Cómo cuidar tus plantas de forma orgánica

Todos los miembros de la familia pueden participar en el cuidado del jardín orgánico. Crédito: Archivo Jardín
11 de septiembre de 2018  • 17:52

A las plantas les pasa lo mismo que a las personas: si están bien alimentadas, es más difícil que se enfermen. Eso implica proporcionarles un suelo rico en nutrientes, uno de los principios básicos de la jardinería orgánica, junto con un control eficaz de las plagas que puedan afectarlas. En los últimos años, este cuidado va de la mano con el respeto por el medio ambiente y el evitar productos químicos, lo que tiene un segundo efecto positivo porque permite reducir los costos.

Por eso te ofrecemos algunas recetas caseras para que apliques en tu espacio verde y ganes tanto en salud vegetal como en economía familiar.

Para que crezcan sanas

El suelo es el anclaje de la planta y su fuente de alimento. Las lluvias, el viento, el paso del tiempo y las necesidades de crecimiento de las especies hacen que se vuelva pobre, y esta es una de las principales razones por las que las plantas comienzan a decaer o dejan de florecer. Para mantener el suelo alimentado hay varios métodos que pueden ayudar:

Sumar a la compostera cáscaras de verduras y frutas, infusiones y cajas de pizza y huevos, restos de poda. Crédito: Archivo Jardín

  • Compost: altamente efectivo ya que es fuente de materia orgánica y mejora la estructura del suelo porque lo airea y descompacta. Compostar es lo que hace la naturaleza: cada hoja que cae se descompone y vuelve al suelo para nutrirlo. En nuestras casas podemos tener nuestra compostera en cajones o recipientes, siempre ventilados con perforaciones para el que el aire circule. Allí se acumulan desde cáscaras de verduras y frutas, infusiones y cajas de pizza y huevos hasta restos de poda.

Compostera en un balcón urbano. Crédito: Archivo Jardín

  • Humus de lombriz: proviene de los desechos de las lombrices californianas. Es rico en nutrientes y materia orgánica y puede adquirirse en comercios del rubro y viveros.
  • Estiércol de caballo, vaca o conejo: es una gran fuente de nitrógeno, que influye en el crecimiento de hojas y tallos. Se recomienda agregarlo en el compost o incorporarlo en la tierra cuando está seco.
  • Ceniza de madera: podemos utilizar los restos de un fuego y esparcirlos en la tierra. Es una fuente de potasio que ayuda a la formación de raíces. También las cáscaras de bananas pueden cortarse en pedazos chicos para aportar potasio al suelo.

Compost listo para agregar a los canteros. Crédito: Archivo Jardín

Preparados naturales contra plagas y enfermedades

Hay métodos orgánicos y amigables con el medio ambiente. Algunos son caseros y de fácil preparación, y otros podés adquirirlos en viveros y comercios:

Hormigas y caracoles, dos plagas muy comunes. Crédito: Archivo Jardín

  • Para combatir a las hormigas, que en una sola noche hacen estragos, puede colocarse arroz partido en el camino. Esto hace que las hormigas se lleven el arroz y dejen de lado nuestras plantas, además de depositarlo en la honguera y eventualmente secarla. Puede agregarse sulfato de cobre en el hormiguero, que actúa como insecticida.
  • Los pulgones absorben la savia, producen deformaciones, hacen que las hojas se enrollen y el crecimiento se detenga. Para contrarrestarlos, puede utilizarse alcohol de ajo. Se necesitan 5 dientes de ajo, ½ litro de alcohol y ½ litro de agua. Licuar todo, filtrar y guardar en la heladera para pulverizar sobre las plantas y el suelo cuando se desee. El frío potencia el efecto.
  • Contra caracoles y babosas pueden colocarse cáscaras de huevo en la base de la planta, aunque también la sal gruesa los repele. Si colocamos hojas de repollo en lugares húmedos servirán de cebo para atraer caracoles y babosas.
  • Las cochinillas pueden eliminarse preparando una infusión con polvo de hornear. Hay que agregar una cucharada en 1 litro de agua y se utiliza pulverizando o aplicando con algodón sobre las hojas afectadas.

Pulgón y cochinilla, los enemigos de nuestras plantas. Crédito: Archivo Jardín

  • Contra hongos y pulgones puede hacerse una infusión de cebolla que consiste en picar tres sin cascara, agregarles 1 litro de agua y dejar reposar durante 10 días.
  • La ceniza de madera previene enfermedades causadas por hongos y repele chinches y orugas.
  • La tierra de diatomeas (algas fosilizadas durante millones de años) es muy eficaz como insecticida. Actúa destruyendo la cubierta cerosa del insecto y los seca por completo. Se presenta en polvo en viveros y comercios del rubro y se aplica sobre el suelo y las hojas.

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