Guy Ryder, director mundial de la OIT: "El trabajo no es un commodity, somos seres humanos con derechos"

Guy Ryder, director mundial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).
7 de septiembre de 2018  • 13:27

Guy Ryder dirige a nivel mundial la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que el año que viene cumplirá 100 años. "Es un momento histórico porque la OIT es la organización más antigua del sistema multilateral", dice el ejecutivo, quien viajó a la Argentina para participar en una reunión sectorial en el marco del G-20 .

"El mundo del trabajo está cambiando, pero los principios y los objetivos de la OIT tienen permanencia, porque responden a lo que la gente quiere, que es trabajo decente y confianza en el futuro", plantea.

Ryder conoce bien a la Argentina. Viajó por primera vez 1985 y su última visita había sido el año pasado para la Conferencia mundial para la erradicación del trabajo infantil y trabajo forzoso. Sabe que éste es un momento complejo, pero que no es la primera crisis que atraviesa el país, y recomienda más diálogo entre los diversos sectores.

-¿Cuál es su percepción sobre la situación actual de la Argentina?

-El motivo de mi visita es la reunión internacional de G20, pero evidentemente el contexto nacional está muy presente. Estamos al tanto de las dificultades que encuentra la Argentina en este momento. He vivido varias veces momentos difíciles en este país. Me acuerdo de mis múltiples visitas, entre ellas la de 2001-2002. Creo que la Argentina puede mirar hacia el futuro con optimismo. Siempre he sido optimista en lo que se refiere a este país, porque tiene muchas ventajas, por sus recursos naturales, su gente, sus instituciones también. Me fío en que la salida adelante pasa por el diálogo. Una de las ventajas que tiene la Argentina es que hay espacios e instituciones de diálogo entre el Gobierno, sindicatos y el mundo patronal. He tenido la oportunidad de conversar con las tres partes estando aquí, y veo que a pesar de las dificultades, a pesar de la legítima defensa de los consumidores, hay vocación de diálogo y eso es importante. A pesar de esta coyuntura un poco compleja, yo creo que la Argentina va a salir adelante.

-¿Hay un nuevo rol para los sindicatos, teniendo en cuenta que el mundo del trabajo es tan complejo?

-Vivimos momentos de grandes mutaciones en el mundo del trabajo. Es precisamente por eso que, en la OIT, estamos enfocándonos en el futuro del trabajo. Yo no creo que cambie el rol de los sindicatos, que es defender los intereses de los trabajadores y promover el trabajo decente y de calidad. Lo que cambia es la forma de hacerlo. Los movimientos sindicales, como el resto de actores en el mundo del trabajo tienen que poder adaptar a sus prácticas sus estructuras para dar respuesta a nuevos desafíos en el mundo del trabajo. Pero yo diría también que los gobiernos tienen el mismo reto. Deben adaptar sus políticas para responder al impacto de las nuevas tecnologías.

-¿Van a crear o destruir empleos?

-Ya veremos. No soy partidario de la idea del fin del trabajo pero las nuevas tecnologías van a transformar la forma en que hacemos el trabajo. Quiere decir que tenemos que examinar con mucha lucidez las prácticas que tenemos para saber si van a servir en el futuro como han servido en el pasado.

Fuente: LA NACION

-¿Qué perspectivas se analizaron en estas reuniones del G20?

-El futuro, la modernización y los cambios en el mundo del trabajo. Lo importante es la lógica de asumir los retos dando perspectivas positivas, sobre todo en los momentos de incertidumbre. No hay que ser defensivos frente a estas mutaciones tan importantes en el mundo del trabajo. Hay que asumir los retos del futuro.

-¿Hay demasiadas regulaciones?

-Es una particularidad del mundo del trabajo. Pero las reglas están por algo. Mire, si se deja todo al mercado, si quitamos las reglas, las instituciones, las prácticas, lo que queda es un mercado que trata al trabajo como un commodity. El trabajo no es un commodity, somos seres humanos con derechos, ideas y ambiciones.

-¿Puede ser que haya que empezar de nuevo? Ni los empleadores ni muchos jóvenes quieren ya la relación de dependencia.

- Uno de los grandes retos es la tendencia a la diversificación de formas de empleo. Hay mucho empleo que describimos como non standard, pensando que lo contrario es el contrato de trabajo a tiempo indefinido. Tenemos que generar nuevas reglas e instituciones que aseguren que las nuevas formas de trabajo sean de calidad, decente. Hay que mirar las nuevas formas de trabajo y las oportunidades que generan, pero también estar conscientes de los peligros que pueden traer.

-Los costos laborales en la Argentina son muy altos. ¿Cómo hacen otros países para bajarlos?

-Los países del mundo con los costos laborales más elevados son los más competitivos y ricos del mundo, como Suecia por ejemplo. También Alemania, Suiza. Lo importante es hacer lo necesario para que los impuestos sean bien invertidos.

-En la Argentina, siguiendo las recomendaciones de la OIT, se toma al trabajador como la parte más débil dentro de las relaciones del trabajo.

-Hay una asimetría evidente en la relación del trabajo, nadie pone en duda esta realidad. La cuestión es el marco legislativo que existe en nuestros estados miembros para reglamentar los procesos de relaciones profesionales, la negociación en momentos de conflicto. La OIT establece las normas internacionales de trabajo que protege los derechos de los trabajadores y define los límites y la naturaleza de estas relaciones. La Argentina ha ratificado los convenios. Yo sé por mis contactos con mis amigos argentinos durante muchas décadas la importancia que tiene este cuadro normativo en la Argentina. Este es un país en el que el valor del trabajo está reconocido, es parte de su cultura. Me parece algo muy positivo e importante.

-Las empresas, sobre todo pymes, tienen muchos juicios laborales, y se resisten a tomar gente.

-Es importante que existan reglas y procesos rápidos y accesibles. La justicia del trabajo tiene que funcionar. No hay que entrar en procesos que duren muchos años y que no den resultados. Es importante no establecer normas diferentes para grandes y pequeñas empresas sino hacer lo necesario para que los procesos administrativos funcionen de manera accesible, transparente y rápida.

-¿Cuál conclusión sobre el encuentro?

-Es muy importante y positivo que la presidencia argentina del G-20 ha decidido poner al futuro del trabajo en el centro de sus debates. Hoy los consensos internacionales son cada vez más difíciles y unos de los méritos de esta presidencia del G-20 fue lograr consensos en cuestiones importantes.

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