López Medrano: "No hubo saqueos por hambre, sino robos"

Pascual Ferrilli y Juan Garate, comerciantes de Isidro Casanova
Pascual Ferrilli y Juan Garate, comerciantes de Isidro Casanova Fuente: LA NACION - Crédito: Rodrigo Néspolo
El ministro de Desarrollo Social bonaerense afirma que hay una red de contención que mantiene el tejido social, a diferencia de 2001
Marcelo Veneranda
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9 de septiembre de 2018  

Santiago López Medrano no admite punto de comparación entre la situación social actual y la crisis de 2001. El ministro de Desarrollo Social de María Eugenia Vidal fue funcionario de Eduardo Duhalde en 2002 y destaca que en aquel entonces no existía la red de contención social que existe hoy a través de la AUH, las pensiones y los planes sociales. "No hay ruptura del tejido social", afirma.

También niega que si crece el índice de pobreza en 2019 sea un fracaso para el Gobierno, que prometió "pobreza cero" y darles la "caña de pescar y no el pescado" a los pobres. "Esa familia que por sus ingresos puede quedar en la pobreza en la próxima medición ahora va a tener cloacas o agua potable, el pavimento o el metrobús para llegar y ya no tiene que pasar por el puntero para hacer un trámite", dice a LA NACION.

-¿Temen una crisis social?

No. Si por crisis se entiende desbordes, estallidos, ruptura del tejido social, no. Por eso rechazo la comparación con 2001. Porque la viví y tengo clarísimo lo que es gestionar después del bombardeo. En ese entonces no había una red de contención: muy pocas personas cobraban el viejo plan Trabajar. Hoy, la provincia tiene 1,5 millones de chicos con AUH, 250.000 personas dentro del plan Hacemos Futuro, más las pensiones no contributivas y los programas alimentarios: tenés una malla muy amplia y casi universal.

López Medrano
López Medrano

-¿Cómo los afectará la inflación?

-Nuestro trabajo es que la inflación no se coma el poder adquisitivo de la gente. Por eso ya en julio anunciamos un paquete de $318 millones que incluyó un aumento retroactivo a mayo del Servicio Alimentario Escolar (SAE), del plan Más Vida, el apoyo a mil espacios comunitarios, los descuentos del Banco Provincia y también extendimos a 60 municipios el programa vaso de leche. Con el resto del anuncio de los 1000 millones de la semana pasada completás lo que haya que ajustar por inflación.

-¿Cuántos niños pobres hay en la provincia?

Según los datos del Indec, es un 40% aproximado de menores de 18 años. Siempre da más alta la pobreza en chicos que en adultos, del mismo modo que en la tercera edad te da más bajo, porque el problema es que la gente en esas condiciones no tiene la expectativa de envejecimiento de quien tiene otros recursos.

-¿Hasta dónde creen que va a llegar la pobreza en niños?

La medición del primer semestre va a estar en unos días. El número de este período, más crítico, se va a conocer en marzo. Pero creo que el refuerzo de la AUH y del resto de los programas va a amortizar ese impacto. No es casual que los programas que hemos fortalecido apunten a los más chicos.

-Básicamente, atajan penales.

-Bueno, nuestro trabajo es contener. Pero no me refiero a contener el desborde, los saqueos, como se habla esta semana.

-Para usted, no son saqueos.

-No. Los hechos en Olavarría y en Mar del Plata fueron en zonas no vulnerables. Y en Mar del Plata fueron adolescentes que se llevaron golosinas y bebidas alcohólicas. O sea, los hechos que sucedieron no tienen que ver con hambre o desborde: son robos organizados. Hay que prestarles atención y lo está haciendo el Ministerio de Seguridad.

-La ministra Bullrich apuntó al kirchnerismo. ¿Ven lo mismo?

-La gran mayoría de las organizaciones sociales colaboran y con los intendentes venimos trabajando juntos. Las reuniones fueron buenas, nadie vino a pudrirla. Un intendente, sea del color que sea, no capitaliza con los saqueos.

-Todo apunta a que subirá el índice de pobreza. Macri prometió "pobreza cero". ¿Fracasaron?

-No, no es un fracaso. El planteo de pobreza cero era un norte para referenciar las acciones de gobierno, no una definición. La pobreza se mide hoy por nivel de ingresos y sube con un golpe inflacionario, pero esa familia que puede quedar en la pobreza en la próxima medición va a tener cloacas o agua potable, el pavimento o el metrobús para llegar, ya no tendrá que pasar por el puntero para hacer un trámite y volteamos el búnker narco que tenía en la esquina. Todo eso hace a la condición estructural de esa familia. Nosotros no negamos la estadística: de hecho, recuperamos el Indec.

-Insisto: en campaña prometieron la caña de pescar a los pobres. ¿No siguen dando pescado?

-No. El gran desafío de trabajar en Desarrollo Social es dedicar una parte del equipo y la energía a la emergencia, que muchas veces surge sin aviso, y la otra parte en los proyectos como el Estado en tu Barrio, con el que llegamos a tres millones de personas. Eso sí es la caña. La única forma de salir de lo urgente es cortar el ciclo intergeneracional de la pobreza. Hoy dedicamos el 50% de nuestro trabajo al desarrollo. Cuando llegamos era peor: en diciembre de 2015 no teníamos ni colchones.

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