"Factura previsible": cambiará la boleta del gas para moderar el impacto de los aumentos

Energía implementará un mecanismo para eliminar los "picos y valles" de consumo estacionales y lograr facturas más planas Fuente: Archivo
7 de septiembre de 2018  • 15:31

En el verano, los usuarios residenciales consumen poco gas en comparación con la demanda del invierno, que aumenta notablemente. Ese comportamiento tiene un correlato directo en las facturas que les llegan. Por caso, quien en enero recibe una boleta de $500 puede pagar $3000 en los meses más fríos, si bien los hogares tienen variaciones entre sí según el uso que hagan de la energía.

A partir de esos cálculos, la nueva Secretaría de Energía, a cargo de Javier Iguacel (había asumido meses atrás como ministro en reemplazo de Juan José Aranguren , pero tras la reorganización del gabinete quedó debajo de Nicolás Dujovne en Hacienda), implementará el año próximo un mecanismo para eliminar los "picos y los valles" en las facturas de gas.

El método tenderá a quitar lo que en la jerga técnica se denomina "estacionalidad en el consumo". Aún no fue definido, pero sí se decidió avanzar en esa línea. Según una fuente oficial, es el visto bueno del Gobierno a una iniciativa que propuso la industria meses atrás. Energía espera que la nueva manera de facturar arroje boletas más "planas". También pondrá en marcha mecanismos adicionales para moderar el impacto del gas sobre los bolsillos de las familias, los comercios y la industria.

Una de la apuestas más importantes apunta a la licitación de los volúmenes que necesitan las distribuidoras (un grupo en el que se destacan Gas Natural Fenosa, Metrogas y Camuzzi) con las petroleras, que son las que proveen el insumo. Iguacel está satisfecho con los resultados que arrojó ayer la primera prueba.

El Gobierno licitó una parte del gas que necesita Cammesa, la compañía administradora del mercado mayorista eléctrico, para proveer a las generadoras de energía. Según cifras oficiales, hubo 32 oferentes que propusieron un precio promedio de US$3,40 el millón de BTU (la unidad de medida), un 20% por debajo del valor vigente hasta ahora. Eso representa, según la misma fuente, un ahorro de US$280 millones para el Tesoro.

El secretario tomó ese resultado como la indicación de lo que ocurrirá a futuro: abierto a la competencia en un contexto en que la producción aumentó sensiblemente (trepó 7% en agosto en comparación con el mismo mes del año anterior) a partir de medidas propuestas por su antecesor, Aranguren, el precio del gas tenderá a bajar. Las distribuidoras deberían a comenzar a aplicar ese mecanismo a partir del 1º de enero próximo.

En la gestión de Aranguren, Energía había dispuesto un mecanismo de precios estímulo del gas para recuperar la alicaída producción. Si bien Iguacel no modificará los acuerdos firmados para no lesionar derechos adquiridos, cerró esa alternativa para los nuevos proyectos.

Si todo sale de acuerdo con lo planeado por el secretario, en Energía esperan que el año próximo el precio del gas acompañe la marcha de la inflación, y el de la electricidad esté incluso por debajo. Nadie se atreve, sin embargo, a asegurarlo: sucede que los precios mayoristas del gas, por ejemplo, están en dólares, una variable que se mostró altamente volátil en el último tiempo. Con limitaciones, Energía intentará llevar más competencia al mercado de combustibles.

El martes próximo habrá novedades en esa dirección, tendientes a que más jugadores puedan vender naftas, gasoil o derivados. Finalmente, el Gobierno espera que a más tardar en diciembre la china Gezhouba, principal accionista de la unión transitoria de empresas (UTE) que construye las polémicas centrales patagónicas Cóndor Cliff y La Barrancosa (antes, Kirchner y Cepernic), acuerde la salida de ese grupo de Electroingeniería, la firma cordobesa cuyo extitular, Gerardo Ferreyra, está preso en el marco de la investigación de los cuadernos de las coimas.

Audiencias públicas

Esta semana se realizaron audiencias públicas para discutir la próxima reestructuración tarifaria. Empresas distribuidoras de gas, asociaciones de defensa de los consumidores, representantes políticos y funcionarios de Energía debatieron el miércoles en el Centro Metropolitano de Diseño de la Capital Federal sobre las distintas propuestas para definir la metodología de adecuación semestral del cuadro tarifario de este servicio. Anteayer, en tanto, se realizó en Santiago del Estero una segunda audiencia para escuchar las propuestas de más usuarios, de otras cuatro distribuidoras y de la transportadora TGN.

"El aumento final a partir de octubre en la factura de gas para los hogares, a igual consumo del año pasado, no superaría el 30%, por debajo de lo que se espera sea el alza del IPC en 2018", según la cartera de Energía. Como argumento, señaló que "la producción nacional de gas sigue en alza por las inversiones que se vienen desarrollando en Vaca Muerta en los últimos 18 meses. Estas permitieron un incremento interanual en la producción de 4,6% en el primer semestre".