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De la guitarra a la electrónica: la primavera se festejó de noche

Los bosques de Palermo estaban, ayer, casi vacíos; los jóvenes mudaron las celebraciones a las discotecas
Los bosques de Palermo estaban, ayer, casi vacíos; los jóvenes mudaron las celebraciones a las discotecas Crédito: Ignacio Sánchez
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22 de septiembre de 2018  

Lo que antes se podía resumir en la tríada: mate, guitarra y aire libre, hoy es noche y boliches. Cada vez con más fuerza, el tradicional festejo por el Día del Estudiante se traslada a las salidas nocturnas. Los jóvenes ya no cantan temas de "fogón" en los típicos picnic en los bosques de Palermo; ahora bailan al ritmo de la música electrónica y el reggaetón en las discotecas de la ciudad. Después de la medianoche de ayer, miles de chicos coparon los bares y clubs de la Costanera y Palermo, que organizaron fiestas para recibir la primavera.

Desde muy temprano, anteayer, los after office se llenaron de estudiantes de entre 18 y 25 años. Como muchos de ellos no trabajan y aprovechando que no tenían clases al día siguiente tomaron las calles. "Como mañana no hay facultad, hoy todos salen como si fuera viernes", explica Luna Sosa, estudiante de Recursos Humanos de 20 años, minutos antes de entrar a Olivia's Club, en Figueroa Alcorta y La Pampa.

"El plan para festejar el Día de Estudiante es dormir", señala Olivia Bernal, una chica de 19 años que está junto con sus amigas, Inés Álvarez Arancedo y Camila Sosa, en el boliche. Ella vino desde Pilar a festejar.

"Tal vez mañana [por ayer] vayamos a las Barrancas de Belgrano a tomar mate, pero no organizamos nada", dice Javier Troncoso, de 22 años, que está con su grupo de amigos en Rose in Río, muy cerca de Costa Salguero. Tampoco esperaba despertarse antes del mediodía.

Las opciones para recibir la primavera se mudaron a la noche. Ayer se celebraron fiestas especiales en boliches de Palermo y Belgrano. Las cervecerías también sumaron actuaciones de DJ y descuentos especiales para atraer a los jóvenes. Y La Bomba de Tiempo celebró la llegada de la primavera con una gran fiesta en la Ciudad Cultural Konex.

Sobrevivientes

Quienes transitaron los bosques de Palermo al mediodía de ayer se llevaron una gran sorpresa. Atrás parecen haber quedado esos festejos colmados de jóvenes, que llegaban de todos los barrios de la Capital y del conurbano para recibir la primavera.

"Los adolescentes festejaron ayer. Salieron de noche y todavía no se levantaron", explicó un funcionario del Servicio de Emergencias, que estaba en los bosques y que prefirió no dar su nombre.

Otros afirman que el aumento de los precios también influyó en la deserción de los adolescentes. "Todo cuesta más. Solo llegar acá cuesta mucho", dice Graciela Estela Rodas, una madre de tres chicos de 25, 13 y 11 años. Cuenta que elige ese paseo todos los años y que le asombró la limpieza y "lo cuidado" que están los parques. "Venimos desde Luján todos los años con mis hijas y alguna de sus amigas. Compramos algo para comer y nos quedamos hasta las diez de la noche", señala.

Acostadas en el césped, Lara (20), Valentina (19), Ludmila (19) y Emilse (19) conversan mientras toman sol. "Nosotras no salimos a la noche. Somos más tranquilas", dice Valentina. Lara asiente con la cabeza y cuenta que tienen "el mejor plan".

"Somos todas de Banfield, pero yo me mudé hace unos meses a Saavedra así que las invité a dormir a casa. Comimos helado, charlamos y nos acostamos temprano para poder venir a pasar este hermoso día acá", explica.

Desde Don Torcuato llegaron Juliana, Micaela, Milena, Camila, Lucía y Agustina. Estas adolescentes de entre 15 y 16 años afirman que se levantaron a la misma hora de siempre para aprovechar todo el día. Aunque es la primera vez que festejan en Palermo, están asombradas por la poca cantidad de personas que hay. "En la tele siempre parece que hay más gente. Igual el día está muy lindo así que lo vamos a disfrutar", dice Agustina.

Otros tiempos

"Nosotros somos diez. Algunos se fueron a comprar algo para comer. Nos conocemos de la vida", dice Candela, que llegó desde el barrio de La Paternal. Sus amigas, Brisa, de Versalles; Rocío, de Floresta, y Candela, de Villa del Parque, cuentan que es la primera vez que festejan en el Rosedal. "Haremos unos sándwiches así no gastamos mucho. Además mañana [por hoy] vamos a seguir festejando, porque iremos todos a bailar", agrega Nicole.

En el puesto de alquiler de bicicletas, Ricardo parece aburrido y preocupado. "No se alquila nada. La gente viene, pregunta y se va. Y eso que no aumentamos el precio", dice con tono de decepción.

Los bosques de Palermo ya no son tan convocantes como en el pasado, cuando conseguir un espacio para comer era casi tan imposible como encontrar un lugar para ubicar la sombrilla en las populares playas de Mar del Plata en plena temporada.

Informes de Cintia Perazo y María Ayzaguer

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