Cuestionario Sehinkman: Enrique Piñeyro

Diego Sehinkman
Diego Sehinkman PARA LA NACION
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16 de septiembre de 2018  

El cineasta, actor y piloto responde con humor a las preguntas de nuestro psicólogo y periodista. Un gran papelón con Charly García, el sueño de traer a Pep Guardiola a la slección, y un mensaje personal para su ego.

-Escribile una breve carta a tu ego. Contale qué pensás del tamaño que desarrolló (o que no desarrolló). Indicale qué esperás de él.

-Querido ego: estoy muy impresionado por el tamaño que desarrollaste, jamás esperé que llegaras a esas alturas. Estoy muy orgulloso de ti aunque solo espero problemas por tu excesivo tamaño. Lo único bueno es que seré un narcisista, pero sé que lo soy. Lo peor es la gente narcisa que no sabe que lo es. Ahí digo, ¡cómo zafé!

-¿Por qué creés que te contratan?

-¿Quién te dijo que me contratan? Después de que me fui de LAPA traté de que me contratara Aerolíneas y duré 40 segundos en la entrevista. Ya había estallado todo el despelote en LAPA. Imaginate... O sea: en principio, no me contratan. Por eso soy cuentapropista. ¿Y por qué me van a ver al teatro? Supongo que aplicar mi experiencia de piloto a la vida cotidiana, a la cocina, a la medicina, a la educación, a lo que fuese, me parece que da un toque de humor inherente a esa comparación. O sea, la mayoría de las actividades que hacemos en tierra desde una mirada aeronáutica suelen ser muy graciosas o ridículas.

-Completá la oración: "Dentro de un grupo -puede ser laboral o social- mi rol suele ser el de."

-Líder indiscutido, ¡centro de toda atracción! (se ríe)

-"¡Era por abajo, Palacio!". Si pudieras volver atrás un momento de tu vida, una jugada donde erraste la decisión. ¿Cuál sería y cómo deberías haber definido?

-Una vez tuve que pasar a dejarle algo a una amiga que estaba en un departamento donde vivía Charly García. Entonces subí y estaba ella y Charly. Yo dije: "No voy a ser cholulo, ni lo voy a mirar". Y empecé a sobreactuar indiferencia, una pavada total. En un momento mi amiga salió y, claro, quedamos él y yo solos. Entonces insistí en mi idea de "no voy a darle pelota". Y no tengo mejor idea que ponerme a silbar una canción de él. ¡Sin darme cuenta! Yo digo, no se puede ser tan, tan salame.

-Si la personalidad fuera una aplicación del celular y uno pudiera "actualizarse", ¿qué mejoras vendrían en una nueva versión de vos mismo?

-Ninguna, soy inmejorable (se ríe). ¿Sabés lo que me molesta? Que las respuestas geniales se me ocurren 72 horas después de ocurrido el diálogo. Y me da mucha bronca. Después, cuando le cuento a alguien la conversación, la cuento como si hubiera contestado genialmente en el momento. Algunas personas creen que soy un genio. Mi hijo grande, no. Pero el más chiquito sí, entonces quiero que preserve esa idea (se ríe). Ahora voy a hablar en serio: fui criado en una exigencia de genialidad. En la primaria tenía que salir primero, segundo o algo así porque era lo que se esperaba. Hasta que en séptimo grado llevé un boletín que era todo, no sé, 10, 9, 10 y conducta "buena". Mi viejo lo miró y me dijo: "Igual que el mes pasado, conducta buena nomás". Entonces dije: "Este no entiende nada", y nunca más le di bola. Ahí abandoné toda exigencia de genialidad.

-Ejercicio de poder real: si te nombraran ministro o secretario, por ejemplo, de Educación, ¿cuál sería el primer cambio concreto y posible que implementarías?

-Le pagaría al Manchester City la desvinculación y traería a Pep Guardiola a la selección. Es más, cuando la AFA le hizo el ofrecimiento, lo levantó de una campaña que empecé yo en Twitter hace mucho tiempo. Revisen mis tuits. Si yo hubiera estado en la negociación, le habría dicho: "Guardiola, ¿querés seguir jugando en equipitos, ganando copitas locales, o querés venir conmigo y cambiamos la historia de la Copa del Mundo?". Es una adapatación de la frase que usó Steve Jobs para convencer a John Sculley, presidente de Pepsi, de que fuera a Apple.

-Buscá una foto tuya de la infancia. Con tu experiencia actual, ¿qué recomendación le darías de la foto?

-Que se cambie el traje de baño porque era un oso con breteles y pechera (se ríe). Bueno, ahora voy en serio: le diría que le van a mentir a diestra y siniestra, le van a decir que la vida es una cosa que no es, que gente muy mentirosa le va a explicar que hay que ser honesto, que algunos que lo único que hacen es ponerse plata pública en los bolsillos van a decirle que hay que luchar por el bien, y que todos los que le van a dar clases de moral seguro no pagan sus impuestos. Le diría que trate de estudiar mucha música a esa edad, que va a ser más fácil, porque aprender a tocar un instrumento es una bendición. Y que le dé muy duro al fútbol, porque a esa edad también es más fácil y después va a poder jugar por lo menos un rato. Y después que lea mucho, que eso lo hice. ¿Y qué más? Bueno, que sea piloto, que es lo más divertido que hay.

-Un recital o concierto inolvidable.

-Gismonti en el Colón. (N. de la R: Egberto Gismonti, músico brasileño. El concierto fue en abril de 2003)

-Un papelón inolvidable...

-El que te conté con Charly.

-Un momento de felicidad inolvidable.

-Cuando renunció Sampaoli.

Este viernes Enrique Piñeyro vuelve al Teatro Maipo con la quinta temporada de "Volar es humano... aterrizar es divino". situaciones tragicómicas de la vida terrenal, con una mirada aeronáutica. el 22 de este mes abrirá, además, su propio restaurante, Anchoita, en Chacarita

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