Dave Grohl habla del fin del rock clásico

Además, el líder de Foo Fighters explica por qué considera que el trap es el nuevo punk-rock. "No voy a salir a hacerme tatuajes en la cara, pero si suena 'D Rose' de Lil Pump me prendo", dice Crédito: Mauricio Santana/Getty Images
11 de septiembre de 2018  • 11:49

Ayer Dave Grohl tuvo un día libre en Memphis, así que visitó Graceland, lo cual lo dejó pensando en cómo Elvis Presley alguna vez fue solo un muchacho con una guitarra, tratando de lidiar con "el efecto que puede tener el estrellato joven". Pero a diferencia de Presley y otras almas atormentadas, Grohl de algún modo se ha estado armando para el largo plazo, en parte porque sencillamente disfruta mucho del camino. Actualmente, está en una gira mundial con los Foo Fighters , que lanzaron el duro Concrete and Gold, producido por Greg Kurstin, en septiembre del año pasado. A 23 años del comienzo de la carrera de la banda, Grohl habla de los shows como si estuviera recién empezando a tocar. "Probablemente no sea cool decirlo", dice, "pero, para ser honesto, me paso toda la noche estudiando al público para tratar de llegar a cada uno de ellos, y hacer que se levanten de la silla. Y si logro que todo el público se pare durante tres horas, entonces me voy del escenario pensando: 'Ese fue un buen show. Los hicimos rockear'".

¿Cuánto café tomaste hoy?

Quizás seis tazas. Una cantidad razonable para empezar el día.

Tuviste dolores en el pecho inducidos por la cafeína. ¿Tenés planes de bajar el consumo?

¿Te das cuenta de que estás hablando con alguien que nunca tomó cocaína en su vida? Imaginate lo que pasaría si pusiera la cara en una montaña de esa mierda. No estaríamos hablando por teléfono en este momento. Pero después del diagnóstico de que me tenía que descafeinar, probé el café descafeinado por, no sé, una semana, y llegué a la conclusión de que el café descafeinado es una mierda.

¿Cómo te sentís cuando ves que un grupo de rock clásico anuncia su retiro de los escenarios?

Empecé a pensar en eso en el recital 12/12/12, donde estaban todos los grandes: McCartney, los Stones, los Who, Roger Waters. Y la mayoría de ellos venían de una época en particular. Yo pensé: "Bueno, Dios. ¿En algún momento esa época se va a terminar, y se va a disipar muy rápido?".

¿Y pensaste en la idea de que ustedes -y grupos como Pearl Jam y Guns N'Roses-, en cierto punto, van a ponerse sus zapatos?

Jamás nos pondría en esa categoría ni en ese escalón. Pero es raro. Primero, no puedo creer que sigamos siendo un grupo después de veintipico de años. Y no puedo creer que toquemos en estadios. Y que hayamos llegado a este punto, donde miro al público y ya no veo remeras de Foo Fighters. Veo gente de 60 y 70 años. Veo chicos de 10 años, adolescentes, y siento que cuando llegamos al pueblo, la gente se entera de que hay un grupo de rock y se acerca. Así que llegamos al punto en el que creo que representamos algo... general [risas]. ¿No?

Dijiste que Lil Pump era el nuevo punk-rock. ¿Qué es lo que realmente te gusta del track "Gucci Gang"?

[El guitarrista] Pat Smear y yo tuvimos una conversación al respecto el otro día, porque los dos nos hicimos fans de Lil Pump. Vos imaginate lo que era mostrarle un disco de los Germs a tu papá, y que él fuera un músico con educación formal. ¿Qué te creés que pensaría él? Cuando yo era chico y escuchaba punk-rock, lo único que quería era ruido y rebelión, ya fuera death-metal satánico o noise industrial. Si alguien miraba mi colección de discos de entonces, hubiera dicho: "¡Esto es ruido!". Me gusta una buena base de trap con un ritmo de 808. Y una de las cosas que más me gusta de "Gucci Gang" es que dura dos minutos. Mirá, no voy a salir a hacerme tatuajes en la cara, pero si suena "D Rose" [de Lil Pump] me prendo.

¿Qué está pasando con la segunda temporada de Sonic Highways ? ¿Tenés planeado sacarla en algún momento?

Bueno, llevamos trabajando seis años en eso y... nah, mentira, estoy bromeando. Esa puerta siempre está abierta. Y salieron muchas cosas buenas de esa serie. Ahora hay chicos en escuelas del país haciendo su propio Sonic Highways acerca de los pueblos en los que viven. Todavía tengo el concepto para la segunda temporada, así que algún día...

Cuando tocás, por ejemplo, "Everlong", ¿seguís conectándote con la emoción detrás de la canción?

Oh, sí. Hay noches en las que estoy pensando en qué ponerle a la pizza que voy a comer más tarde en el micro de giras, y si necesito lavar ropa mañana. Pero cuando empezás a tocar una canción así, inmediatamente volvés a lo que estás haciendo. No somos robots. Lo que me vuelve loco de esa canción en particular es que la gente cante la letra con la misma emoción. Así que si me escuchás riéndome en medio de una canción, es porque estoy tratando de no derrumbarme frente a todos como un tonto [risas].

¿Qué harías si Geddy Lee y Alex Lifeson te pidieran tocar la batería para Rush en una gira?

Les diría: "No soy física ni musicalmente capaz, pero gracias por la oferta". Neil Peart es un animal diferente, otra especie de baterista. Yo sé los arreglos, pero yo, al lado de Neil Peart, soy como Meg White. ¡Y ella es una de mis bateristas preferidas! También es una de las bateristas preferidas de mi hija. Mi hija toca la batería con dos tipos de música: White Stripes y AC/DC. Yo le digo: "Eso es exactamente lo que tenés que hacer".