Premio honorífico para Hirokazu Kore-eda

Con After Life, el director japonés compitió hace dos décadas por la Concha de Oro en el festival
Con After Life, el director japonés compitió hace dos décadas por la Concha de Oro en el festival Crédito: AFP
Julia Montesoro
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24 de septiembre de 2018  

SAN SEBASTIÁN.- Una llamativa coincidencia vincula a Hirokazu Kore-eda, el director japonés que hoy recibió uno de los tres premios Donostia en el 66º Festival de Cine de San Sebastián (ayer le tocó a Danny De Vito, y el martes será el turno de la veterana actriz británica Judi Dench), entre esta muestra y el público argentino. Con After life, hace exactos veinte años compitió por primera vez por la Concha de Oro. Pocos meses antes, había ganado el premio a la mejor película en la primera edición del Bafici.

Kore-eda, el primer realizador asiático que recibe el galardón honorífico más importante de San Sebastián, viene de ser reconocido con la Palma de Oro en Cannes por Un asunto de familia, película fuera de concurso que cerró la ceremonia de la entrega del premio Donostia y que representará a Japón en la próxima entrega de los Oscar.

A lo largo de las dos décadas, desde que pisó suelo vasco por primera vez, compitió tres veces más en la sección oficial: además de After Life, estuvo en 2006, con Hana; en 2008, con Un día en familia, y en 2011 ganó el premio al mejor guion, con Milagro.

El realizador, querido por la audiencia cinéfila festivalera (ganó dos veces el Premio del Público: en 2013, por De tal padre, tal hijo, y dos años después, por Nuestra hermana menor), devolvió gentilezas al presentarse en la conferencia de prensa previa a la entrega del Donostia. "Antes me llamaban del festival cada vez que hacía una película, ahora es al contrario: hago películas para que me llamen", expresó.

Levemente tímido y simpático, se permitió también bromear sobre la importancia del premio: "Estoy muy agradecido por este Donostia. Es una forma de reconocer mi colaboración continua con el cine. Sé que es un premio que me darán por mi carrera, pero es demasiado pronto: creo que estoy en la mitad... Estoy muy agradecido".

Kore-eda, uno de los directores más sensibles a la hora de retratar las relaciones familiares, explicó cómo trabajar con actores niños: "El secreto está en la paciencia. No hay una manera fija de trabajar con niños, todos son diferentes. Hay que fijarse mucho en su capacidad de aguante y de concentración. También es importante trabajar con un actor adulto que tenga una buena relación con ellos. En este caso, uno de ellos es Lily Franky (protagonista de Un asunto de familia, presente en la conferencia), quien me salvó en más de una situación con ellos".

En octubre comenzará a rodar La verité (La verdad), un proyecto francés con estrellas como Catherine Deneuve, Juliette Binoche, Ethan Hawke y Ludivine Sagnier. "El proyecto comenzó gracias a que conocí mucha gente de los festivales -admite Kore-eda-. Es posible que un trabajo con gente de otros países, en diferentes idiomas, represente un reto adicional. Pero nunca me planteé si perjudica el hecho de ser japonés. Lo importante es compartir la visión, no el idioma. Si no tenés la misma idea, vas a tener dificultades, aunque hables la misma lengua".

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