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Un árbitro de jerarquía

Tenía 74 años y dirigió en el Mundial del 66, en Inglaterra.
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22 de junio de 2000  

Falleció ayer el ex árbitro Roberto Goicoechea, que con una vasta trayectoria en el ámbito local y una gran proyección en el exterior, se destacó por sus condiciones técnicas y por su trato humano dentro del campo de juego. Dejó de existir a los 74 años, luego de una larga y penosa enfermedad. Sus restos son velados en Castelli 30, de Avellaneda, y serán sepultados, hoy, a las 10, en el cementerio de esa ciudad.

Su sola presencia en la cancha imponía autoridad. Era un obsesivo en la búsqueda de la perfección y era reconocido por sus continuas consultas a la FIFA. Debutó en el arbitraje en 1959 en los partidos de divisiones inferiores y se retiró en 1977.

Alcanzó el reconocimiento en el fútbol argentino y eso lo llevó a ser nombrado juez internacional y dirigir en el Mundial de 1966, jugado en Inglaterra. Después de la experiencia de José Bartolomé Macías en el Mundial del Ô30, en Uruguay, fue el segundo árbitro argentino elegido para una Copa del Mundo.

Goicoechea, que coincidió en el referato con su hermano Duval, fue un referente obligado de las camadas posteriores por su capacidad, conocimiento del reglamento y su aplicación.

Cuando se enteró de la mala noticia, otro ex árbitro, Humberto Dellacasa, que dirigió en la misma época que Goicoechea, lo calificó como "el árbitro del siglo".

Además de juez internacional, Goicoechea fue director de la Escuela de Arbitros de la AFA, integrante de la Comisión de Instructores de la FIFA y miembro de la Comisión de Arbitros de la CSF.

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