Macri descartó todas las opciones y no hará cambios en el sistema electoral

Fuente: LA NACION - Crédito: Santiago Filipuzzi
Rechazó eliminar las PASO y desdoblar los comicios bonaerenses; apuesta por los candidatos de Pro
Santiago Dapelo
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23 de septiembre de 2018  

El laboratorio electoral evaluó todas las opciones que le presentaron, pero no pasaron el primer filtro. El presidente Mauricio Macri sepultó todas las ideas que le acercaron algunos asesores y funcionarios, que proponían desde eliminar las PASO hasta adelantar los comicios, para sacar ventaja de las divisiones en la oposición.

El Presidente y su principal armador electoral a nivel nacional, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, ya avisaron que no habrá modificaciones. Las cuentas que hacen en la Casa Rosada son simples: con la discusión del presupuesto monopolizando el debate parlamentario no hay espacio para nuevos desafíos.

Además, el año próximo, con la campaña presidencial ya lanzada, según consideraron cerca de Macri, la oposición bloqueará cualquier intento que busque alterar el sistema electoral.

"No habrá ningún cambio de las reglas de juego", anticipó a LA NACION uno de los responsables de la estrategia electoral.

La eliminación de las primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) fue una idea que le acercó a Macri su primo, el intendente de Vicente López, Jorge Macri, uno de los encargados de armar a Pro en el conurbano bonaerense.

Según pudo saber LA NACION, entre los beneficios que planteó Jorge Macri está el hecho de que sin las PASO el calendario electoral se atrasa, lo que achica el margen de maniobra de la oposición. Especialmente del peronismo, que se encuentra atomizado, para organizarse. Además, eliminar las PASO les quitaría un instrumento fundamental para resolver en las urnas las diferencias que no puedan ser zanjadas.

Otro de los que acercaron alternativas fue Emilio Monzó. El presidente de la Cámara de Diputados propuso desdoblar los comicios de la provincia de Buenos Aires y anticiparlos. Pero el jefe del Estado y su ministro coordinador ya tienen decidido que los tres principales dirigentes de Cambiemos -Macri, María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta- vayan juntos a la elección: la Nación, la provincia y la ciudad de Buenos Aires.

La decisión de no avanzar con ninguna de estas opciones las deslizó el último jueves la ministra de Salud y Desarrollo Social, Carolina Stanley, al término de la reunión de gabinete diaria. "No está en mente la derogación de las PASO", lanzó la funcionaria, una de las nuevas voces más activas del Gobierno.

En medio del ajuste que lleva adelante el Gobierno, un argumento que también utilizaron aquellos que buscaron avanzar con esa idea fue el ahorro de unos $6000 millones, lo que valdrían las PASO.

"Pese a las dificultades económicas, no les tenemos miedo a las elecciones", resaltó una altísima fuente que está en el centro de la toma de decisiones.

Apuestan por Pro puro

En paralelo, el macrismo refuerza su posición dentro de la coalición con el objetivo de dar pelea en todos los distritos. Para eso tomaron dos decisiones: el búnker de la fuerza -el edificio de Balcarce 412- se volvió a convertir en un escenario de acción cotidiana y las autoridades de Pro de todo el país se reunirán el próximo viernes a almorzar, antes del encuentro con los dirigentes de Cambiemos, como una señal interna de fortaleza.

En Balcarce, nombre del centro de operaciones del macrismo, ya se puso en marcha la ingeniería electoral que tiene como principal objetivo alcanzar las reelecciones de Macri, Vidal y Rodríguez Larreta, y que además buscará posicionar a Pro como una marca nacional de peso.

El quinto piso sigue reservado para Macri, mientras que en el primero y en el segundo se encuentran los equipos técnicos y de campaña.

"Vamos a dar la pelea en todos lados", dijo uno de los encargados del partido que puso a Macri en la Casa Rosada. Hoy, cuando todavía falta más de un año para las elecciones, en el macrismo se entusiasman con la idea de ir a internas con el radicalismo en distintos puntos del país.

Otro de los propósitos, según fuentes del partido que lideran el senador Humberto Schiavoni y Francisco Quintana, vicepresidente primero de la Legislatura porteña, es "fortificar la identidad interna". En medio de la crisis económica, algunos dirigentes, sobre todo aquellos que están más lejos de la Casa Rosada, necesitan "un mensaje que les dé certidumbre" y la certeza de que "pese a las diferencias o los matices, el macrismo sigue representando el cambio".

Después del almuerzo, llegará el turno del encuentro nacional de Cambiemos, en Parque Norte. Si bien se había especulado con la presencia del Presidente, finalmente fue descartada. El jefe del Estado volverá el miércoles por la noche desde Estados Unidos, adonde partió ayer para participar de la Asamblea General de la ONU. Además, se reunirá con la titular del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde.

Sin Macri, el cierre en Parque Norte estará a cargo de Peña, pero antes hablarán el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, por el radicalismo, y Elisa Carrió, en caso de que asista, o Maximiliano Ferraro, por la Coalición Cívica. También habrá un espacio para los gobernadores y participarán activamente los diez ministros del gabinete nacional.

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