Nos tiramos a la pileta con el galán del momento: Benjamín Alfonso

Estudió Diseño Industrial, pero su pasión por la actuación pudo más. Actor, modelo e influencer, nos invita a su entrenamiento para la pista de Showmatch
Estudió Diseño Industrial, pero su pasión por la actuación pudo más. Actor, modelo e influencer, nos invita a su entrenamiento para la pista de Showmatch Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones
Paula Galloni
(0)
21 de septiembre de 2018  • 12:06

Son las ocho y media de la noche, pero al día de Benjamín Alfonso (34) aún le quedan muchas horas por delante. En un galpón de Villa Ortúzar, el actor -que también es un hit en redes sociales- entra en calor para iniciar su entrenamiento en aquadance, la segunda disciplina a la que deberá someterse en la pista de " Bailando por un sueño ", un desafío que encara por primera vez. Tras practicar saltos, volteretas y mortales, en charla con ¡Hola! Argentina, dice que estar en Showmatch es un aprendizaje. "Como bailarín no tengo mucho para ofrecer, pero gracias a la actuación soy corajudo. Además, me encanta bailar y cantar, cuando escucho la música empiezo a sentir el arte. Cami Méndez, mi compañera, es lo más. Mati [Ramos], mi coach, me tiene mucha paciencia y trajo a Karen Nieto para ayudarme con la preparación del cuerpo, que con todo lo que tuve este año, se vio afectado".

"Conocí a Marcelo [Tinelli] el día de las fotos del 'Bailando...'. Me vino a recibir de una manera muy cálida y amorosa. Me pareció un tipo divino, muy transparente y sensible. Tiene tacto y un tercer ojo que está prendido constantemente y alerta", confesó.
"Conocí a Marcelo [Tinelli] el día de las fotos del 'Bailando...'. Me vino a recibir de una manera muy cálida y amorosa. Me pareció un tipo divino, muy transparente y sensible. Tiene tacto y un tercer ojo que está prendido constantemente y alerta", confesó. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

-¿Qué te pasó?

-Tengo dos pequeñas hernias de disco. Por eso, elongo muchísimo, como y duermo muy bien. También medito casi todos los días porque me mantiene en mi centro y así elimino ansiedades. Es un año con mucho trabajo y se ve que el cuerpo pasa factura, pero ¡bienvenido sea! Estuve grabando para Netflix, también para Drunk History, hice Rapunzel en teatro durante las vacaciones de invierno y ahora soy parte del elenco de Mi hermano es un clon. La primera parte del año viajé por proyectos con mis redes sociales y participé del Art Football Fest [el Mundial de Fútbol de artistas] junto a otros treinta y dos actores, periodistas y músicos, en Rusia. Realmente es un sueño todo lo que estoy viviendo.

-Se te escucha disciplinado.

-Soy pragmático. Trato de ser práctico y ejecutivo. Ayuda que soy muy lanzado, me encanta la adrenalina y superar miedos.

-Sos diseñador industrial y alguna vez contaste que tus padres no querían que te dedicaras a la actuación. ¿Cómo viven tu crecimiento artístico?

-Creo que cuando sos padre pasás a preocuparte por todo. Seguramente, cuando me toque, el karma me va a comer vivo. Mis papás me inculcaron valores, me dieron todo lo que podían y se preocupan por que sea feliz. Después, resulta que lo que querían que yo hiciera de mi vida no era lo que a mí me completaba. Con el tiempo, lo entendieron porque me aman y me bancan. Tenían miedo por mi futuro, pero a mí la plata no me interesa, más cuando está la felicidad del otro lado. A veces pueden decir que porque vengo de San Isidro tengo todo servido, aunque yo empecé desde abajo en este medio.

Después de ponerse en la piel del doctor Antonio Hauser, en Mi hermano es un clon, Benja se reúne con su equipo de "Bailando por un sueño" -la bailarina Camila Méndez y el coach Matías Ramos- en un galpón de Villa Ortúzar.
Después de ponerse en la piel del doctor Antonio Hauser, en Mi hermano es un clon, Benja se reúne con su equipo de "Bailando por un sueño" -la bailarina Camila Méndez y el coach Matías Ramos- en un galpón de Villa Ortúzar. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

En el momento del shooting fotográfico aún no habían hecho su debut en la pista pero ya se preparaban para la segunda disciplina, el aquadance.
En el momento del shooting fotográfico aún no habían hecho su debut en la pista pero ya se preparaban para la segunda disciplina, el aquadance. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

-¿No pensás trabajar como diseñador?

-Lo hago, por momentos: hice los muebles de mi departamento, mi moto y diseño mi carrera. Haber pasado por la facultad me enseñó a aprender. Pasar noches enteras sin dormir, cumplir con exigencias y ponerle el pecho al estudio se puede capitalizar en otros planos de la vida. Hubo muchas partes de sacrificio, a veces uno cree que nada va a salir, te llega la soga al cuello, se te empieza a terminar la plata y no te alcanza para pagar el alquiler. Pero al final hay recompensa. Además, tengo mucho trabajo interno con una counselor y le doy mucho lugar a mi niño interior. Me gusta contagiar felicidad.

-Tal vez, ese mensaje te convirtió en uno de los instagramers del momento.

-Sí, pero soy consciente de que tengo dos caminos, cumplir mis sueños u ocuparme de los de alguien más. Como influencer soy muy orgánico con lo que pienso y siento aunque bajen los likes o seguidores. Las redes tienen cosas buenas y no tanto. La gente pasa mucho tiempo con el "avatar", como lo llamo yo, donde se desarrollan otras personalidades. A veces estoy demasiado tiempo con el teléfono, porque trato de tener un vínculo con mis seguidores, pero eso me empezó a desgastar mucho. Yo tengo que estar bien anímicamente porque soy mi herramienta, motor, volante, delantera y parachoques. [Se ríe].

Cuando el reloj marca las once, Benjamín pide disculpas y se excusa: "Tengo un asado con amigos". Y agrega: "Es fundamental rodearse de gente que te conozca desde siempre. A veces la exposición te puede confundir. No quiero dejar de ser yo".

-¿Y hay tiempo para el amor?

-Estoy en una relación, no quiero contar mucho más. Me parece que la exposición y toda la sobreestimulación que trae la televisión es una decisión que tomé yo y no tengo por qué involucrar a un tercero ni exponerlo. Los vínculos hay que cuidarlos; más ahora que todavía es algo joven, lindo.

-¿Tienen rótulo?

-Es lo que sea. Ella es modelo, pero no está en el medio. Tiene un tipo de exposición aunque es muy distinta y ahora nos dedicamos a disfrutar.

Aunque tiene el título de diseñador industrial, Benjamín se dedica a la actuación desde hace más de cuatro años. Empezó haciendo campañas publicitarias y tuvo participaciones en varias ficciones [Enséñame a vivir, Sos mi hombre, Graduados y Educando a NIna]
Aunque tiene el título de diseñador industrial, Benjamín se dedica a la actuación desde hace más de cuatro años. Empezó haciendo campañas publicitarias y tuvo participaciones en varias ficciones [Enséñame a vivir, Sos mi hombre, Graduados y Educando a NIna] Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

Estoy en una relación, no quiero contar mucho más. La exposición es una decisión que tomé yo y no tengo por qué involucrar a un tercero ni exponerlo
Benjamín Alfonso

"Lo que mis padres querían que yo hiciera de mi vida no era lo que a mí me completaba. Tenían miedo por mi futuro. Les llevó un tiempo, pero al final entendieron que mi pasión es el arte".
"Lo que mis padres querían que yo hiciera de mi vida no era lo que a mí me completaba. Tenían miedo por mi futuro. Les llevó un tiempo, pero al final entendieron que mi pasión es el arte". Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

Las marcas lo eligen por ser uno de los instagramers del momento: tiene más de 320 mil seguidores.
Las marcas lo eligen por ser uno de los instagramers del momento: tiene más de 320 mil seguidores. Fuente: HOLA - Crédito: Tadeo Jones

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.