Neyra y Van der Gothe, de jugadores a entrenadores, con la pasión intacta por Alumni

Neyra y Van der Gothe saben de la pasión por Alumni, que otra vez está en la pelea grande
Neyra y Van der Gothe saben de la pasión por Alumni, que otra vez está en la pelea grande Fuente: LA NACION
Agustín Monguillot
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17 de septiembre de 2018  • 23:59

El sábado no fue un día más para Alumni y su gente. Un 15 de septiembre, los de Tortuguitas festejaron su quinto y último título de la URBA . Desde entonces, pasaron 17 años con grandes temporadas en la puerta de la gloria, otras tantas sin protagonismo y un nuevo renacer. Hay una conexión entre aquel 2001 inolvidable y este presente que lo encuentra como candidato: Santiago Van der Gothe y Nahuel Neyra. Ayer piezas clave como jugadores, este año son las cabezas que guían al plantel.

La crónica marca que un penal de Van der Gothe en el último minuto selló la victoria por 16-13 ante CASI y el quinto título para Alumni. "Conocíamos nuestras limitaciones. Logramos el campeonato sobre la base de la defensa. Hay un paralelismo ahí con este equipo de ahora: estamos tratando que se sienta más cómodo en defensa", advierte. El Chino también es palabra mayor: fue capitán y goleador durante varias temporadas como fullback.

Coinciden en que fue un título que estuvo marcado por el deseo de revancha, después de una temporada previa en la que pelearon para no descender de categoría. "Era un equipo que tenía mucha vergüenza del año anterior, con un pack de forwards muy duro. Jugábamos con el corazón", define Neyra, que jugó 16 años en la primera como segunda línea. Que la nacion haya titulado "Alumni: un campeón con el sacrificio como principal aliado", grafica con precisión la esencia del equipo, que ganó 12 de sus 13 partidos y se aseguró el torneo con dos fechas de anticipación.

Neyra y Van der Gothe protagonizaron otras finales con la camiseta de Alumni, pero el título quedó como una cuenta pendiente. En 2004 ganaron todos los partidos y eran favoritos, pero cayeron con el San Isidro Club en la final. Tampoco pudieron en las definiciones de 2006 y 2007, cuando Hindú empezaba a reinar en el rugby argentino. Pero nunca estuvieron tan cerca como en 2011, cuando Benjamín Madero metió el famoso drop sobre el final que consagró nuevamente a SIC.

Alumni desapareció durante cinco años de los primeros planos de la URBA. Mucho tuvo que ver la ausencia de recambio ante la despedida de varios históricos. Neyra hace hincapié en los cambios en la población del club. Por ejemplo, hace unos años entrenaban en el centro y jugaban en Tortuguitas, hasta que compraron un anexo que concretó la mudanza definitiva. "El club se empezó a fijar mucho más en la infraestructura y, por ahí, te olvidás del día a día del rugby. Ahora, todas estas generaciones entrenaron y jugaron en Tortuguitas", explica el hijo del exPuma Carlos Neyra.

Hasta que, en 2017, llegó el renacer deportivo. Fecha tras fecha, Alumni se construyó a fuerza de victorias como la sorpresa, volvió a clasificar a los playoffs y se metió en la definición. No pudo doblegar a Hindú, que sabe jugar las finales como ninguno. "Nos faltó experiencia", admite Van der Gothe.

El proyecto

Ya asentado y con un estilo definido, Van Der Gothe y Neyra propusieron ampliar la base de Alumni. En un calendario tan extenso como el de la URBA, contar con un plantel largo es el factor diferencial. "Planteamos a los jugadores que nuestro objetivo como entrenadores era terminar el año con 30 que pudieran jugar en primera sin que el equipo se resienta", explica el Chino.

Un repaso puesto por puesto confirma que van por buen camino. Algunos ejemplos: Lucas Frana, el goleador del Top 12 pasado, estuvo ausente por una lesión en la mano y su reemplazante, Federico Díaz Luzzi, respondió con creces; si no está el experimentado Tomás Passerotti, medio scrum y capitán, puede jugar Lucas Magnasco, que recientemente formó parte de una concentración de Argentina XV; en los tres del fondo sobran tantas opciones que hace poco se dieron el lujo de hacer jugar en la Intermedia a Franco Sábato, jugador de Pumas 7s y hermano de Luca, el tryman del equipo con 16 conquistas; algo similar sucede en los forwards: Santiago Montagner y Mariano Romanini no tuvieron asistencia perfecta en la tercera línea como el año por convocatorias a seleccionados o lesiones, pero el recambio estuvo a la altura.

A seis fechas de que concluya la segunda rueda, Alumni es escolta de San Luis y parece encaminado a ser uno de los cuatro semifinalistas. "El objetivo es jugar bien al rugby, divertirnos y crecer como equipo. Lo demás vendrá", gambetea Neyra. El Chino se diferencia y no esquiva el bulto: "Jugaba para ganar y salir campeón. Ahora, lo mismo. Si supiese que no puedo pelear, no entreno". Miradas diferentes, con un punto en común: son la conexión del pasado de gloria con un presente cargado de ilusión.

Festejo a lo Titanes en el Ring

En Tortuguitas atesoran una linda anécdota de los festejos.del 2001. Durante los terceros tiempos, a los jugadores les gustaba improvisar un show de "Titanes en el Ring", el famoso show de lucha libre que marcó a varias generaciones de argentinos. El día del título, algunos se animaron y fueron a buscar a Olivos uno de sus ídolos, Rubén Peucelle. El Ancho aceptó y dio cátedra durante un buen rato como en sus tiempos de esplendor. Cuando se le acercaron para consultarle por sus honorarios, Peucelle se negó a cobrarles y les agradeció por haberlo invitado. Un personaje.

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