Por tonelada de soja, la demanda exportadora ya paga 10.000 pesos

Tras la eliminación del diferencial en los derechos de exportación que favorecía a la industria, se acentuó la puja en el mercado; las fábricas volvieron a ofrecer 9700 pesos
Tras la eliminación del diferencial en los derechos de exportación que favorecía a la industria, se acentuó la puja en el mercado; las fábricas volvieron a ofrecer 9700 pesos Fuente: Archivo
Dante Rofi
(0)
15 de septiembre de 2018  • 10:55

Cuando el Gobierno tomó la decisión de igualar los derechos de exportación para todo el complejo sojero (los subproductos tributaban 3 puntos menos que el grano), el lunes 3 del actual, los especialistas advirtieron que la medida podría generar una mayor demanda por parte de quienes exportan el poroto de soja sin procesar, en detrimento de las fábricas procesadoras, que muelen el grano para luego comercializar harina y aceite, en medio de un ciclo comercial que cuenta con cerca de 20 millones de toneladas menos de la oleaginosa por las complicaciones climáticas que afectaron los cultivos.

Y, en efecto, eso es lo que comenzó a suceder en el cierre de la semana. Tanto en los puertos de Bahía Blanca y de Necochea, como en algunas terminales puntuales de la zona del Gran Rosario, la exportación ofreció ayer 10.000 pesos por tonelada de soja "condición cámara". Ese valor quedó por encima de la oferta abierta de las fábricas, que fue -al igual que el jueves- de 9700 pesos.

"La exportación está muy agresiva en su búsqueda de mercadería y eso se refleja en ofertas muy concretas", dijo a LA NACION una fuente del sector comercial que logró acercar las partes para una operación con embarque desde las terminales marítimas de Buenos Aires.

En el mismo sentido, un operador que trabaja en el ámbito de la Bolsa de Comercio de Rosario contó que durante la rueda un comprador "entró en el mercado con una propuesta concreta de 10.000 pesos por tonelada de soja y salió casi en forma inmediata con un lote cercano a las 10.000 toneladas".

Estas operaciones específicas -indicaron las fuentes consultadas- rompieron con la monotonía de otra jornada en la que la mayoría de los vendedores optó por limitar al mínimo sus negocios, dada la continuidad de la devaluación del peso frente al dólar. "Mientras estos movimientos de las monedas persistan la oferta se va a mantener retraída a la espera de sacar el mayor rédito posible y más aún, si ve que la puja entre la exportación y la industria se acentúa durante las próximas jornadas", añadieron.

En la semana, el peso se devaluó un 7,8 por ciento frente al dólar, al pasar la paridad entre las divisas de 36,79 a 39,66, según el tipo de cambio comprador (cotización divisa) del Banco Nación.

La rueda fue negativa para el valor de la soja en el Mercado a Término de Buenos Aires (Matba), donde los contratos noviembre y mayo perdieron 1 dólar al cerrar con ajustes de 263 y de 249,80 dólares por tonelada. En el balance de la semana, estas posiciones resignaron un 1,50 y un 3,03% frente a los valores vigentes el viernes anterior, de 267 y de 257,60 dólares.

También fue adverso para la soja el cierre de los negocios en la Bolsa de Chicago. Las pizarras reflejaron mermas de US$ 1,01 sobre los contratos noviembre y enero, cuyos ajustes resultaron de 305,16 y de 310,21 dólares por tonelada. Así, la semana dejó pérdidas del 1,60 y del 1,52% para estas posiciones respecto de los 310,12 y de los 314,99 dólares vigentes el viernes anterior.

Entre los fundamentos que mantuvieron las cotizaciones de la soja bajo presión durante la semana se destacaron la cosecha récord estadounidense, que el miércoles fue estimada por el USDA en 127,73 millones de toneladas, y la continuidad de la guerra comercial entre EE.UU. y China.

Sobre este último factor, cabe señalar que con el inicio de la recolección de soja en los Estados Unidos, la presión del grano nuevo volverá más perjudicial el impacto del conflicto tras cada día que pase sin tregua. En marzo, cuando la guerra comercial se inició, los operadores estadounidenses sostenían que una represalia china que pusiera a la oleaginosa en el eje de la disputa sería casi "virtual", dado que por entonces la oferta brasileña era más que suficiente. Y "descansaban" en la ilusión de un acuerdo antes de que la mercadería propia comenzara a tocar las puertas del mercado.

Los meses pasaron, la recolección de una producción récord ya se inició y el presidente Donald Trump continúa agitando los ánimos desde su cuenta de Twitter, como lo hizo anteayer, cuando sostuvo: "No estamos presionados para hacer un trato con China, ellos están bajo presión para hacer un trato con nosotros. Nuestros mercados están surgiendo, los suyos están colapsando. Pronto estaremos ganando miles de millones en aranceles y fabricando productos en casa".

Así, los vendedores estadounidenses deberán concentrar sus esfuerzos en procurar nuevos destinos para toda la soja que no puedan colocar en China, país que el miércoles achicó su demanda 2018/2019 de 93,85 a 83,65 millones de toneladas y la dejó muy por debajo de la expectativa planteada por el USDA el mismo día, de 94 millones de toneladas.

Trigo nuevo en baja

Para el mercado de trigo argentino la semana terminó muy mal. En particular para el grano de la nueva cosecha, dado que los exportadores redujeron fuertemente ayer sus ofertas, de 200 a 184 dólares por tonelada de grano con descarga en el Gran Rosario en enero; de 205 a 186 dólares para febrero, y de 210 a 190 dólares para marzo.

El fuerte adelanto de las compras de los exportadores, que al 5 del actual sumaron 5.828.80 toneladas de trigo nuevo, un 83,49% más que a igual momento de 2017 cuando los negocios totalizaban 3.176.700 toneladas, hoy les permite levantar el pie del acelerador, con el consecuente efecto bajista sobre los precios.

Fundamentos para el análisis

Brasil avanza con sus ventas y Rusia vuelve a plantear dudas

Soja rumbo a China: Según el Ministerio de Agricultura de Brasil, entre enero y agosto el país exportó un récord de 64,6 millones de toneladas de soja, frente a los 56,9 millones de igual segmento de 2017. Del total vendido, 50,9 millones fueron despachados a China y constituyen un salto del 15,4% frente a los 44,1 millones enviados en el mismo período de 2017. El saldo exportable brasileño fue elevado el martes de 74 a 76 millones. La guerra comercial entre EE.UU. y China sigue favoreciendo a Brasil, con mayores ventas y con mejores precios.

"Control" de calidad: La agencia Reuters informó ayer que el regulador de seguridad alimentaria de Rusia reforzó los controles de calidad sobre las exportaciones de granos "debido a las quejas de los compradores y a la menor calidad de la cosecha", pero añadió que fuentes rusas negaron que controles más estrictos estuvieran relacionados con una eventual restricción a las ventas de trigo. Algunos operadores, sin embargo, advirtieron que los nuevos controles resultan "excesivos" y que podrían "demorar" la salida de buques. Todo a pedir de los fondos de inversión especuladores, que necesitan renovar el combustible alcista.

Por: Dante Rofi
Esta nota se encuentra cerrada a comentarios