Atraparon a un sicario que mató a un joven por encargo de la expareja

José Corbalán: tiene 23 años y fue arrestado en la villa Zavaleta tras una investigación de dos años. Fue acusado por el asesinato de Miguel Gómez, de 22 años; la víctima fue ejecutada en la puerta de su casa, en el barrio porteño de La Boca, el 13 de agosto de 2016
José Corbalán: tiene 23 años y fue arrestado en la villa Zavaleta tras una investigación de dos años. Fue acusado por el asesinato de Miguel Gómez, de 22 años; la víctima fue ejecutada en la puerta de su casa, en el barrio porteño de La Boca, el 13 de agosto de 2016
Gabriel Di Nicola
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23 de septiembre de 2018  

Era una madrugada fría en la ciudad de Buenos Aires. Todavía no había amanecido cuando Miguel Gómez salió de su casa, en La Boca. Apenas abrió la puerta, el joven de 22 años recibió un balazo en el corazón y, después de caminar unos pocos pasos, se desvaneció en la vereda. Murió en el hospital Argerich. Fue un crimen por encargo.

Dos años después de la ejecución de la víctima fue detenido por detectives de la División Operaciones de la Policía de la Ciudad el presunto sicario que cometió ese crimen.

Así lo informaron a LA NACION fuentes policiales y judiciales. Los voceros identificaron al sospechoso apresado como José Corbalán, de 23 años. Es más conocido por su tercer nombre, Enzo. La detención se concretó en un pasillo de la villa Zavaleta, en el límite entre Barracas y Nueva Pompeya. Corbalán es el cuarto imputado de la causa. Los otros tres serán juzgados durante las próximas semanas. Se trata de la exmujer de la víctima, Karen Agostena; la mejor amiga de esa joven, Johana Cortés y su novio, Walter Silva.

El plan criminal tuvo un arista inédita. Agostena y su amiga crearon un perfil falso de Facebook para entablar una relación ficticia con la víctima. "Las amigas crearon un perfil falso en Facebook, al cual irónicamente llamaron Martina, igual que la hija de Gómez. Pusieron una foto de una joven muy atractiva y así lograron tener contacto nuevamente con la víctima, ya que ambos (Gómez y Agostena) se habían bloqueado de todas las redes sociales. Luego de varias conversaciones, las ideólogas del plan criminal intentaron que el muchacho concurriese a un encuentro en Parque Lezama", afirmó un jefe policial que participó de la detención de Corbalán.

El dato del falso perfil de Facebook consta en el expediente judicial. "Según la hipótesis de investigación, Agostena habría contratado a un sicario para que asesinara a Gómez, con quien mantenía frecuentes disputas por la cuota alimentaria de los dos hijos de la pareja. Por su parte, se habría utilizado una falsa cuenta en la red social Facebook, desde la cual habrían trabado amistad con la víctima, para así conocer sus movimientos y horarios", se sostenía en www.fiscales.gob.ar, la página web de noticias del Ministerio Público Fiscal, en noviembre de 2016 cuando se detuvo a los primeros tres sospechosos.

Esos allanamientos habían sido hechos por la División Homicidios de la Policía Federal Argentina (PFA). La investigación estuvo a cargo de la fiscal de La Boca, Susana Calleja. El juez que ordenó las detenciones fue Manuel de Campos.

Una calificada fuente con acceso al expediente afirmó que Corbalán "tuvo una participación activa en el homicidio". Como se consignó, la falsa Martina y Gómez arreglaron por el chat de Facebook un encuentro en Plaza Lezama. El joven quiso llevar a un amigo, pero la chica le pidió que fuera solo. Por razones que los investigadores desconocen, el muchacho faltó a la cita.

Como el encuentro en Parque Lezama quedó trunco, Agostena y su amiga cambiaron los planes y decidieron ejecutar el crimen de otra manera. Por medio de la falsa Martina se enteraron de que el sábado 13 de agosto de 2016 el muchacho iba a salir de su casa a las 5 para ir a trabajar. Según una calificada fuente de la División Operaciones, que está bajo la órbita de la Dirección de Lucha contra el Tráfico y Venta Ilegal de Drogas, Agostena fue hasta la villa Zavaleta para reunirse con Silva para definir detalles del homicidio.

"El rol de Silva, que era novio de la amiga de Agostena, era el de conseguir a los sicarios que llevarían a cabo el trabajo. Es más, la expareja de Gómez lleva a Silva a La Boca para indicarle dónde vivía la persona que debía morir, en Brandsen 555", sostuvo un jefe policial.

Antes de las 5 de ese 13 de agosto, la falsa Martina y Gómez chatearon por Facebook. Sin saber que le estaban sacando información, la víctima contó a su presunta pretendiente que estaba desayunando para ir a trabajar y agregó que el domingo y lunes iba a tener franco. A las 4.50 de ese día, para certificar que "el objetivo" estaba en su casa, los sicarios tocaron el timbre. Cuando Gómez salió solo pudo observar a dos personas que corrían. Volvió a su casa, saludó a su madre y al despedirse le dijo "te amo".

Cuando Gómez abrió la puerta fue interceptado por un joven de 17 años que lo tomó por la espalda para que Corbalán le disparara. El tiro fue preciso y dio en el corazón de la víctima, que pudo caminar unos metros antes de desplomarse frente al Cuartel de Bomberos Voluntarios de La Boca. Su madre y su hermano intentaron ayudarlo, pero Gómez agonizaba y murió poco después en el hospital Argerich.

Las cámaras de seguridad del cuartel de bomberos grabaron la huida de los sospechosos. En las imágenes se pudo ver a Corbalán con el arma en la mano. Por cruces de comunicaciones y análisis de redes sociales se pudo identificar a los sospechosos. Primero se detuvo a Agostena, Cortés y Silva. También al menor que acompañó al sicario en la escena del crimen.

Solo faltaba detener al sospechoso, que ahora está tras las rejas. Fue localizado en la zona conocida como Pavimento Alegre, de la villa Zavaleta. Tenía antecedentes por robo.

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