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Res, la franquicia de carnicerías que en cuatro años ya cuenta con 50 locales

Res, Tradición en Carne

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23 de octubre de 2018  • 11:43

"Hoy el país está en una situación difícil, pero nosotros seguimos vendiendo de la misma manera y no solo eso: estamos creciendo. Es que el franquiciado nota que lo que ofrecemos es un producto de primera necesidad, además de que el mercado es enorme. No es una moda, es un modelo sostenible en el tiempo". Quien habla es Omar Onsari. Y el negocio que comanda es nada menos que Res, la cadena de carnicerías que cual Starbucks están floreciendo en la Ciudad: a punto de cumplir sus primeros cuatro años la marca cuenta ya con 50 locales, más la proyección de abrir otros diez antes de diciembre.

"Es cierto que la competencia es feroz. Se calcula que el 75% son pequeños comercios, mientras que el restante 25 corresponde al canal del supermercadismo. Pero resulta que la Argentina es el primer consumidor de proteína animal del mundo con 120 kilos anuales, por persona. Y si multiplicás eso por los que somos te da casi 5 mil millones de kilos de carne por año. Demanda no falta. Solo hay que competir con una estrategia de valor diferencial", agrega Onsari, hijo de carnicero que hace años se recibió de contador público e hizo después un MBA.

Cuando arrancó el negocio, Onsari estaba solo. "Profundamente solo -dice-. Los arranques de un emprendimiento son duros. Te sobran ideas y te sobran ganas, pero te falta capital y equipo. Fui consiguiendo gente y financiación, pero así y todo no podía resolver esa soledad en la dirección de la compañía".

Hasta que se enteró de Vistage, la organización mundial que impulsa a números uno de empresas a formar grupos de pares para, siempre con la ayuda de un chair, apoyarse en la toma de decisiones. "Parte del desarrollo de Res tiene que ver con mi ingreso a Vistage -reconoce hoy-. El grupo me abrió la cabeza, pude avanzar con la profesionalización y sobre todo, no sentirme solo".

Expandir es la tarea

"Cuando Omar se incorporó a Vistage todos los locales eran propios, con la principal debilidad de la excesiva dependencia que el negocio tenía de su persona", recuerda el chair Vistage Adolfo Imas, quien destaca el caso de éxito de Res en cuanto a su excepcional expansión en poquísimo tiempo.

"No solo fue capaz de profesionalizar la empresa, sino que además, en un momento dado, presentó en el grupo la posibilidad de expansión a través del sistema de franquicias", agrega y explica que la respuesta del grupo fue afirmativa, aunque se le sugirió mantener a la vez el proyecto sucursalista. "De hecho conviven los dos modelos y ambos son exitosos -afirma el chair- aunque el sistema de franquicias es hoy la principal vía de desarrollo".

El secreto de mi éxito

El desafío de Res -uno de ellos- pasaba por demostrar que es posible trabajar en la actividad con un mayor nivel que lo acostumbrado. Y en ese sentido la empresa encontró la forma de combinar una serie de diferenciales que hoy la distinguen.

"La tendencia mundial en retail es salir de las grandes superficies e ir hacia un modelo de cercanía. Eso es lo que somos y por eso abrimos tantas bocas", arranca a explicar Onsari, que señala que Res es, también, una marca aspiracional ("abrimos la cortina y la gente entra a comprar masivamente desde el primer día", relata) con unas ubicaciones de primera y diferencias notables en cuanto al servicio: horarios corridos de supermercado, surtido y disponibilidad de productos, calidad premium a precio adecuado y la posibilidad de pagar con crédito, débito o mercadopago, incluso de hacer el pedido vía web con envío a domicilio.

"Pero el factor de éxito primordial es el modelo de inclusión social a través del empoderamiento de nuestra gente, porque eso es lo que hace que el personal esté comprometido y contento. De hecho tenemos escasa rotación, y si bien somos cadena podemos seguir diciendo que somos los carniceros del barrio", marca Onsari.

En tanto la expansión continúa, el empresario toma su participación en Vistage como prioridad. "En un año y medio llevamos ya 18 reuniones. Nunca falté, nunca llegué tarde, nunca me fui antes", advierte. Y concluye: "es el momento que tengo para salir de la rutina y enfocar la mirada más estratégicamente".

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