Capitanías compartidas en un solo equipo: del G4 español al triunvirato argentino

La delegación argentina de Copa Davis
La delegación argentina de Copa Davis Crédito: Sergio LLamera
Sebastián Torok
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13 de septiembre de 2018  • 23:59

SAN JUAN.- Tres capitanes y un asistente técnico. Cuando a fines de julio pasado la Asociación Argentina de Tenis despidió a Daniel Orsanic y anunció que Gastón Gaudio, Guillermo Coria, Guillermo Cañas y Gustavo Marcaccio asumirían en su reemplazo, el mundo del tenis argentino, primero, sintió un cimbronazo por la desprolija salida del capitán campeón de la Copa Davis 2016, que unos meses antes había cometido el error de jugarse políticamente en favor de una de las listas -al final, la que perdió- en las elecciones presidenciales. Luego, se empezó a jugar y a pensar qué antecedentes había de situaciones como la planteada por la AAT, con más de un apellido en la conducción del equipo. No fueron demasiados los casos, realmente. Aunque el más valioso y simbólico le perteneció a España con el famoso G4 conformado por Josep Perlas, Jordi Vilaró, Juan Bautista Avendaño y Javier Duarte, quien se sentó en el banco, como ocurrirá desde hoy ante Colombia con Gaudio.

Aquel ejemplo de 2000, que terminó con España ganando su primera Ensaladera, se concretó por razones distintas al cambio de mando que se produjo en la Argentina. Ni Manuel Orantes ni Manolo Santana, leyendas del tenis español, lograban llegarles a los jóvenes jugadores. Nadie dudaba de la sabiduría, ello era incuestionable; pero había una cuestión de distancia generacional que hacía eclosión. Por ello, después de que España lograra, en septiembre de 1999, el regreso al Grupo Mundial, Agustí Pujol, por entonces presidente de la Federación Española de Tenis, decidió sustituir a Santana, el capitán. La opción fue incorporar a cuatro capitanes más jóvenes, sin tanto recorrido como Santana u Orantes, pero que estuvieran más actualizados y tuvieran mayor feeling con los jugadores. En el G4 había entrenadores, asimismo, que habían pacificado el tenis español después de peleas internas, y que además estaban toda la temporada en el circuito con Carlos Moya, Albert Costa y Alex Corretja, entre otros, quienes eran los que luego jugaban la Davis.

Gaudio, Cañas y Gaudio, al frente del equipo de la Copa Davis
Gaudio, Cañas y Gaudio, al frente del equipo de la Copa Davis Crédito: Sergio Llamera

"Después de años de Santana, que no tenía un seguimiento tan cercano de los jugadores como nosotros, quisieron gente que estuviera más en contacto, con información. Se buscó un cambio de rumbo tras detectarse errores por la falta de seguimiento a los jugadores. Nosotros éramos coaches en todo el año. Todos teníamos una relación muy buena", le explicó Perlas a LA NACION. Exentrenador de Guillermo Coria, Perlas fue uno de los elementos más fuertes de aquel cuerpo técnico: "Habíamos decidido que sentarse en la silla fuera rotativo. En la primera rueda le ganamos 4-1 a Italia y se sentó Duarte. Pero siguió él porque escuchamos a los jugadores y a ellos les pareció que era más ordenado así".

España siguió avanzando. Y en la final venció 3-1 a Australia, en Barcelona. "Teníamos grandes conversaciones entre los cuatro, que se extendían hasta la madrugada. Encontrábamos complicidad unos con otros. Pero no era fácil tomar decisiones, fuera por quién jugaba el primer punto o quién quedara afuera. Éramos todos entrenadores de esos jugadores. Le dábamos muchas vueltas a cada decisión. Pero fue una ventaja: éramos cuatro voces, cuatro razonamientos con mismo objetivo", evocó Perlas, orgulloso.

Aquella idea de Infantino

¿Alguna vez la Argentina estuvo cerca de tener más de un capitán oficial, independientemente de las funciones de los subcapitanes que tuvieron casi todos los procesos? Sí, hubo un momento. Y el que lo propuso fue Eduardo Infantino. Excoach de Mariano Zabaleta, David Nalbandian y Juan Martín del Potro, entre otras raquetas nacionales. Lo pensó en voz alta y, hace más de una década, llegó a proponérselo a los dirigentes de la AAT. ¿Por qué lo hizo? ¿Qué beneficio observaba Infantino en esa opción? "Mi idea era tratar de juntar a los mejores entrenadores en lo mismo, ya que en la historia argentina siempre cada uno había hecho la suya. Dado que hubo pocos capitanes que resistieron la tentación de terminar sus mandatos allí y luego dirigir a jugadores que habían conocido en la Davis, yo había visto que era un sistema ético, funcional y equilibrado buscar un consenso general entre los entrenadores de los mejores jugadores para provocar un equilibrio en las decisiones y armar un equipo estable donde no hubiera figuras preponderantes que después tuvieran intereses con los jugadores", apuntó Infantino, apasionado. No pudo concretar su idea.

Actualmente con funciones en la federación italiana de tenis, Infantino asegura que España logró buenos resultados con una capitanía colectiva porque siempre tuvo un sistema de trabajo en equipo: "Todos estaban involucrados en lo mismo. Asimismo, veo a esta gestión de la Asociación argentina como de reivindicación de la mayoría de los exjugadores, con una motivación de unir todo el movimiento e invitar a que colaboren. Es diferente al que tuvo España. Pero es un lindo inicio. Espero que no sea algo aislado y que esté toda la voluntad".

Luego de tres años y medio, el equipo argentino no tendrá a Orsanic como capitán. Para algunos podrá ser mejor y para otros peor, pero no hay dudas de que será inusual. Guido Pella lo reconoció: "Es raro que no esté Orsa. Más que nada porque le tengo un cariño especial, porque fue el capitán que me llamó por primera vez, que me dio confianza, que tomó decisiones difíciles en partidos como las semifinales con Gran Bretaña de 2016 que me eligió a mí en lugar de Fede (Delbonis). Me da pena que no esté, él quería despedirse de otra manera, pero hay que dar vuelta la página, con los nuevos capitanes nos llevamos increíble, la química está intacta y vamos a ir todos para adelante".

Una nueva etapa se pone en marcha.

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