Funes de Rioja: "Es hora de que los empresarios se comprometan con la realidad política del país"

En su calidad de chair del B20, el titular de la Copal se declaró a favor de una mayor participación de los hombres de negocios en temas claves como educación y economía digital
En su calidad de chair del B20, el titular de la Copal se declaró a favor de una mayor participación de los hombres de negocios en temas claves como educación y economía digital Fuente: LA NACION - Crédito: Soledad Aznarez
Alfredo Sainz
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26 de septiembre de 2018  

Históricamente los empresarios argentinos se mostraron reacios a participar públicamente en temas políticos y sociales que vayan más allá del ámbito restringido del mundo de los negocios. Sin embargo, en unos días Buenos Aires será la sede del encuentro del Business 20 (B20), una cumbre que reunirá a empresarios y ejecutivos de los países más poderosos del mundo y que funcionará como antesala de la cumbre presidencial del G20 que se llevará a cabo en noviembre. Al frente de summit argentino se encuentra Daniel Funes de Rioja. En su calidad de chair del evento, designado por el presidente Macri hace un año, el reconocido abogado reconoce que la coyuntura económica no se presenta como la más esperada para llevar a cabo este tipo de megaeventos, pero a la vez también se muestra optimista con respecto al futuro del pais. "Por primera vez, la Argentina está cumpliendo con sus compromisos", asegura el titular de la Coordinador de las Industrias de Productos Alimenticios (Copal) y vicepresidente segundo de la Unión Industrial Argentina (UIA).

El chair del B20 no duda en destacar las perspectivas positivas del encuentro empresario que funcionará como antesala de la cumbre presidencial del G20 que se llevará adelante en noviembre próximo en Buenos Aires.

"Ya tenemos confirmada la participación de 1700 miembros de 23 países frente a los 800 que participaron en Alemania en 2017 o los 500 de China de 2016. De estos invitados, cerca de 1000 representan a compañías que tienen 35 millones de empleados del mundo y lo que es igual de importante es que no solo tenemos confirmados a los dirigentes de las principales cámaras empresariales del mundo, sino también está asegurada la participación de grandes compañías en forma directa. Además un 34% de los inscriptos son representantes de pequeñas y medianas empresas y un 27% de los participantes del summit serán mujeres. Nos cuidamos mucho del tema de género, porque junto con pyme y transparencia son tres ejes transversales ligados a todo el encuentro.

Funes de Rioja además explica que desde el primer momento una de sus mayores preocupaciones fue asegurar una organización transparente. "De entrada quise que quedara en claro que esto iba a ser de auténtico y genuino financiamiento privado. Lo único que pone el Estado es la cesión del CCK para los días del summit. Y para financiar el encuentro decidimos incorporar sponsors y trabajar con un fideicomiso financiero, de manera de hacer todo el proceso lo más transparente posible".

-¿Qué función van a cumplir los distintos grupos de trabajo?

-El objetivo es que cada task force produzca recomendaciones para que después sean abordadas en el encuentro del G20. Para esto creamos un caucus que es un órgano de asesoramiento integrado por grandes personalidades de cada país para que sean los encargados de abordar a sus propios mandatarios para que se incluyan las recomendaciones del B20 en el documento final del G20. Es una especia de lobby institucionalizado. El G20 es un marco de promoción de políticas de estados de mediano y largo plazo para orientar el mundo global en su integración y sus asimetrías y disrupciones. Claramente en situaciones como fue la crisis de 2008 o la coyuntura actual, con el B20 tenemos una voz y debemos trabajar en forma responsable para hacernos escuchar.

-¿Cuáles van a ser los principales ejes de debate?

-Comercio e inversión no cabe ninguna duda que serán los temas estrellas por el contexto internacional. Pero también estoy convencido de la relevancia del resto de los task forces como infraestructura, sistemas de alimentación sustentable, energía y economía digital. También vamos a trabajar mucho sobre el tema educación y empleo, que antes eran dos ejes que se trataban en forma separada y acá los vamos a abordar en forma conjunta.

-La educación en la Argentina siempre estuvo ligada al mundo estatal. ¿Qué papel tiene el sector privado en este campo?

-Es hora de que los empresarios se comprometan con la realidad política del país, lo que igual no significa que haya que hacer actividad política partidaria. Uno de los temas en los que tenemos que usar nuestra voz es la educación. Yo estoy convencido que hay que hacer una verdadera revolución educativa en la Argentina. Si uno quiere que no haya un millón y medio de Ni-ni (jóvenes que ni trabajan ni estudian) hay que cambiar el sistema educativo tradicional. No se puede estar ante la cuarta ola de la revolución industrial con un sistema estancado en la primera ola.

-Otra de las mesas de trabajo serán los desafíos que implica la economía digital...

-En un encuentro que tuve con Angela Merkel, la canciller alemana planteó que el mundo digital cambia el mundo y esto genera miedos, pero a la vez también implica grandes oportunidades. Yo estoy convencido que en esta coyuntura la Argentina está ante una gran oportunidad. El primer gran desafío que tenemos es entrar en la sociedad del conocimiento y para lograrlo la educación es clave.

-El B20 coincide con una coyuntura difícil del país. ¿Es el mejor momento para este tipo de cumbre?

-Estamos ante un mundo de turbulencias. Turbulencias no solo financieras sino también comerciales. Hace unos meses participé de un encuentro con el presidente Putin en Rusia en donde se anticiparon los problemas que podían tener las economías emergentes a partir del nuevo escenario de subas de tasas y guerras comerciales. Ahí Putin fue muy claro al asegurar que para la Argentina algo había cambiado y que por primera vez el país estaba cumpliendo con sus compromisos.

-Otro grupo de trabajo debatirá sobre transparencia. ¿Cuándo se definió este eje? ¿Hay alguna relación con la coyuntura argentina?

-El tema es previo y la decisión de incorporar esta task force se tomó en noviembre de 2017 pero está muy vigente. De la caída del Muro de Berlín y la Unión Soviética, algo que aprendimos es que no se puede hablar de transparencia política sin transparencia económica. Sin transparencia en la política hay diversas formas de corrupción y la responsabilidad es compartida entre funcionarios y empresarios. Cuando llegamos a Salta para hacer un foro regional, justo se conoció la noticia de que habían detenido a un ex presidente de la UIA (Unión Industrial Argentina) y en ese momento dejamos en claro que no estamos a favor de la impunidad y que la persona responsable debe hacerse cargo. Y sin que se convierta en una caza de brujas, eso corre para todas las empresas, sin importar el tamaño.

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