Ricky Sarkany: "Los zapatos son emociones; la mujer relega otros consumos antes que los zapatos"

10 de septiembre de 2018  • 15:28

Empresario, diseñador y creador. Así se define a Ricky Sarkany , el creador de la marca de zapatos que lleva su apellido. Con la intención de abrir nuevos locales en México y Perú, y la incorporación de la tienda en Barcelona, a cargo de Antonella Roccuzzo-la mujer de Lionel Messi-, el diseñador habló de las oportunidades que puede generar un contexto de crisis económica.

"Con las crisis, las oportunidades se aparecen. Muchas personas se quedan esperando, no hacen nada o critican. En mi caso, no puedo hacer nada para que el Gobierno tome decisiones que me puedan gustar", sostuvo Sarkany en el programa Comunidad de Negocios , que se emite por LN+ .

En este sentido, analizó que el mercado local hoy atraviesa un mejor momento para exportar y es más receptivo a los clientes extranjeros, principalmente los que provienen de países limítrofes.

"Acabo de recuperar a mi mejor cliente en Argentina, que es el argentino que compraba en el exterior antes y ahora ya no viaja y si lo hace, no compra o compra menos y ahora lo recibimos acá", dijo y agregó: "Además, hemos recuperado al turista porque ahora vienen de países limítrofes".

"Con el dólar bajo, antes importaban lo que sea, sólo importaba el precio. Ahora vamos a tener que fabricar para suplir las importaciones y por eso somos más competitivos", consideró.

En un contexto de recesión económica, reconoció que es difícil para los empresarios invertir y ganar rentabilidad por la pérdida del poder adquisitivo. Sin embargo, dijo que, en caso de perder rentabilidad, ganarán volumen de mercado para compensar.

"Cuando pase esto, que es cíclico, nos va a encontrar mejor parados. Nosotros tenemos inversión ens stock y comunicación. Nuestra visión es apostar más, sabiendo los riesgos y teniendo muchísimo cuidado porque estamos en una turbulencia que todavía no decantó", añadió.

En relación a la situación del mercado de la moda, dijo que las ventas del sector están basadas en las promociones, lo cual genera una pérdida del precio de referencia de los productos. Igualmente, expresó que los zapatos no están dentro de los productos que se resignan por la crisis.

"Me gustaría competir sanamente entre productos, calidad, comunicación, atención y no según quienes hace los acuerdos con los bancos para promocionar. Al momento de estar en medio de una crisis, uno debe darle más importancia a ciertos consumos. Pero los zapatos son emociones y sabemos que una mujer relega otros consumos antes que los zapatos. Los hombres no somos iguales", manifestó.

Por último, anticipó que, además del local en Barcelona, están avanzando las negociaciones con México y Perú.