Giovani Lo Celso, de no jugar ni un minuto en el Mundial a ser una de las caras de la renovación de la selección

Lo Celso festeja su gol, el 2-0 ante Guatemala, en el amistoso en Estados Unidos Fuente: Reuters
8 de septiembre de 2018  • 23:59

El fútbol suele ser traicionero. Un pensamiento de hoy mañana puede modificarse. No necesariamente porque siempre pase algo puntual, quizás se da por contextos, por lecturas y análisis de los entrenadores y hasta por comportamientos de los futbolistas: las aplicaciones tácticas y técnicas de un entrenamiento influyen, tanto como los estados de ánimo. Pero uno de los principales misterios que se protagonizaron en el último Mundial tiene nombre y apellido: Giovani Lo Celso.

El jugador que comenzó su carrera como enganche en Rosario Central y que en el PSG (Francia), antes de pasar a Betis (España), llegó a jugar como volante central en soledad, se subió al avión del seleccionado argentino rumbo a la gira previa en Barcelona convencido de que iba a ser el socio de Javier Mascherano en el medio campo (dentro de un esquema 4-2-3-1) y, sin embargo, se volvió de Rusia sin disputar ni siquiera un minuto. Pasó de titular a ni siquiera ser observado por Jorge Sampaoli como una alternativa de recambio. "En un momento era Lo Celso y diez más", le cuentan a la nacion. Pero a la hora de la verdad, para el debut ante Islandia, el que jugó al lado de Mascherano fue Lucas Biglia. Y hasta Banega, que venía de una lesión, y Enzo Pérez, que ingresó como reemplazo del lesionado Lanzini, fueron utilizados antes que Lo Celso.

Lo Celso había jugado cinco partidos con Sampaoli. En la gira de fines de 2017 lo hizo contra Rusia y Nigeria, y en la de este año contra Italia y la goleada sufrida ante España. También lo hizo contra Haití en la despedida de la selección en la Bombonera. ¿Qué pasó en el medio? Al parecer, algunos integrantes del cuerpo técnico notaron que cuando Lo Celso supo que iba a cargar con esa responsabilidad, su juego ya no fue el mismo en las prácticas. En ese equipo de trabajo estaba el actual entrenador de la selección: Lionel Scaloni. Y cuando en la conferencia de prensa posterior a la goleada ante Guatemala 3-0, en Los Angeles, le preguntaron por la situación, se puso algo incómodo: "No te puedo responder esa pregunta. Yo estando ahí adentro sigo pensando que Lo Celso es un gran jugador, pero los demás que estuvieron en el Mundial también son grandes jugadores. Hoy se destaca por encima del resto porque tiene más partidos encima. Estoy contento por él. Es un jugador extraordinario. Hablé y le dije que lo pasado lo tiene que dejar de lado. Debe pensar solamente en el futuro", dijo Scaloni en un cable que reprodujo la agencia NA.

El jugador con más quites

Frente a Guatemala, Lo Celso, en la nueva selección de Scaloni, jugó como interior derecho (con perfil cambiado) en un esquema 4-3-3, al costado de Paredes y tratando de generar juego para Pavón, Gio Simeone y Pity Martínez. Remató una sola vez al arco, suficiente para marcar un gol desde afuera del área. Es cierto que el rival ofreció muchas ventajas y las lecturas deben ser relativas pensando en el futuro, pero se lo vio enchufado y con personalidad para vestir la camiseta de la selección: fue el tercer jugador argentino que más pelotas tocó según datos de Opta: 91 (por debajo de Tagliafico, con 99, y Saravia, con 92) y el segundo jugador con más pases: 70, detrás de Tagliafico, que completó 79.

Si bien ha jugado como N° 5 solo, no es su principal característica, pero sigue demostrando que es capaz de sacrificarse defensivamente por el equipo: así fue como recuperó 11 pelotas, tres más que Paredes (8) y cinco más que Ascacíbar (6), aunque los futbolistas que Scaloni utilizó como volantes centrales jugaron un tiempo cada uno. "Estoy feliz por el gran partido que hizo el equipo y el rendimiento. Tratamos de hacer lo que nos pidió el entrador, de presionar rápido para recuperar y ser verticales para atacar, todo con intensidad", y agregó: "Sabemos la responsabilidad que carga llevar esta camiseta y sabíamos que teníamos que empezar con el pie derecho".

Solo tres futbolistas argentinos no jugaron ni un minuto del último Mundial. Nahuel Guzmán, el caso más lógico por tratarse del tercer arquero; Cristian Ansaldi, un lateral que podía jugar en ambas bandas pero que se subió a la lista sobre el final; y Lo Celso. Pero es cierto que el fútbol siempre da revancha. Y, en medio de aires de renovación, a Lo Celso la chance le llegó enseguida.