Roberta Bayley, la fotógrafa que mejor retrató al punk neoyorquino

La fotógrafa retrató la escena neoyorquina de los años 70 desde el mítico CBGB; su muestra puede visitarse hasta fin de mes, en el C.C. Borges
La fotógrafa retrató la escena neoyorquina de los años 70 desde el mítico CBGB; su muestra puede visitarse hasta fin de mes, en el C.C. Borges Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Sebastián Chaves
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10 de septiembre de 2018  

"¡Porque es la mejor foto de ellos que jamás se haya visto!". Roberta Bayley pega un mínimo salto del sillón rojo ubicado en medio de su muestra fotográfica (la más grande de su vida, afirma) que se exhibe en el Centro Cultural Borges hasta el 30 de septiembre. Así explica por qué los Ramones eligieron una de sus instantáneas para la portada de su álbum debut. Y no es que Bayley esté en pleno ego trip a casi diez mil kilómetros de Nueva York, donde reside en la actualidad; está poniendo en palabras una verdad indiscutible.

La imagen, tomada a pasos del CBGB, resulta hoy icónica de una época y arquetípica para cualquier banda. Los cuatro integrantes contra una pared, vistiendo jeans y camperas de cuero. "No era común en esa época que un grupo de rock eligiera una foto en blanco y negro para la tapa, eso era más del folk, como Bob Dylan", recuerda Roberta en un intento por analizar las singularidades de la foto. Al binomio jean + cuero del vestuario se suma el de la pared, que justo a la altura de las cinturas queda dividida en dos: ladrillos arriba, revoque abajo. Así la escena se recorta horizontal y bidimensional, como el punk. "Nunca me había fijado en ese detalle", reconoce la fotógrafa, y enseguida añade otra característica que considera clave: "Fijate que Tommy, que era el más petiso, está en puntas de pie, y Joey, que era el más alto, está encorvado. Yo no les pedí que hicieran eso, pero después me di cuenta de que por eso el recorte del grupo es un rectángulo perfecto, bien simétrico".

Aunque Los Ramones habían posado para una sesión de fotos pagada por su sello discográfico, se decidieron por la de Bayley, que se la había sacado para la revista Punk, en la que trabajaba ocasionalmente. "Estábamos felices de que eligieran una foto nuestra, los derechos le pertenecían a la revista, así que arreglamos por poco dinero y se la dimos", cuenta Bayley sin el más mínimo arrepentimiento de no haber cobrado más. En aquel entonces, subsistía con pequeños trabajos ocasionales; uno de ellos, en la puerta del CBGB, el mítico bar del Lower East Side al que había llegado en compañía de Richard Hell, guitarrista de Television y su novio en ese momento. Inmersa en la escena, entabló relación con Blondie, The New York Dolls y hasta con Billy Idol, por entonces en Generation X. "El 90% de las fotos que les hice a todos fueron casuales, mientras andábamos por la calle", cuenta.

Joan Jett, Debbie Harry, David Johansen de New York Dolls y Joey Ramone, fotografiados por Roberta Bayley
Joan Jett, Debbie Harry, David Johansen de New York Dolls y Joey Ramone, fotografiados por Roberta Bayley Crédito: Roberta Bayley

Entre las calles malolientes de Nueva York y las noches turbias del CBGB, Roberta retrató una era clave de la contracultura y definió su estilo detrás del lente. "En el CBGB no había lugar para los fotógrafos, tenías que ir bien adelante y sacar entre el público, como podías, ese lugar les correspondía a los fans y estaban dispuestos a matarte por él (risas), había que sacar fotos rápido y salir. Cuando estábamos haciendo sesiones, trataba de no demorarme, los músicos se aburren enseguida y pierden naturalidad". Así fue como Bayley logró retratar a los artistas de la escena en situaciones íntimas. "Era una más entre ellos", cuenta. "Yo andaba ahí con mi cámara y ellos ni me prestaban atención". Como foto representativa, en la muestra se ve a Debbie Harry maquillándose antes de un show en el Atlantic City Casino de Las Vegas, allí donde Elvis se casó, en 1969. "Debbie es hermosa, es muy fotogénica y no necesitaba sobreproducirse. Hay unas fotos muy conocidas de ella, en las que tiene un vestido de cebra... Bueno, lo habían encontrado en la basura y se lo puso sin dudar".

Ese sentido informal del glamour es uno de los factores que diferencian, según ella, el punk norteamericano del de Inglaterra, donde también vivió algunos años. "El punk inglés tenía un fuerte contenido político, que el de Nueva York no tenía. Y ellos eran más jóvenes, apenas si tenían 20 años, mientras nosotros rondábamos los 25. Dicho así parece poco, pero a esa edad es mucho. Malcolm McLaren hizo un buen trabajo copiando la estética de los New York Dolls y haciendo de eso una tendencia en el Reino Unido". Aunque Roberta no logró verlos en vivo en Londres como le hubiese gustado, sí logró fotografiar, tal como se ve en la muestra, a los Sex Pistols cuando fueron a Estados Unidos para su primera y única gira, en 1978. "Fue un show horrible -recuerda-, Sid Vicious estaba en su peor momento, trataba de dejar la heroína, pero tomaba mucho alcohol y se cortaba todo el cuerpo. ¿Viste la foto que hay en aquella pared en la que tiene un prendedor que dice 'I'm A Mess' (Soy un desastre)? Bueno, era cierto, realmente era un desastre. Pero sí creo que los Pistols eran buenos músicos, excepto él, claro. A diferencia de los Ramones, ellos convivían con el caos, en sus shows podía pasar cualquier cosa en cualquier momento... Volaban botellas, incluso desde el escenario, había demasiada energía. Con los Ramones eso fue así solo en sus comienzos, se insultaban entre ellos, cortaban los temas a la mitad, pero enseguida se profesionalizaron y sonaron realmente bien".

Los Ramones fotografiados por Roberta Bayley en la imagen inmortalizada en el primer disco de la banda
Los Ramones fotografiados por Roberta Bayley en la imagen inmortalizada en el primer disco de la banda Crédito: Roberta Bayley

Roberta remarca, sin embargo, que fue el espíritu amateur que reinaba en la escena el componente clave: "Y por amateur me refiero a hacer algo por amor, te paguen o no". Sobre su amor por la fotografía, cuenta que el primer acercamiento lo tuvo el día que les sacó fotos con su cámara de bolsillo a los Rolling Stones cuando dieron un show en 1966, en San Francisco. "Fui con una amiga que compró asientos en primera fila, yo tenía una cámara de bolsillo con un flash muy malo y me hubiese gustado estar del lado de Brian Jones, que era mi preferido, pero igual las conservo". Se trate de rockeros o de punks, asegura que no puede haber contracultura sin desorden. Por eso, aunque aclara que no eligió el nombre de la muestra ("Ramones y CBGB: del caos a la cultura"), explica: "Así funciona el arte, los movimientos alternativos como los beatniks, hippies, bueno hippies no sé si hubo tantos (risas), y punks fueron underground, gente siendo creativa que perdura y queda para siempre. Nunca pensamos que íbamos a durar, pero tampoco nadie pensó que los Beatles iban a durar, decían que en dos meses iban a estar laburando de otra cosa...".

Debbie Harry y Joey Ramone, por Roberta Bayley
Debbie Harry y Joey Ramone, por Roberta Bayley Crédito: Roberta Bayley

Joe Strummer fotografiado por Roberta Bayley
Joe Strummer fotografiado por Roberta Bayley Crédito: Roberta Bayley

Los Ramones fotografiados por Roberta Bayley en la imagen inmortalizada en el primer disco de la banda
Los Ramones fotografiados por Roberta Bayley en la imagen inmortalizada en el primer disco de la banda Crédito: Roberta Bayley

Joe Strummer fotografiado por Roberta Bayley
Joe Strummer fotografiado por Roberta Bayley Crédito: Roberta Bayley

Joan Jett, Debbie Harry, David Johansen de New York Dolls y Joey Ramone, fotografiados por Roberta Bayley
Joan Jett, Debbie Harry, David Johansen de New York Dolls y Joey Ramone, fotografiados por Roberta Bayley Crédito: Roberta Bayley

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