba agroquímicos en pesos al dos por ciento mensual. Desde principios de la semana ese plan no existe más", explica Bayá Casal. Y añade: "Había muchos planes pesificados de las compañías para ?lubricar' las ventas que se han suspendido hasta que se asiente la polvareda cambiaria".

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