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La campaña se polariza en Brasil entre las opciones que más teme el mercado

El candidato del PT, Fernando Haddad, en un acto de campaña en San Pablo, anteayer
El candidato del PT, Fernando Haddad, en un acto de campaña en San Pablo, anteayer Fuente: Reuters - Crédito: Nacho Doce
Los nuevos sondeos muestran firme al ultraderechista Bolsonaro en el primer lugar y un rápido ascenso al segundo de Haddad, el delfín de Lula
Alberto Armendáriz
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18 de septiembre de 2018  

RÍO DE JANEIRO.- Cuando faltan tres semanas para los comicios presidenciales en Brasil , la polarización comienza a perfilarse como el eje principal de la campaña, con el debate marcado entre el candidato ultraderechista Jair Bolsonaro , del Partido Social Liberal (PSL), y el izquierdista Fernando Haddad, del Partido de los Trabajadores (PT).

"Representan dos aventuras populistas pésimas para el país", advirtió ayer, en una conferencia de prensa en Brasilia, el aspirante presidencial del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Geraldo Alckmin, exgobernador de San Pablo y favorito de los mercados, que no logra subir en las encuestas y desafiar a sus rivales.

En cambio, Haddad, exalcalde de San Pablo, sí ha tenido un impresionante crecimiento en los sondeos desde que el martes pasado fue oficializado como candidato del PT en reemplazo del encarcelado expresidente Luiz Inacio Lula da Silva , cuyo nombre fue impugnado por la Justicia Electoral por cumplir una condena de segunda instancia a 12 años de cárcel por corrupción.

La semana pasada, una encuesta de Datafolha que confirmó el liderazgo del diputado Bolsonaro, con 26% de las preferencias, ubicaba a Haddad empatado en el segundo puesto, con 13% de apoyos, junto al exgobernador de Ceará Ciro Gomes, del Partido Democrático Laborista (PDT). Ayer, un nuevo sondeo de MDA otorgaba un 28,2% de las intenciones de voto a Bolsonaro, convaleciente en un hospital de San Pablo tras el atentado que sufrió el 6 de septiembre, y un 17,6% para Haddad. Según este relevamiento, Gomes habría caído a un tercer lugar, con 10,8%; Alckmin seguiría relegado a un cuarto puesto, con 6,1%, y detrás de él se colocaba la ecologista Marina Silva, de la Red Sustentabilidad (Red), con 4,1%.

El duelo Bolsonaro-Haddad en un previsto segundo turno el 28 de octubre es uno de los escenarios más temidos por los agentes financieros. Aunque la campaña de Bolsonaro aporta cierta tranquilidad al haber ya indicado al respetado economista neoliberal Paulo Guedes como su eventual ministro de Economía, el estilo irascible y controvertido del exmilitar, que defiende la dictadura y tiene posturas consideradas misóginas, homofóbicas y racistas, despierta resquemores sobre su capacidad para garantizar la gobernabilidad.

Del lado petista se teme que Haddad busque revertir las recientes reformas económicas impulsadas por el gobierno de Michel Temer -congelamiento del gasto público, flexibilización laboral y la aún no materializada modificación del sistema previsional-, como ya ha aconsejado su principal asesor económico, Marcio Pochmann, presidente de la Fundación Perseu Abramo.

En sus proyecciones para el ballottage, Datafolha prevé un ajustado empate técnico entre Bolsonaro y Haddad, con 41% y 40%, respectivamente. La encuesta de MDA de ayer, en tanto, pronostica un 39% de votos para Bolsonaro y un 35,7% para Haddad, aunque esas cifras también se encuadran en un empate dentro del margen de error del sondeo.

Desde su cama del Hospital Albert Einstein, Bolsonaro realizó anteayer una transmisión en vivo por su cuenta de Facebook en la que alertó sobre la posibilidad de un fraude para que no gane. Llegó a decir que el PT tiene un plan para manipular los resultados electorales, garantizarse la victoria de Haddad y luego liberar a Lula.

"Si Haddad es elegido presidente, firmará en el mismo minuto de su asunción el indulto a Lula y al minuto siguiente lo nombrará jefe de Gabinete", afirmó.

Ante tal denuncia, el nuevo presidente del Supremo Tribunal Federal, José Antonio Dias Toffoli, rechazó cualquier posibilidad de fraude. Por su parte, aunque no respondió a la prensa sobre un indulto a Lula, Haddad recordó que el expresidente le dijo que "no cambia su dignidad por su libertad" y que espera que los tribunales superiores lo absuelvan de toda culpa.

"La prioridad es buscar justicia para él; voy a continuar con la campaña 'Lula libre'", señaló, antes de volver a visitar a Lula en la celda que ocupa en la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba. En el último mes ya estuvo siete veces allí, donde recibió orientaciones sobre cómo conducir la campaña, siempre controlado por el equipo que dejó a cargo en el PT su "padrino".

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