Atacar a Haddad, pero sin dañar a Lula, la apuesta de Ciro Gomes para crecer

Segundo en las encuestas junto al delfín del expresidente, disputa el electorado de la izquierda
Segundo en las encuestas junto al delfín del expresidente, disputa el electorado de la izquierda Fuente: Reuters - Crédito: BRUNO KELLY
Alberto Armendáriz
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16 de septiembre de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- El enfrentamiento por el electorado de izquierda que se preveía en el horizonte brasileño se volvió una batalla inminente, y de supervivencia. Solo uno de los dos candidatos de esa tendencia, Ciro Gomes y Fernando Haddad, pasaría al ballottage, según marcan las encuestas.

La presión de la campaña electoral está ahora sobre Gomes, el candidato del Partido Democrático Laborista (PDT, centroizquierda), que hasta esta semana se perfilaba como el contendiente con más fuerza para desafiar al ultraderechista Jair Bolsonaro, del Partido Social Liberal (PSL).

El escenario cambió con el vertiginoso crecimiento en las encuestas de Fernando Haddad, sustituto del encarcelado expresidente Luiz Inacio Lula da Silva en la candidatura del Partido de los Trabajadores (PT), que en apenas tres días desde su designación pasó a disputar con Gomes el segundo puesto de las preferencias y se afianzó como la alternativa de la izquierda.

El diputado Bolsonaro, convaleciente en el hospital tras el atentado que sufrió el 6 de septiembre, se mantiene en la delantera con un 26% de las intenciones de voto para los comicios del 7 de octubre. Gomes, exgobernador de Ceará (1991-1994), y Haddad, exalcalde de San Pablo (2013-1017), están ahora empatados con un 13% cada uno.

Gomes, de 60 años, empezó a atacar al PT y a Haddad el mismo día en que el partido oficializó su candidatura en reemplazo de Lula. Eso sí, se cuidó de no ir de frente contra la figura del popular expresidente para no perder votos lulistas.

"Ya estamos divididos porque yo no acepté la imposición de la cúpula del PT. Me invitaron para ejercer ese papelón de ser vice de pacotilla y luego ser elegido ante la frustración por la impugnación de la candidatura de Lula", dijo Gomes sobre la fragmentación de la izquierda.

El candidato, que en su larga carrera política ya fue alcalde de Fortaleza (1989-1990), estuvo a cargo del Ministerio de Economía durante el gobierno de Itamar Franco (1994-1995), fue ministro de Integración Nacional de Lula (2003-2006) y diputado (2007-2011), esperaba que la demorada nominación de Haddad lo impulsaría en las encuestas, pero nunca pensó que la transferencia de votos de Lula a su delfín fuera tan rápida.

Consultado por la prensa sobre su opinión de Haddad, apuntó que, a diferencia de él, el joven exalcalde paulista no conoce bien el país y tiene poca experiencia. Y no dudó en comparar su designación a dedo con la de Dilma Rousseff, una aventura que terminó de manera desastrosa con el impeachment de 2016.

"Brasil no aguanta otra Dilma, una persona indicada solo porque todo el mundo quiere cumplir con la voluntad de Lula", dijo, y resaltó que no le echa la culpa a Lula porque en su celda de Curitiba "está muy aislado, rodeado de aduladores, y perdió un poco la percepción genial que tenía de la realidad".

La estrategia es clara: todos los dardos contra Haddad y el PT, y evitar dañar a Lula. O como lo dijo el presidente del PDT, Carlos Lupi, el desafío de Gomes es, sin ser petista, ganar votos del PT; y sin ser antipetista, ganar votos de quienes rechazan al PT.

"Es una apuesta híbrida que no creo que resulte muy efectiva si tenemos en cuenta que hay una tendencia cada vez más marcada hacia la polarización. Por un lado, el antipetismo que representa Bolsonaro; y por otro, el petismo puro que heredó Haddad", advirtió a LA NACION la profesora de Ciencias Políticas Flavia Biroli, de la Universidad de Brasilia.

El terreno donde se dará la gran batalla por los votos lulistas será la empobrecida zona del nordeste, que representa casi un 30% del electorado nacional. Aunque se trata de un tradicional bastión del PT, que económicamente se benefició mucho durante los gobiernos de Lula, quedó relegada de nuevo durante la gestión de Dilma.

Allí, Gomes no solo cuenta con la ventaja de que mucha gente lo conoce muy bien y recuerda positivamente sus años como gobernador de Ceará, sino que además tiene a su favor la ayuda de su hermano, Cid Gomes, también exgobernador del estado, y del actual gobernador, Camilo Santana, un aliado incondicional de los Gomes.

En las proyecciones para una eventual segunda vuelta, Bolsonaro y Haddad estarían empatados técnicamente con 41% y 40% cada uno, mientras que Gomes conseguiría una victoria más segura frente al ultraderechista: 45% a 38%.

"La principal chance que tiene Gomes de consolidarse frente a Haddad es justamente mostrarse como el candidato más competitivo contra Bolsonaro, apostar al voto útil de la centro-izquierda", afirmó el analista Rafael Cortez, de la consultora Tendencias.

Gomes además hace esfuerzos por transformar su imagen pública. De natural estilo campechano y directo, moderó su forma de hablar para mostrarse más serio y sólido. También debió quitarse la imagen de machista que se creó en su última candidatura presidencial. En ese momento, cuando le preguntaron qué papel jugaba en la campaña su entonces esposa, Patricia Pillar, dijo que su rol era dormir con él. Su actual novia, Giselle Bezerra, participa activamente de la campaña y lo acompaña a todos lados.

Curiosamente, ahora también lo ayuda su expareja, que logró que un grupo de reconocidos artistas encabezado por el músico Caetano Veloso le declarara su apoyo.

Ciro Gomes, candidato brasileño

  • Profesión: economista
  • Edad: 60 años
  • Partido: PDT
  • Fue alcalde de Fortaleza, gobernador de Ceará, ministro de Economía de Itamar Franco y de Integración de Lula; junto a Haddad, marcha segundo en las encuestas, detrás de Bolsonaro

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