Carlos Rottemberg padre por tercera vez a los 61 años: "La alegría es inmensa"

El productor teatral junto a su esposa, Karina Pérez, y el pequeño Nicolás
El productor teatral junto a su esposa, Karina Pérez, y el pequeño Nicolás Crédito: Gerardo Viercovich
Pablo Mascareño
(0)
20 de septiembre de 2018  • 19:03

"El viernes 14 tuvimos el primer resultado, corroborado ayer, miércoles 19. La alegría es tan inmensa como la incertidumbre habitual en cualquier pareja sobre el desarrollo del embarazo. Por lo pronto fantaseamos con Matilda o Matías, que llegará en mayo, mientras esperaremos unos meses para contárselo a Nico". Para Carlos Rottemberg esta es una época de nacimientos laborales y personales. El próximo lunes inaugurará tres salas teatrales donde funcionaba el emblemático Tabarís, todo un símbolo de aquella calle Corrientes floreciente, un espacio que supo ser salón de baile, cabaret de lujo, teatro de revistas, sede de Teatro Abierto y hasta templo evangélico. La apertura del Multitabarís Comafi no es una tarea menor en tiempos de salas a las que les cuesta sobrevivir o directamente bajan sus telones definitivamente. El empresario nos tiene acostumbrados a estas proezas. Patriadas. Pero, junto con esta buena nueva tan auspiciosa para la cultura nacional, en las últimas horas, concretamente en el programa Debo decir, conducido por Luis Novaresio por América, el productor se despachó con otra noticia feliz: anunció que será padre por tercera vez, dado que su mujer se encuentra nuevamente embarazada.

"En mis 43 años en la profesión de empresario teatral, donde nunca mezclé mi vida privada con la pública, me encontré en 2015 respondiendo abiertamente sobre nuestro embarazo, seguramente por lo inusual de mi edad, 59 años cuando nació, y los siete tratamientos de fertilidad asistida a los que nos sometimos. Mi mujer se llama Karina Pérez Moretto y es ella, y su cuerpo, quien mejor conoce la angustia ante los seis resultados negativos anteriores hasta llegar a ser madre primeriza", comienza diciendo Carlos Rottemberg a LA NACION mientras recorre la obra del Multitabarís Comafi y supervisa las puntadas finales de la nueva estrella de la calle Corrientes. Entre consultas de arquitectos, albañiles y proveedores varios, se toma su tiempo para hablar de la paternidad, un tema que lo enciende tanto, seguramente más, que los teatros que administra.

Carlos Rottember en "Debo decir" - Fuente: YouTube

3:26
Video

Con la noticia del primer embarazo de su segunda mujer, Carlos decidió hablar públicamente sobre la cuestión, algo inusual en él, debido a un estricto perfil bajo que mantiene desde siempre, al punto tal que su nombre jamás figuró en marquesinas ni programas de mano. Pero el tema lo ameritaba. El empresario, el hombre, sintió la necesidad de contar para, de alguna forma, convertirse en la voz de muchos y esclarecer a otros tantos. Confesión aspiracional. "Acepté hablar al respecto porque en ese recorrido conocí sobre una temática ignorada por mí y por una enorme porción de conciudadanos. Cada vez que leía sobre tratamientos in vitro era como leer sobre extraterrestres. Hasta que me tocó beber de esa medicina. También ahí radica otro punto importante que no es el de la ciencia, sino el económico: recién en 2013 salió la ley que permite hacerlo bajo la norma gratuita del Estado, pero las condiciones y límites son inmensos. Nos enteramos que estadísticamente sólo el 25% de los embarazos buscados se concretan. Conocimos muchas parejas que no son padres por no poder costear estos tratamientos. Es otro costado menos conocido y que también merece atención. El Dr. Ramiro Quintana nos aportó su saber y contención hasta que en ese séptimo intento el resultado fue positivo. Su éxito médico con nosotros se produjo el 21 de julio de 2016 y se llama Nicolás", explica emocionado.

Cuando Nació Nicolás, Carlos Rottemberg ya era padre de Tomás, fruto de su extenso matrimonio con la actriz Linda Peretz, con quien mantiene un excelente vínculo a pesar de ya no ser pareja. El joven, a los 32 años, hoy sigue los pasos de su padre y es uno de los impulsores del nuevo emprendimiento familiar. El año pasado, el pequeño Nicolás asistió a la boda de sus padres, plasmada legalmente en el Registro Civil doce meses después de su nacimiento.

Karina y Carlos saben de la lucha por convertirse en padres y todo lo que ello acarrea. Lucha con sabor a derrota que mutó en una victoria deseada, anhelada desde lo más profundo del vínculo que los une. Aquel tratamiento permitió la llegada de Nicolás y de esta nueva vida que ya se anunció para alegría de sus padres: "De aquel mismo procedimiento obtuvimos otros seis embriones, que congelamos -cuenta el empresario-. Cuando Nico cumplió dos años resolvimos transferir uno de ellos a Karina para intentar darle una hermanita, un hermanito. ¡Y ahora prendió de una!".Rottemberg ha sido un padre joven y un padre en la madurez. Su alma de gestar no se plasma solo en los escenarios. En su vida personal está dejando huella a través de sus hijos. El legado más preciado que ha concebido. Su mejor obra sin telones de por medio.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.