El mago argentino que le vende sus trucos a David Copperfield y Criss Angel

El mago Marcelo Insúa exporta insumos de magia a 80 países
El mago Marcelo Insúa exporta insumos de magia a 80 países Crédito: Diego Spivacow/AFV
Andrés Krom
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17 de septiembre de 2018  • 13:39

Desde afuera, parece otro edificio corriente del barrio de Montserrat, cercado por viviendas bajas y locales en alquiler. Pero el interior del Bar de Magia no tiene nada de corriente.

Sobre las paredes, afiches antiguos recuerdan a los grandes magos del pasado. Allí está el Profesor Tenichi, un académico japonés que, a finales del siglo 19, dejó su puesto universitario para maravillar audiencias en Occidente. A pocos centímetros se ubica Kar-Mi, el que "cremaba" a su asistente sobre el escenario para "revivirla" segundos después. Encima de ellos, la efigie de Harry Houdini, el rey de las cartas, el gran escapista que todavía proyecta una larga sombra sobre esta profesión a casi 100 años de su muerte.

Más allá, una placa de yeso con la impresión de la única mano de René Lavand, el mago manco que llevó la magia argentina a los grandes escenarios de todo el mundo. Veintidós años atrás, él estuvo a cargo de la inauguración de este local.

Con expresión inescrutable y un mazo de cartas en la mano, Marcelo Insúa, su dueño, recibió a LA NACION en este templo que es, a la vez, teatro, restaurante, tienda y escuela de magia. "La magia me gusta desde niño, de verlo a René y Fantasio", contó.

En la adolescencia, un amigo mago le recomendó un libro para empezar a aprender el oficio y así comenzó a tomar forma una carrera que, sin saberlo, lo llevaría a convertirse en un artista premiado internacionalmente y en uno de los más renombrados fabricantes de artículos de magia del mundo.

Comienzo tímido

Insúa levantó el Bar de Magia gracias a la colaboración de sus padres y amigos , todos miembros de la comunidad gallega. "Nunca fui a un banco, los créditos son prohibitivos para nosotros", relató.

Insúa construyó el Bar de Magia hace más de 20 años
Insúa construyó el Bar de Magia hace más de 20 años Crédito: Diego Spivacow/AFV

Aunque su idea era convertir ese edificio en el centro neurálgico de la actividad mágica de Buenos Aires, él se había conformado con mantener un perfil bajo, convencido de que no era lo suficientemente bueno para tener un show propio. "No entraba en mi cabeza ser un artista -admitió-. Trabajé mucho para otros magos, los representaba y les escribía sus espectáculos, además tenía un cierto miedo escénico. A los 39 me vino la crisis y me pregunté qué quería de mi vida, y yo quería ser mago".

Un truco de Marcelo Insúa con fichas de poker - Fuente: YouTube

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En ese momento, Insúa se propuso aprender inglés para poder realizar presentaciones en el extranjero y decidió que su especialidad serían las ilusiones con cartas y numismagia, como se denomina a la rama que utiliza monedas para realizar los trucos. En 2012, con solo tres años de trayectoria en el circuito profesional, fue distinguido con el Premio Especial a la Invención Mágica que otorga la Federación Internacional de Sociedades Mágicas (FISM), entidad que reúne a más de 50.000 de sus colegas en medio centenar de países.

Insúa tenía un truco bajo la manga: él había fabricado personalmente todos los elementos que usaba durante sus actuaciones.

Las armas secretas

Año 2002. Cuando la implosión de la economía argentina hizo imposible importar artículos para vender en su tienda, Insúa y Silvina, su esposa, decidieron lanzar su propia marca de productos. "Empezamos con un torno y una prensa al fondo del bar con mi tío y mi mujer", reconoció. Luego de mandar muestras de sus productos a distribuidores internacionales, recibió una primera orden de Estados Unidos por US$10.000. "Le pusimos Tango Magic, busqué un nombre fácil para la gente del exterior y tal fue el suceso que afuera me dicen Mr. Tango", revela.

Hoy, Tango Magic es una fábrica que emplea a cinco operarios en tareas de alta precisión con metales como bronce, aluminio y plata. Su portfolio incluye 350 productos diferentes como varitas, monedas especiales, libros y DVDs instructivos con precios que van desde una fracción hasta varios cientos de dólares. Recibe entre tres y cinco pedidos por semana, 50% de los cuales va a Estados Unidos, mientras que el resto se comercializa en otros 80 países. "Donde menos se vende es en Sudamérica", admitió.

La traición de Judas - Fuente: YouTube

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De acuerdo con Insúa, la Argentina se ha transformado en una potencia en ciernes en la fabricación de insumos para este nicho gracias a empresas como Tango Magic y Bazar de Magia, de su amigo y colega Martín Pacheco. A su juicio, la situación de las pymes del sector ha mejorado fundamentalmente por las facilidades que brinda el programa Exporta Simple y el dólar más competitivo.

Renombre mundial

El éxito de la marca es tal que en China venden imitaciones de sus artículos. "Hay gente que me reclama por la calidad de los productos y no son los míos. Les explico que mi versión cuesta US$22 y que ellos pagaron US$3 y lo entienden", comentó. Entre sus clientes hay varios magos célebres, como el inglés Dynamo, Criss Angel (con quien firmó un contrato de exclusividad para que use un juego de su invención) y David Copperfield, entre otros.

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Además, prepara un programa en la TV Pública que se llamará Argentina tiene magia. "Si bien lo que me sostiene económicamente es la empresa, le dedico más tiempo a mis shows", comenta poco antes del final de la entrevista.

Insúa se despide desde la entrada del bar. A sus espaldas, hay movimiento de sillas y mesas. Esta noche saldrá de nuevo al escenario.

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