Qué es el poliamor, el tipo de relación que tiene Florencia Peña

No se trata de una manera de vincularse, si no de un universo de posibilidades
No se trata de una manera de vincularse, si no de un universo de posibilidades Crédito: Shutterstock
Tamara Tenenbaum
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19 de septiembre de 2018  • 17:24

Aunque todavía sean consideradas una rareza, las relaciones que se corren de la monogamia tienen una historia larga y son cada vez más quienes las eligen.

Luego de que se viralizara una serie de mensajes de audio supuestamente comprometedores que otra mujer le había enviado a su pareja, Florencia Peña declaró públicamente que eso que a ojos del público parecía un engaño estaba dentro de los términos del acuerdo que ella sostenía con el abogado Ramiro Ponce de León. "Tenemos una relación poliamor ", explicó a la prensa. ¿Pero qué significa exactamente eso?

"Poliamor" es una palabra que se suele usar para nombrar a cualquier relación que se desvíe de la forma en que tradicionalmente entendemos la monogamia como una relación sexoafectiva exclusiva, en la que cualquier encuentro sexual o romántico por fuera de la pareja (que, en el paradigma monógamo, está siempre formada por dos personas) implica una transgresión o una afrenta. El término data de la década del 90, pero la idea de que es posible construir relaciones amorosas que no impliquen lo que se suele entender como exclusividad y fidelidad es bastante anterior: fue furor entre las subculturas alternativas de los años 60 (en esa época se hablaba de "amor libre", expresión que todavía se utiliza) y tiene una larga historia particularmente relacionada con el pensamiento anarquista y su cuestionamiento de todas las instituciones heredadas, entre ellas, claro, el matrimonio burgués. No hay una sola forma de entender qué significa el poliamor: para algunos es una reivindicación política vinculada a la libertad, para otros es una búsqueda espiritual relacionada con una exploración sincera del deseo y las energías propias y ajenas y para otros puede ser sencillamente un estilo de vida que se acomoda mejor a sus preferencias.

La enciclopedia de vínculos

Hay tantos tipos de relaciones poliamorosas como personas que las eligen (o incluso más, porque la misma persona puede elegir acuerdos diferentes en distintos momentos de su vida o con distintas personas): en algunos casos, los que suelen conocerse como "parejas abiertas", la pareja de dos personas sigue siendo el núcleo afectivo central pero está permitido tener relaciones sexuales por fuera de ella. Entre las parejas abiertas también hay mil diferencias: en algunas, es requisito contarle al otro todas las aventuras que una tiene. En otras puede suceder lo contrario: que sea requisito "ocuparse" de que el otro no tenga por qué enterarse. También puede ser que no haya una regla que obligue ni a contar ni a no contar, o puede ser que esté "prohibido" meterse con personas que el otro conozca, o incluso que el requisito sea que cualquier tercero esté con los dos miembros de la pareja a la vez. Muchas de estas parejas se consideran sexualmente abiertas pero afectivamente exclusivas: si bien siempre puede pasar que aparezcan sentimientos amorosos por alguna otra persona, se supone que al menos no se lo está buscando y que el surgimientos de esos sentimientos amerita una conversación. En estas parejas, por ejemplo, podría suceder que tener sexo con un tercero no sea una transgresión del acuerdo pero que construir una relación de largo plazo y que no sea exclusivamente sexual sí represente una ruptura del acuerdo.

Además de este tipo de vínculos , muy retratados en las comedias románticas, existen relaciones que son poliamorosas en un sentido más literal: no solamente se permite en el vínculo el sexo con muchas personas sino que también puede estar alentado el amor con múltiples personas. Puede ser que dos personas tenga una relación amorosa y que además cada una tenga otras relaciones amorosas que no comparte con el otro: a la vez, esas relaciones pueden estar jerarquizadas (algunas son más importantes que otras) o no. O también puede suceder que se trate de relaciones compartidas entre más de dos personas: es el caso, por ejemplo, de la escritora peruana Gabriela Wiener, que ha escrito muchas veces sobre sus experiencias en una familia poliamorosa (su novio, su novia y ella misma, más una hija y un hijo que crían todos juntos). Las combinaciones son prácticamente infinitas.

Florencia Peña confirmó que tiene una relación abierta con su pareja - Fuente: América TV

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El poliamor o amor libre no es una legitimación del engaño, sino más bien todo lo contrario; de hecho, antes de que entrara en uso el término poliamor se solían utilizar mucho expresiones como "no-monogamia ética" o "no-monogamia responsable". Quienes practican el poliamor ponen el acento en el valor de la libertad pero también fundamentalmente en el de la honestidad, en una lucha contra la hipocresía: cuando un deseo aparece, en lugar de reprimirlo y pretender que ese deseo no existe, vale la pena hacerle un lugar, pero siempre con el consentimiento de todos los participantes y respetándolos a todos como sujetos deseantes, haciendo lugar a sus emociones e inquietudes, incluyendo a los celos. El poliamor no niega la existencia de los celos, pero sí se propone revisar y deconstruir la idea de "posesión" que está detrás de ellos y revisar el modo en que todos fuimos educados en la mononorma (la idea de que la monogamia es la única "forma normal" de vivir). Esta exploración se puede hacer de modo individual o, como proponen muchos poliamorosos, de forma colectiva. Organizaciones como ALA ofrecen materiales de lectura, talleres y espacios de discusión para conversar en conjunto sobre los desafíos que implican estos vínculos, especialmente en un mundo que todavía les es hostil.

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