Juicio por jurados: condenan a un "manosanta" por violar a una niña durante dos años

Maestro Raúl
Maestro Raúl
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7 de septiembre de 2018  • 10:20

Raúl Guerreño es un rosarino de 54 años. Conocido como el "Maestro Raúl" o "El hermano Raúl", movilizaba miles de fieles en la zona de Bolìvar, Carlos Casares y Olavarría por sus supuestas dotes como parapsicólogo y sanador.

Ayer, en un juicio por jurados en la ciudad de Azul, fue declarado culpable de haber violado durante dos años a una niña de 11 años y a una mayor de edad en el año 2012.

El veredicto del jurado popular fue unánime: "Declaramos culpable a Raúl Guerreño por dos hechos de abuso sexual con acceso carnal, agravado por ser cometido por un ministro de culto".

El caso comenzó el día 5 de abril de 2016, cuando el presunto sanador fue encontrado en su quinta de Bolìvar en la cama con la menor. La que lo descubrió en ese momento fue la propia madre de la niña. Inmediatamente, efectivos de la Sub DDI de Bolìvar procedieron a detener al Maestro Raúl.

La niña abusada y su madre, de condición humilde, eran ambas fieles del manosanta. La mujer, que vive en Tandil, había dejado a su hija con el Maestro para que la sometiera a un "proceso sanador".

"A mi chacra de Bolívar llega gente de lugares tan distantes como Catamarca, Caleta Olivia o Brasil para verme, atiendo más de 250 personas por día, todos los días", se jactaba Guerreñó, devoto del Gauchito Gil, que recibía a cientos de devotos periódicamente. Según trascendidos, el Maestro Raúl , en el año 2016, recaudaba unos $500.000 por mes en sus ceremonias de "sanación".

La menor, víctima de Guerreño, hoy tiene 13 años, declaró en Cámara Gesell que las violaciones se sucedieron duraron dos años y que el manosanta se amparaba en el fervor de sus feligreses para no levantar sospechas por sus ultrajes.

Además, el manosanta tenía contactos con la policía y con sectores políticos, que le brindaban protección. De hecho, en el transcurso de este proceso, parte de la policía encubrió a Guerreño, a la vez que la familia de la niña recibía amedrantamientos y amenazas de todo tipo.

De hecho, por este tipo de situaciones, los jueces de la Cámara de Azul Eduardo Jorge Uhalde y Damián Pedro Cini separaron de la fuerza al jefe de la Departamental 25 de Mayo, Abel Moussompés, al titular de la sub DDI de Bolívar, Dante Ferrante, y al comisario Oscar Urruchúa Todos imputados por cohecho, coacción agravada y tráfico de influencias.Como otro instrumento de presión, miles de los seguidores de Guerreño realizaron marchas pidiendo por su libertad.

El juicio

El manosanta había sido acusado en otras dos oportunidades por la violación de menores en Carlos Casares y Olavarría. Según fuentes policiales, esto motivó su mudanza a Bolívar. En todos los casos, Guerreño había sido sobreseído por falta de pruebas. Hasta el día de ayer, en que el jurado lo condenó por unanimidad.

"Raúl Guerreño violó a la niña sosteniéndose en la fe de una madre muy humilde con un problema cardiológico a quien el mansoanta convenció de que su hija tendría ciertos poderes para curar", sentenció en el juicio por jurados finalizado ayer la fiscal Julia Sebastián.

Los 12 miembros del jurado tuvieron oportunidad de ver, además, el testimonio de la niña en la Cámara Gesell, lo que pudo haber sido decisivo para llegar a su veredicto.

La fiscal Sebastián decidió además reforzar este caso probando otro hecho de abuso sexual contra otra víctima en el año 2012. Fue una mujer mayor de edad, que se decidió a declarar para este juicio.

Finalmente, tras una larga deliberación de varias horas, el jurado declaró ayer culpable a Guerreño. El veredicto fue unánime en los dos hechos que le imputó la fiscalía al manosanta, que enfrenta ahora una potencial pena de hasta 24 años de prisión.

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