Suscriptor digital

San Lorenzo cayó 2-0 con Nacional de Uruguay y quedó eliminado de la Copa Sudamericana

Copa Sudamericana Ronda de 16
  • 2
Nacional

Nacional

  • Matiás Zunino /
  • Gonzalo Bergessio
  • 0
San Lorenzo

San Lorenzo

Nelson Fernández
(0)
25 de septiembre de 2018  • 19:13

MONTEVIDEO.- Llegó con ventaja pero la desperdició: reaccionó al final cuando no era demasiado tarde, pero era muy difícil. San Lorenzo quedó eliminado de la Copa Sudamericana en un partido que hizo casi todo mal, frente a un Nacional de Montevideo que sorprendió por una mejora sustancial a lo que venía haciendo en el torneo uruguayo. El Ciclón quedó fuera y por lo hecho en la capital uruguaya, el resultado fue justo.

Nicolás Blandi era la clave: se trataba del delantero suelto que operaría como ancla para Nacional, que sabía que podía atacar pero sin descuidarse. Pero Blandi, lesionado, no pudo generar riesgo y fue reemplazado en el primer tiempo. Entonces, el equipo uruguayo pudo jugar más suelto y encontró a un Cuervo frío, congelado, sin reacción. Cuando se trata de un partido en el que uno sigue y el otro queda afuera, hay una tensión adicional porque el margen para especular se achica, y porque un error puede ser fatal.

El Parque Central era una caldera, y eso pesa en un partido de Copa. Ambos partieron de un 4-4-2 y con una mezcla de prudencia y riesgo. Los primeros minutos fueron parejos e incluso el equipo del Pampa estuvo a punto de abrir el tanteador, insinuando mejor juego, controlado, seguro, pero a los 10 minutos de juego, el local sorprendió con una gran salida de velocidad, de arco a arco, y mientras la defensa argentina se quedaba, Zunino apeló a su olfato de gol y aprovechó el rebote para poner el encuentro al rojo vivo. Y el partido cambió.

El resumen del partido

Nacional se embalaba para buscar el gol de la clasificación, pero sabía que el Ciclón contaba con armas ofensivas de peligro, y que si se descuidaba, el riesgo de un tanto en contra lo alejaba de la meta. Eso daba a San Lorenzo algunos espacios para no quedar acorralado en su arco y para intentar un toque en busca de alguna carta de triunfo.

A 10 minutos del primer gol, Nacional tuvo la chance de convertir otro. Mientras, el visitante no lograba soltarse y seguía corriendo riesgos: Navarro tuvo que tapar dos cabezazos seguidos en su área. En medio de ello, a la media hora, síntomas de un juego copero: Fucille se tiró como las patadas voladoras de la troupe de Martín Karadagián. Senesi golpeó fuerte y vio la tarjeta amarilla.

Rolin marcó muy bien a Blandi mientras estuvo en el terreno, lo salió a buscar para exigirlo. Precisaba ahogarlo para que no generara riesgo y su equipo saliera a buscar los goles de la clasificación. Y al exigirlo, lo sacó del partido: se sintió de nuevo y el Pampa Biaggio debió sustituirlo. En momentos en que el Cuervo se soltaba, ese reemplazo disminuía la capacidad ofensiva, aunque le daba un poco más de equilibrio en el control de juego. Eso se daba además porque Nacional no podía aguantar el ritmo que había querido imponer, pero aún sin brillar, lo empujó a su zona. San Lorenzo terminó sufriendo el primer tiempo.

Desprolijo el Bolso, nervioso el Cuervo

El intervalo permitió a los entrenadores planificar un segundo tiempo clave. Biaggio era el que tenía más para corregir, porque su equipo había tenido un muy mal primer tiempo. El DT tricolor, el "Cacique" Medina, contaba con un banco atractivo en cuanto a las alternativas, aunque se tomó bastante tiempo para mover las piezas.

Con la cancha mojada, ya que la habían regado en el entretiempo, Bergessio, rápido, insolente, aprovechó un pase que más que pase era un rechazo tricolor desde su propio campo, entró casi sólo al área y antes que le saliera Navarro, definió con claridad. El 2-0 clasificaba al equipo uruguayo, que ganaba con justicia. San Lorenzo no reaccionaba, se soltaba a veces pero sin generar riesgo, sin lograr una cohesión que le era esquiva.

El DT local sabe que a un equipo argentino hay que respetarlo, que no se puede descuidar ni festejar por anticipado, por lo que al convertir el segundo gol, no echó el equipo atrás sino que se preocupó de controlar el balón y no dejar espacios. Igual, San Lorenzo no podía generar espacio alguno y así, era difícil encontrar ese tanto que revirtiera el resultado de la clasificación. En ese contexto, Bautista Merlini duró poco más de dos minutos en la cancha: un trancazo que no pareció para roja fue visto por el árbitro colombiano como descalificadora.

Con 10 jugadores para los minutos finales, San Lorenzo fue más que con los once y el desenlace ganó en expectativa. Un gol era la clasificación. Tuvo amor propio para un empuje final, desesperado, pero tardío.

Por la siguiente instancia, Nacional se deberá enfrentar con el vencedor de la serie entre el brasileño Fluminense y el ecuatoriano Deportivo Cuenca.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?