La economía, entre la codicia y la desesperación

José Del Rio
José Del Rio LA NACION
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7 de septiembre de 2018  

Quiso el destino que la cumbre de los especialistas en finanzas de la Argentina se llevara adelante en Mendoza , a pocos metros de donde se libra la versión laboral del G-20 . El salón que dio lugar al encuentro del IAEF está en el primer piso del Hotel Sheraton, y solo un palier vidriado divide al mundo de las finanzas corporativas del casino local. Tal vez por ello la ironía se instaló desde bien temprano entre los más de 250 directivos de las principales empresas del país. "Hoy es más fácil acertar un pleno en el casino que pronosticar el mes que viene de la economía local", graficó por lo bajo uno de los asistentes.

Así de simple y así de complejo. A esta altura del año, las empresas comienzan a presupuestar el ejercicio 2019. La mayoría fracasaron rotundamente en lo que denominan el plan 20-20. Es decir, lo que a esta altura de 2017 vaticinaban para hoy. Léase un dólar a $20 y una inflación del 20%, unos cinco puntos más de lo que por entonces el Gobierno también erraba como meta original. Además, es lo que el promedio de las 31 consultoras que hacen proyecciones para el país vaticinaban a los inversores internacionales para 2018, y en definitiva lo que llevó a que todas las compañías del país estén ahora recalculando sus realidades.

Las grandes, por la ecuación de un mercado paralizado, y las pequeñas, por la inviabilidad de financiarse con tasas del 60%. A su vez, las que estaban en transición, ya sea por compra o venta, directamente se frenaron, y las que tenían deuda en dólares -hay un caso por más de US$1200 millones que, por su crisis, será noticia nuevamente- están revisando su viabilidad.

Hoy, la situación de la macro es crítica, pero aún más la de la micro. La inflación, que superará el 40%, pega a todos por igual. No así el dólar a $40, que traerá perdedores, pero también ganadores claros. "El peor escenario es no tener previsibilidad. Entiendo lo de la flotación administrada, pero que en un día suba o baje cinco pesos se asemeja más a una flotación des-administrada, con la que es imposible prever absolutamente nada", se quejó otro directivo financiero. De ahí que ayer varios ejecutivos celebraran que el Banco Central haya vuelto a intervenir. "Le soltaron las manos a Luis Caputo", afirmaban por lo bajo.

País a contramano

Eso no fue casual. El FMI comprobó la semana pasada que en materia de dólares la Argentina va a contramano del mundo. Cuanto más sube el precio más se altera y más se dispara la demanda, mientras en otros países las variaciones en el precio suelen atenuar la demanda. El economista Carlos Melconian es claro al respecto: " Tranquilidad cambiaria en serio no es con el Gobierno vendiendo dólares ni con la tasa de interés del 60% anual. La demanda no afloja porque es una cuestión genética argentina, y eso es lo que se debe superar".

El nuevo impuesto de $4 por cada dólar exportado generó rechazo en algunos sectores. Sin embargo, la cuenta es que con un tipo de cambio cercano a $40 la mejora neta de las exportaciones será muy superior a lo que tenían antes. En algunos casos se habla de hasta 15 puntos. Por otro lado, los exportadores de servicios de valor agregado que desde la Argentina atienden al mundo mejoraron sus márgenes. El caso más emblemático es el de uno de los unicornios tecnológicos -su valuación supera US$1000 millones-, que desde el país genera el 87% de sus ingresos en el exterior.

Mientras tanto, el regreso del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne , desde Washington fue sin escalas. Se encontró con el presidente Macri, a quien puso en autos de todos los detalles poco antes de la partida del primer mandatario a Mendoza. Ahora, el foco de Dujovne será la aprobación del presupuesto y seguir a sus técnicos en la fase dos de las tratativas con el FMI. El objetivo es llegar a la próxima reunión del board de mediados de mes con el acuerdo sellado.

En el mercado doméstico es el ministro de Producción y Empleo, Dante Sica , el encargado de difundir acciones del estilo Precios Cuidados para dar la idea de acción. Aunque también la Secretaría de Defensa del Consumidor y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia evaluarán el racional del incremento de precios sector por sector.

Las perspectivas micro tampoco son sencillas. Un estudio realizado aquí por la consultora EY revela que el 45% de los ejecutivos creen que en 2019 sus ventas se mantendrán constantes o decrecerán, mientras que el porcentaje negativo o estable asciende a 56% cuando se analiza la rentabilidad. Asimismo, solo el 52% piensa tomar deuda el año que viene, lo que significa que los ejecutivos proyectan menos expansión de los negocios. La situación difiere del año pasado, cuando el 80% esperaba tomar deuda, el porcentaje más alto de las 15 veces que se hizo la encuesta.

Los enemigos

A su vez, cuando se mira otro relevamiento realizado entre 2500 ejecutivos a nivel mundial, se ve que la inestabilidad política y la inflación son los principales enemigos al momento de seducir a inversores y proyectos. Dos variables que, junto con la presión tributaria récord, actúan como expulsores de competitividad en el mercado doméstico.

"La economía argentina se debate hoy entre dos variables: la codicia y la desesperación. La primera es la que lleva a remarcar productos no importados por las dudas, y la segunda es la de la realidad que generan balances que en 24 horas pasaron del azul al rojo sin escalas". La frase corresponde a un alto directivo que desde hace años elabora un barómetro de perspectivas. Se puede leer como codicia la actitud de los que aceleran retornos de corto plazo, elevan precios sin razón o aquellos que, como ocurre habitualmente en la Argentina, suben precios para nunca bajarlos, pero sin dolarizadas razones.

La desesperación va por otro lado. Es la que tienen aquellos que saben que el mercado se va a paralizar, a los que les extendieron los plazos de pago a 120 días o que necesitan descontar cheques al 70% poniendo en riesgo su capital de trabajo. Es justamente el tema de las tasas de referencia otra de las dificultades que se atraviesan en la economía real cada vez con mayor impacto.

Es sabido que en la economía del "mientras tanto" construir confianza toma tiempo, pero destruirla es solo un pequeño acto. Es allí donde está jugando otra variable intangible, la credibilidad. Ya no en el Gobierno, sino en la Argentina. La falta de rivales políticos claves y de un frente oficialista debilitado saca del mapa a quienes tienen que desembolsar sus dólares en el mercado local.

"Nunca logramos superar la figura de navegantes de costas. La Argentina, en materia económica, no llega a ultramar por el contexto, pero también por nuestra historia especulativa. Nunca tuvimos moneda como reserva de valor. Solo unidad de cambio, y eso se nota de manera cíclica en el país que eliminó 13 ceros de sus billetes en los últimos años", concluye otro directivo, que augura meses muy difíciles de octubre a diciembre. Pero no por ello pierde el optimismo. "El día que la Argentina sea Suiza nos vamos a aburrir. Después de todo, ya estamos acostumbrados a los eternos vaivenes", sonrió, escudado en su anonimato y pronto a atravesar la adrenalina del salón contiguo.

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