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Francisco, en Sicilia: "No se puede creer en Dios y ser mafioso"

Francisco homenajeó a don Pino Puglisi, un sacerdote que fue acribillado hace 25 años por la Cosa Nostra
Francisco homenajeó a don Pino Puglisi, un sacerdote que fue acribillado hace 25 años por la Cosa Nostra Fuente: Reuters
Elisabetta Piqué
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15 de septiembre de 2018  • 09:25

ROMA.- "No se puede creer en Dios y ser mafioso. Por eso a los mafiosos les digo: ¡Cambien!". Desde Palermo, Sicilia, tierra de la Cosa Nostra -la mafia siciliana-, el papa Francisco hizo hoy un fuerte llamado a los mafiosos a convertirse, en una nueva condena a la criminalidad organizada que evocó el histórico anatema lanzado por san Juan Pablo II en 1993 desde esa misma castigada región del sur de Italia.

"Quien es mafioso no vive como cristiano, porque blasefemia con la vida el nombre de Dios-amor. Hoy necesitamos de hombres y mujeres de amor, no de hombres y mujeres de honor", clamó Francisco antes 100.000 fieles, durante una misa que celebró en la costanera de Palermo en homenaje a don Pino Puglisi. Este sacerdote fue acribillado hace exactamente 25 años por la Cosa Nostra, convirtiéndose en el primer mártir de la mafia, proclamado beato hace cinco años por haber sido asesinado in odium fidei (en odio a la fe).

"Si la litanía mafiosa es 'tú no sabes quién soy yo', la cristiana es 'yo necesito'. Si la amenaza mafiosa es: 'tú lo pagarás', la oración cristiana es 'Señor, ayúdame a amar'. Por eso a los mafiosos les digo: ¡Cambien! ¡Déjen de pensar en ustedes mismos y en su dinero! Ustedes lo saben: el sudario no tiene bolsillos, no podrán llevar nada con ustedes. ¡Conviértanse al verdadero Dios!", pidió. "Les digo a ustedes, mafiosos: si no hacen esto su misma vida se perderá y será la mayor derrota", insistió Francisco, en su segunda visita a Sicilia después de su viaje relámpago a la isla de Lampedusa, símbolo del drama de los migrantes, en 2013, el primer viaje de su pontificado.

El pontífice dio un fuerte discurso contra las mafias en Palermo, Sicilia, tierra de la Cosa Nostra
El pontífice dio un fuerte discurso contra las mafias en Palermo, Sicilia, tierra de la Cosa Nostra Fuente: AFP - Crédito: Andreas Solaro

Homenaje a Pino Puglisi

Aclamado por la multutud cuando llegó en papamóvil al lugar de la misa, Francisco -que arribó por la mañana a Palermo en un vuelo desde Roma-, en su sermón aludió también a la actualidad política, al hablar de los populismos. "Tengan miedo de la sordera de no escuchar a su pueblo. Es éste el único populismo posible, escuchar a tu pueblo, el único 'populismo cristiano': sentir y servir al publo, sin gritar, acusar y suscitar conflictos", dijo.

"Así lo hizo padre Pino, pobre entre los pobres de su tierra", agregó, al recordar el ejemplo de don Pino Puglisi, asesinado a los 50 años a quemarropa por un sicario de la Cosa Nostra, que lo consideraba culpable de arrebatarle a los chicos, a quienes ayudaba a a no caer en sus manos.

"Hoy estamos llamados a elegir de qué lado estar: vivir para uno mismo -con la mano cerrada- o donar la vida- la mano abierta", aseguró también Francisco, gsticulando con su mano. "Sólo dando la vida se derrota el mal. Don Pino nos lo enseña: no vivía para hacerse ver, no vivía con proclamas anti-mafia, sino que sembraba el bien, mucho bien. Su lógica parecía perdedora, mientras parecía ganadora la lógica del bolsillo. Pero padre Pino tenía razón: la lógica del dios-dinero es siempre perdedora", dijo.

El Papa fue aclamado en su arribo a Sicilia
El Papa fue aclamado en su arribo a Sicilia Fuente: AFP - Crédito: Andreas Solaro

Francisco recordó que cuando este sacerdote antimafia fue asesinado justo en el día de su cumpleaños, hace 25 años, "coronó su victoria con una sonrisa, esa sonrisa que no hizo dormir de noche a su asesino, que dijo 'había una especia de luz en esa sonrisa'. Padre Pino estaba inerme, pero su sonrisa transmitía la fuerza de Dios: no un brillo enceguecedor, sino una luz gentil: la luz del amor, del don, del servicio".

"Necesitamos muchos curas con sonrisa, necesitamos cristianos con sonrisa, no porque se toman las cosas a la ligera, sino porque son ricos solamente de la alegría de Dios, porque creen en el amor y viven para servir. Es dando la vida que se encuentra la alegría", agregó.

"Dios-amor repudia cualquier violencia y ama a todos los hombres. Por eso la palabra odio debe ser borrada de la vida cristiana, porque no se puede creer y someter a un hermano. No se puede creer en Dios y ser mafioso", sentenció.

No es la primera vez que el Papa condena a la mafia y a los mafiosos, cosa que hizo muchas veces durante sus viajes internacionales y, también, cuando peregrinó a Cassano allo Jonio, pueblo feudo de la'ndrangheta, en Calabria, en junio de 2014, cuando "excomulgó" a la mafia y llamó a hacerle frente.

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