El dólar dio otro paso atrás, sin intervención del Banco Central

La divisa perdió casi un peso y se alejó de los $40 (cerró a $38,32), mientras el mercado de futuros acompañó y amplificó ese retroceso Fuente: Archivo
7 de septiembre de 2018  

El dólar bajó un 2,4% promedio ayer al cerrar para la venta al público a un promedio de $38,32, tras los $39,25 del día previo, para anotar su segundo retroceso consecutivo el que se produjo, esta vez, sin necesidad de que el Banco Central (BCRA) lo impulse con intervenciones.

A esto se agregó, además, una nueva caída del 3 al 4% en los precios a los que se pactan los contratos de dólar futuro para posiciones a vencer de ahora a fin de año.

El único dato que llama a cautela es la tendencia al achicamiento que mostró el mercado, algo que si bien deja a la vista el repliegue de la demanda, a la vez habla de una oferta que sigue siendo acotada y hace que se estén operando los volúmenes más bajos en lo que va del año.

Sin embargo, conviene tener presente que solo ayer se regularizó el registro de exportadores de granos, que había quedado cerrado desde el lunes al anunciarse el regreso de las retenciones (ver página 22), lo que ayudó para que el volumen total operado con dólar de contado haya bajado a mínimos en las últimas dos ruedas, incluso contrayéndose ayer hasta los US$304 millones (-44%).

Los analistas adjudicaron el cambio de tendencia que mostró la plaza cambiaria en las últimas 48 horas básicamente a la maniobra que realizó el ente monetario anteayer, cuando volvió a vender reservas, pero ya no solo mediante subastas abiertas a posturas de precios fijadas por el mercado, sino agregando una serie de ventas con valores en baja para propiciar el repliegue del billete.

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Este último modo de incursión sobre la plaza lo tenía vedado por el acuerdo con el FMI (que en los últimos días entró en revisión a pedido de la Argentina para hacerle algunos "retoques"), lo que lo resignaba a un esquema de intervenciones que bien podrían definirse como "pasivas".

Los operadores, a la vez, coinciden en que el vuelco, que le hizo perder de 1,40 y 1,60 pesos al dólar en dos ruedas, fue favorecido al comenzar a ceder en el exterior el temor hacia la exposición al riesgo argentino, lo que posibilitó una fuerte recuperación de las acciones locales en Wall Street y una merma importante en el riego país y la prima que los inversores pagan por tomar seguros contra una posible nueva cesación de pagos, que se había disparado a niveles récord días atrás.

El valor del "efecto sorpresa"

El cambio de estrategia del BCRA, cuya conducción venía bregando en los últimos días por recuperar grados de libertad para defender el valor del peso de ataques que juzga "excesivos", le redituó una baja del dólar con menos esfuerzo: la entidad, que venía de volcar al mercado casi US$2000 millones en 8 ruedas mediante subastas sin resultados en este sentido, pareció haber sacado buen provecho de los US$135,1 millones colocados mediante intervenciones directas anteayer.

Incluso ayer logró poner coto al derrotero bajista que ensayaban sus reservas, que rebotaron en US$84 millones (cerraron en US$51.140 millones) tras haber caído US$2251 millones en las cinco ruedas previas.

"La demanda se mostró muy débil desde el arranque de la jornada", refirió el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios. "Pareció que nadie quería dólares para coberturas: ni los bancos, ni las empresas, ni los inversores", describió, por su parte, Fernando Izzo, de la correduría ABC. "Sin duda el cambio de estrategia del BCRA influyó en el ánimo de los compradores, que parecen esperar que el mercado fije un piso", insistió.

Para el analista Leonardo Svirsky, de Bull Market, el vuelco del mercado se pudo dar por la "falta de pesos" y un mínimo "brote de confianza" que derivó de la mejor performance observada por los activos argentinos en el exterior en las últimas dos ruedas. Aun así, en el mercado nadie se atreve a hablar aún de un cambio de tendencia consolidado, aunque no niegan, como en el caso del economista Miguel Kiguel, que haya "buenas chances de que estemos ante un punto de inflexión en la crisis cambiaria y de precios de activos".

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