La irrisoria multa que recibió Serena Williams por el escándalo en la final femenina del US Open

La reacción de Serena al romper su raqueta
9 de septiembre de 2018  • 15:57

NUEVA YORK - El escándalo que protagonizó en la final femenina del US Open no derivó en un fuerte castigo para Serena Williams . Por un lado, la exnúmero 1 del mundo fue multada con 17.000 dólares por su comportamiento; menos que un vuelto, si se tiene en cuenta que su premio como finalista fue de US$ 1.850.000. Por otra parte, sorprendió un comunicado de apoyo firmado por Katrina Adams, presidente de la USTA (la federación de tenis estadounidense), en el que elogió "la clase y deportividad" de Serena en la entrega de premios, pero sin hacer ninguna mención a la inconducta de Williams durante el encuentro.

La reacción de Serena ante el unpire

La estadounidense, que perdió por 6-2 y 6-4 la final contra la japonesa Naomi Osaka , estuvo a punto de ser descalificada, después de recibir un primer warning (advertencia) por coaching (recibir consejos de su entrenador), una segunda por romper una raqueta y la tercera por decirle "mentiroso" y "ladrón" al juez de silla portugués Carlos Ramos.

El umpire sancionó primero a Serena al advertir que el coach de Serena, el francés Patrick Mouratoglou, le hacía señales con las manos, por lo que esa parte de la multa fue de 4.000 dólares. A ello se le sumó un adicional de US$ 3.000 por hacer añicos la raqueta después de perder el quinto game del segundo set, lo que también derivó en la pérdida de un punto.

US Open: La dura pelea de Serena Willians con el árbitro

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Serena perdió la compostura durante ese descanso y se trenzó en un duelo verbal con Ramos, al que le espetó: "Atacás mi personalidad, eso está mal. Me debes una disculpa. Eres un mentiroso y un ladrón, me has robado un punto". Y enseguida insistió: "Nunca más vas a volver a arbitrar mis partidos. Jamás". Ramos anunció en ese momento una nueva sanción por "abuso verbal" de la jugadora; como corresponde con el reglamento, la pena significaba que también perdiera un game, por lo que pasó de estar 3-4 a 3-5. Por esa acción, Serena recibió una multa de 10.000 dólares por violar el código de conducta, cifra que sumada a los castigos por coaching y rotura de raqueta deriva en los US$ 17.000 de penalidad.

Lejos de arrepentirse, en la rueda de prensa posterior a la final, Serena acusó a Ramos de tomar una posición "sexista", al afirmar: "Yo vi partido de hombres en los que les decían muchas cosas a los jueces de silla. Estoy aquí luchando por los derechos de la mujer, por la igualdad de la mujer. Siento que ser penalizada con la pérdida de un game ha sido una decisión sexista de su parte". Los incidentes en la final derivaron en una lamentable entrega de premios, en la que Ramos no pudo recibir la medalla habitual que se les entrega a los jueces de silla de la final. Del mismo modo, Osaka casi que tuvo que pedir disculpas por ser campeona frente a Serena, ante el abucheo de miles de espectadores en el Arthur Ashe, y no pudo disfrutar de la alegría de obtener su primer título de Grand Slam.

El antecedente de 2009

En el US Open 2009, Serena Williams perdió con escándalo la semifinal contra Kim Clijsters. La belga disputaba sus primeros torneos tras dos años fuera del tour por maternidad, y vencía a la menor de las Williams por 6-4 y 6-5, cuando Serena cometió un foot-fault que derivó en doble falta (15-40); no tuvo mejor idea que amenazar a la jueza de línea que le cobró la falta. La oficial se dirigió a la umpire y denunció lo sucedido. Tras el ingreso del supervisor del torneo, a las autoridades del torneo no les quedó más remedio que aplicar la sanción por abuso verbal para Serena, que así perdió el punto y el partido. En la final, Clijsters superaría a Caroline Wozniacki.

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