Werner Hoyer: "En mediode una crisis, es muy importante mantener el equilibrio social"

El presidente del Banco Europeo de Inversiones dice que no le extraña queel país haya recurrido al FMI; defiende el multilateralismo y ratifica inversiones
El presidente del Banco Europeo de Inversiones dice que no le extraña queel país haya recurrido al FMI; defiende el multilateralismo y ratifica inversiones Crédito: AFV
Carlos Manzoni
(0)
16 de septiembre de 2018  

Dados los shocks externos que se produjeron sobre los mercados emergentes en los últimos tiempos, no resulta extraño que la Argentina haya recurrido al Fondo Monetario Internacional (FMI). De todos modos, hay que cuidar muy bien el nivel de deuda, estructurarla correctamente bien y lograr bajas tasas de interés. Esta es solo una parte del pensamiento de Werner Hoyer, presidente del Banco Europeo de Inversiones (BEI), que dejó además otra opinión para tener en cuenta: "En una crisis es muy importante mantener el equilibrio social".

De visita en el país para participar el martes pasado de la reunión de bancos de desarrollo organizada por el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE), presidido por Francisco Cabrera, Hoyer aprovechó también para reunirse el lunes con el presidente Mauricio Macri, y el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, a quienes les ratificó las inversiones ya acordadas, por US$184 millones, y adelantó otras posibles.

El BEI, que fue creado en 1958 por el Tratado de Roma y opera en los Estados miembros y en otros 150 países, proyecta invertir en América Latina 1000 millones de euros por año. Desde su llegada a la región, en 1993, ha apoyado 100 proyectos, con una financiación total de 7000 millones de euros.

-En este contexto de la economía global, ¿cómo ve la situaciónde los mercados emergentes?

-Muy difícil. Básicamente, todos tenemos problemas, pero los mercados emergentes tienen problemas específicos. Son muy vulnerables; cuando hay shocks externos tienen problemas con el control de precios, y eso ha impactado muchísimo y ha generado mucha dificultad en esos mercados. Esto es significativo justamente para los problemas que la Argentina enfrenta ahora. Esperamos que una cooperación confiable y buena entre el país y la Unión Europea (UE) pueda ayudar para superar la situación.

-¿Cómo analiza la actual situación económica de la Argentina?

-Creo que en momentos difíciles es mucho más importante mantener un curso firme, asegurarse de que la recuperación económica continúa y se mantiene el equilibrio social. Nosotros tenemos objetivos para el bien público. Nuestro nombre, Banco Europeo de Inversiones, puede ser mal interpretado, porque no somos un banco comercial, sino que tenemos los mandatos de la UE y el rol es constructivo a la hora de respaldar a los socios en el mundo. La Argentina ha sido particularmente importante para nosotros en ese sentido.

-Usted estuvo con Macri ¿le prometió inversiones en el país?

-Tenemos algunos proyectos que ahora se están implementando y, además, negociamos otros. Hay uno por US$104 millones relacionado con la rehabilitación del metro de Buenos Aires, para actualizar la línea D, y otro con Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), por US$80 millones, para apoyar inversiones de agua y saneamiento en la ciudad de Buenos Aires. Lo que no queremos es que suba la deuda argentina; es muy importante estructurar los créditos muy bien y tener financiamiento con bajas tasas de interés.

-¿El BEI sería una buena opción?

-Bueno, entre los bancos de desarrollo multilaterales, nuestro banco es el más grande. Somos 2,5 veces más grandes que el Banco Mundial. Tenemos que refinanciar el mercado de capitales y nuestra idea es prestar en América Latina 1000 millones de euros por año, a una muy buena tasa de interés. Una parte de eso llegará a la Argentina.

-¿Cuánto?

-Mucho, pero no quiero maximizar eso. Prefiero mostrar casos particulares en los que podemos contribuir para generar nuevos empleos y mejorar el medio ambiente. Por ejemplo, 30% de las inversiones fuera de la UE tienen que estar relacionadas con temas de cuidado del medio ambiente y, en ese marco, tenemos un proyecto interesante con mujeres en Jujuy, donde optimizamos la recolección de basura y creamos nuevas oportunidades de trabajo para recuperadoras que trabajan en vertederos [para esto, el BEI facilitó 42,2 millones de euros].

-¿En qué otras áreas cree que puede haber inversiones aquí?

-Todo aquello que esté en línea con los objetivos políticos de la UE. Algo que se está negociando es el tema de la sanidad del agua, por eso estamos dominados por ingenieros más que cualquier otro banco en el mundo. Y por eso también estamos con un proyecto muy grande de este tipo en la ciudad de Buenos Aires.

-Habló de que no quiere que suba la deuda argentina. ¿Qué riesgos ve en eso?

-Es fundamental, al hablar de la responsabilidad del nivel de deuda, ver las bases económicas subyacentes. El entorno para los emprendimientos económicos en la Argentina está dado, pero lo más importante es cómo se gestiona y administra esa deuda, y cuáles son las condiciones para esos préstamos. Creo que con nuestros pares en el Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF podemos contribuir para hacer que esta deuda sea sostenible.

-¿Cómo observa que la Argentina haya tenido que recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI)?

-No me sorprende, teniendo en cuenta los shocks externos de los que ya hablamos. Entiendo que el FMI es muy constructivo y que el Gobierno va a utilizar ese espacio para negociar de una manera muy austera y a conciencia. Es en estos momentos cuando uno puede ver qué rol tan importante tiene el Fondo.

-Aquí asusta un poco la crisis actual, porque hay una historia de crisis recurrentes. Desde su perspectiva externa, ¿creeque hay una salida?

-Sí, por supuesto. Es difícil, pero es algo que se puede hacer y la Argentina ha demostrado que es posible. No es el único país que cada tanto tiene que pasar por momentos difíciles, es muy importante mantener la calma. En medio de una crisis, es muy importante mantener el equilibrio social. En ese sentido, vemos que se está atravesando con mucha moderación y prudencia. Eso es bueno, porque no ocurre en todos lados.

-El actual modelo económico se basó en esperar inversiones externas, que finalmente no llegaron. ¿Por qué cree que los inversores no apuestan por este país?

-No tengo los números exactos y no quiero decir algo sin fundamento. Pero me acuerdo muy bien de que décadas atrás este era el destino principal de la inversión extranjera directa. Después se interrumpió ese proceso por motivos que todos conocemos y hace un par de años el país está regresando al mercado. Están encontrando su camino y también van a encontrar a los inversores.

-¿Cuán cerca se está de la firma del acuerdo UE-Mercosur?

-No lo puedo afirmar. Trabajé en eso hace 20 años, cuando era responsable en Alemania, pero eso es complicado y necesita tiempo. Creo que las cosas se han encaminado, pero todo puede hacerse más lento por todo el proceso electoral en Brasil.

-¿Qué opina de la actualidad económica mundial, con un jugador como Donald Trump?

-La economía mundial y la política internacional están atravesando un momento difícil. La comunidad de las naciones quiere continuar y profundizar las relaciones multilaterales, para no ir a un proteccionismo clásico. En Europa creen muchísimo en el sistema bilateral y están viendo que las grandes economías del mundo están yendo al unilateralismo y al proteccionismo y lo lamentan muchísimo. En este contexto, estamos muy contentos por la cooperación de la Unión Europea con otros socios: por ejemplo, hemos logrado un acuerdo de libre comercio con Japón.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.