El BCRA acotó el alza del dólar y ratificó que ahora tutela el mercado

La entidad volvió a intervenir para evitar movimientos bruscos cuando el billete subía más de 1,3%; dosificó el avance con US$15 millones Fuente: LA NACION Crédito: Fernando Massobrio
11 de septiembre de 2018  

Después de tres jornadas de relativa calma, el Banco Central (BCRA) volvió a intervenir ayer sobre la plaza cambiaria para ponerle un límite a la suba del dólar y recordarle al mercado que, tras el guiño obtenido del FMI , no vacilará en utilizar reservas para intentar dosificar la volatilidad y evitar nuevos saltos bruscos del tipo de cambio.

El jefe de esa entidad, Luis Caputo, dijo el viernes estar confiado en que el mercado había entendido el cambio de estrategia al que apeló la entidad el pasado martes, al volver a vender reservas, pero marcando precio, tras recibir un guiño del FMI para usar reservas con ese fin en un intento por estabilizar el mercado.

Pero la realidad mostró que la "situación de normalidad" con la que se ilusionó luego de tres ruedas de dólar en retroceso le demandaba ayer otro gesto para reforzar el mensaje.

El objetivo del BCRA es que la volatilidad cambiaria pase a ser parte del pasado tras comprobar el empuje que la sostenida escalada del dólar le dio a una inflación que apunta a cerrar el año en niveles similares a los de 2016 (cuando superó el 40% anual). De allí que su mayor esfuerzo pasará por estabilizar la cotización del billete para lograr que uno de los motores que más empujó la inflación este año se apague.

Caputo había reconocido el viernes en la Convención anual del IAEF que el sistema de subasta de divisas que había impuesto el FMI "no era la mejor estrategia" de intervención y defendió la posibilidad de intervenir dando señales de precios con una frase contundente: "Si hay que poner dólares sobre la mesa, se ponen".

Actitud más vigilante

Esa necesidad evidentemente se recreó ayer, lo que llevó al BCRA, poco antes de las 14, a irrumpir en el mercado para poner coto a la escalada del billete.

El peso había arrancado la semana devaluándose como casi todas las monedas emergentes en general. Pero, como venía ocurriendo en los últimos meses, cuando eso sucede no solo se acopla a la tendencia, sino que pasa a liderarla, lo que lo lleva a ser la moneda más depreciada del mundo en el año.

"El billete ya había arrancado la rueda cotizando en el segmento mayorista a $37,20, con un avance de 21 centavos respecto del viernes, y venía consolidando su avance", explicó el jefe de mesa de un banco privado. "Al llegar a $37,50 colocó una orden de venta a ese valor para indicarle al mercado que lo consideraba un tope para el día", prosiguió.

La señal surtió efecto. La orden de venta se ejecutó y a partir de allí la cotización comenzó a caer, pero por aparición de oferta privada hasta cerrar la jornada a un promedio de "$37,38, treinta y nueve centavos arriba del final del viernes pasado", reseñó el operador Gustavo Quintana, de PR Cambios. "El mercado sigue muy chato y con poca oferta: la diferencia la marca una demanda que se replegó", observó el analista Fernando Izzo, de la corredora ABC.

La intervención vendedora fue de apenas US$15 millones (el 4% del total de US$380 millones operado en el día) según reportó más tarde el BCRA, monto pequeño considerando que hace apenas unos jornadas hubo ruedas en las que había volcado al mercado más de US$400 millones de las reservas sin lograr detener ni moderar la suba del dólar.

El cierre para la cotización minorista fue de $38,18 en promedio, 7 centavos por debajo del máximo promedio del día, pero 37 centavos por encima de su cierre del viernes.

La intervención sirvió para confirmar que el BCRA cambió su estrategia y pasó a tutelar el mercado. Resta saber si con eso alcanza, como se insinuó en los últimos días, o lo obligará a realizar gestos más fuertes.

TEMAS EN ESTA NOTA