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Narcos atacan a balazos una parroquia y una escuela en Rosario

El domingo a la madrugada fueron baleadas la parroquia "María Reina" y el colegio Pablo VI, en Rosario
El domingo a la madrugada fueron baleadas la parroquia "María Reina" y el colegio Pablo VI, en Rosario Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera
Germán de los Santos
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24 de septiembre de 2018  • 08:43

El domingo a la madrugada fueron baleadas la parroquia "María Reina" y el colegio Pablo VI, en Rosario , donde el cura Juan Pablo Núñez había denunciado amenazas de narcos del barrio.

Fueron más de una decena de disparos que tuvieron un eco mucho mayor. Siete tiros dieron en la puerta de la escuela a la que concurren chicos del barrio Larrea, del noroeste de Rosario. Y el resto de los disparos impactaron en la parroquia, donde perforaron un vidrio y una de las balas dio en el altar de la parroquia de ladrillos visto que está en calle México al 1000 bis, una zona donde el funcionamiento de un búnker asedia al barrio con violencia y amenazas permanentes desde hace más de cuatro años.

El cura Juan Pablo Núñez había denunciado amenazas de narcos del barrio
El cura Juan Pablo Núñez había denunciado amenazas de narcos del barrio Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

Nadie tiene dudas del origen del ataque. El sacerdote de 37 años denunció en los medios de comunicación hace más de cuatro años que en el barrio la venta de droga generaba serios problemas de violencia. Ese búnker fue allanado varias veces, pero reabre a los pocos días.

La tensión cotidiana del barrio se hizo más tirante las últimas semanas. Hace un mes el sacerdote se contactó con el Ministerio de Seguridad para contar la compleja situación. Y ese contacto generó más problemas que beneficios. Las amenazas aumentaron

La tensión cotidiana del barrio se hizo más tirante las últimas semanas. Hace un mes el sacerdote se contactó con el Ministerio de Seguridad para contar la compleja situación. Y ese contacto generó más problemas que beneficios. Las amenazas aumentaron.

La semana pasada, Núñez envió a través de su teléfono a fieles de la iglesia y vecinos del barrio para advertirles sobre la situación. "Docentes y comunidad de María Reina. Hace unos meses la violencia se incrementó en el barrio por la venta de drogas. Tomé contacto con autoridades y los denunciamos. Tenemos vecinos amenazados para que vendan drogas o callen su boca. Confiamos en la protección de María", escribió el sacerdote.

Varios disparos impactaron en la parroquia, donde perforaron un vidrio y una de las balas dio en el altar
Varios disparos impactaron en la parroquia, donde perforaron un vidrio y una de las balas dio en el altar Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

La semana pasada soldaditos del barrio le hicieron saber con claridad el estado de situación. "Yo desde hace tiempo molesto en el barrio. Hicimos un centro de día para recuperar a los chicos y lo tuvimos que cerrar porque los narcos amenazaban a los chicos para que no se recuperen. Les sacaba clientes", dijo este lunes el padre Juan Pablo.

Son muchos los búnkeres del barrio. Escuché los tiros, pero al principio creí que eran los típicos tiroteos de la zona. A la mañana me dí cuenta que los disparos habían sido contra la parroquia
Juan Pablo Núñez (Cura de la parroquia María Reina de Rosario)

"Son muchos los búnkeres que hay en el barrio", sostuvo el sacerdote. "Escuché los tiros, pero al principio creí que eran los típicos tiroteos que hay en la zona. A la mañana me dí cuenta que los disparos habían sido contra la parroquia y la escuela", relató Núñez.

"El narcotráfico es un tumor de nuestro barrio. Hasta que no me metan un tiro no van a parar", agregó.

Los balazos en la puerta de la parroquia
Los balazos en la puerta de la parroquia Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

"La gente cuenta cosas terribles. Los paran en la calle y los extorsionan, les dicen que si hablan los van a matar. A muchos pibes los narcos los captan para vender cocaína en el búnker o tipo delivery. Les regalan motos, les dan plata", señaló el cura al diario La Capital. "Son pibitos de entre 15 y 18 años. A mí los que me amenazaron, que tendrían esa edad, me dijeron que agarrara una parte de la plata y que si no me quemaban. Entonces yo me dije: si quieren una guerra voy a seguir peleando por y con la gente. Yo sabía que me iban a reventar y los denuncié con un mensaje de celular el jueves. Dos días después nos balearon la capilla", agregó.

Los balazos en la puerta del colegio
Los balazos en la puerta del colegio Fuente: LA NACION - Crédito: Marcelo Manera

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