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Con un corte en la 9 de Julio regresaron las protestas piqueteras

Los manifestantes se extendieron a lo largo de más de tres cuadras e incluso cortaron el Metrobus
Los manifestantes se extendieron a lo largo de más de tres cuadras e incluso cortaron el Metrobus
Mantuvo seis horas interrumpido el tránsito en la avenida; fue en reclamo a un aumento de la ayuda social por el alza de precios; mostró una convergencia opositora
Alan Soria Guadalupe
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13 de septiembre de 2018  

En una demostración de fuerza de sectores opositores al Gobierno de Mauricio Macri , los movimientos sociales, sindicatos, docentes, la izquierda y despedidos confluyeron ayer en una ola de protestas que dejó intransitable el microcentro porteño, y en la que mantuvieron un mensaje unificado: la ayuda social anunciada por la Casa Rosada para paliar la crisis no alcanza y habrá más movilizaciones en los próximos meses si no se revierte la caída de la economía.

La profundización de las turbulencias financieras y el malestar social creciente por la suba de precios sirvieron como disparador para una de las mayores marchas de los movimientos piqueteros durante la gestión de Cambiemos .

La movilización se extendió a lo largo de más de tres cuadras de la avenida 9 de Julio, tuvo focos más chicos en el interior y sumó otras concentraciones en Plaza de Mayo y en distintos puntos de la ciudad y la General Paz. La protesta mantuvo durante seis horas interrumpido el tránsito por la 9 de Julio.

Con discursos en contra del ajuste y del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional ( FMI ), y reclamos para que se amplíe la mesa que negocia el presupuesto, la protesta unió al triunvirato piquetero -compuesto por Barrios de Pie, la Corriente Clasista Combativa (CCC) y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP)-, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) -que paró ayer-, la CTA Autónoma, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT), el MST, gremios docentes como Suteba y agrupaciones de actores, entre otros. "Los movimientos populares tenemos una unidad construida. Cada vez que actuamos en conjunto hemos podido generar escenarios favorables, como la ley antidespidos y la emergencia social. La única forma de decirle a Macri que pare es con la unidad. Nos vamos a ir manifestando de forma masiva porque va a recrudecer la situación en los próximos meses", dijo a LA NACION Gildo Onorato, dirigente de la CTEP y del Movimiento Evita, que se manifestaron con ollas populares en el centro porteño. También cortaron el Metrobus, un límite que en general respetan.

Las organizaciones sociales, que siempre mantuvieron abierto un canal de diálogo con el Gobierno a través del Ministerio de Desarrollo Social que conduce Carolina Stanley, aseguran que si bien no se cortó el vínculo pese a la crisis, las medidas que anunció recientemente el macrismo no son suficientes. Por eso reclaman que se declare la emergencia alimentaria, un aumento extraordinario del 100% en los planes en todos los programas de asistencia y que el Gobierno habilite para ellos un lugar para que se sumen al Ejecutivo y a los gobernadores en la discusión del presupuesto de 2019.

"Los anuncios de aumento presupuestario de programas sociales estaban establecidos desde la última mesa de diálogo social", se quejó Onorato, quien señaló que "el aumento de pagos extras de la Asignación Universal por Hijo (AUH) hacen una sumatoria de $2700 que si se anualiza son $225 por mes con una inflación de arriba del 40%", por lo que "los aumentos ni se acercan a las necesidades actuales".

"La dirigencia está discutiendo el presupuesto sin tener en cuenta lo que está pasando la gente", agregó.

Aunque sin hacer referencia a un estallido social que ponga en jaque la gobernabilidad, los movimientos sociales aseguran que si todavía no hubo protestas violentas fue porque su trabajo de contención y la posibilidad de descomprimir el malestar en movilizaciones como la de ayer no lo permitió. "Estamos acá para que haya paz social", dijo ayer Daniel Menéndez, de Barrios de Pie, en el acto que se llevó a cabo en la 9 de Julio y el que compartió escenario con dirigentes como Juan Grabois, cercano al papa Francisco.

"Si este gobierno no nos escucha decimos que vamos a una lucha larga, prolongada y dura porque no somos mansos. Vayámonos preparando porque venimos demostrando que somos capaces. Si no nos atienden pronto vamos a bloquear en todo el país y allí nos quedaremos. No es tiempo de ver las diferencias entre nosotros", le siguió Juan Carlos Alderete, de la CCC. Según los manifestantes, la protesta fue mayor a la esperada. Contrario al acuerdo implícito que había con las autoridades para no cortar el flujo del metrobús, ayer la multitud interrumpió también esa vía. "Que se haya cortado significa que la gente nos desbordó. Es cada vez más difícil organizar las marchas. Nosotros tratamos de que no se corten", explicó Onorato.

La unidad que aseguran tener los movimientos no es compartida por el FIT, que también intensificará su presencia en las calles. Según el dirigente del Partido Obrero Marcelo Ramal, todavía no se percibe una voluntad de llevar adelante "una lucha sostenida y creciente que involucre a todos los espacios y las centrales obreras para derrotar el plan económico oficial".

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