Luis Perez Companc, Eduardo Eurnekian y Luis Pagani: el encuentro en la voz de sus protagonistas

Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación América
Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación América Fuente: Archivo
El B20 reúne a los principales referentes del sector privado de la Argentina y a empresarios de todo el mundo; el papel de la educación en el empleo, el financiamiento de la infraestructura, el impacto de la economía digital y el rol de las pymes son algunos de los ejes de discusión en los que los ejecutivos locales harán oír su voz
Alfredo Sainz
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26 de septiembre de 2018  

"Humanizar la globalización", por Eduardo Eurnekian, presidente de Corporación América

Ante el inexorable proceso de integración global, el B20 tiene la gran oportunidad de incluir en su agenda de trabajo, propuestas que permitan encauzar ordenadamente dicho fenómeno. Cabe recordar que el concepto de interdependencia planetaria se forjó en los países económicamente desarrollados, como motor para el crecimiento y la superación de aquellos necesitados de desarrollo. Visto en prospectiva y frente a la complejidad de la trama global, resulta claro que los desafíos de hoy están estrechamente relacionados con la necesidad de humanizar ese proceso integrador, permitiendo una evolución armónica de los pueblos empobrecidos. En este sentido, se impone liberarlos de cuestiones limitantes tanto económicas como de aquellas que no permiten la realización de su propio destino y la ampliación de sus horizontes.

La globalización no resulta ser una intrusión en la autonomía de los países, en tanto estos se consideren pares entre sí y no instrumentos pasivos.

Al respecto, nosotros los empresarios convocados en el B20, tenemos en nuestras manos la posibilidad única de crear y poner a disposición de nuestros respectivos gobiernos las herramientas que fortalezcan e incentiven el desarrollo de los países menos favorecidos, con la participación que nos correspondiere.

Es tiempo de involucrarse para remediar las desigualdades. En el largo plazo redundará en beneficio de todos. Sabemos que tampoco la indiferencia es inocente: el silencio permite la prevalencia del principio de la fuerza del poder por sobre el de la razón y el derecho. Lamentablemente, todavía hoy seguimos buscando respuestas ante el sufrimiento de refugiados, indigentes y excluidos. El B20 tiene la capacidad de orientar y dinamizar diálogos creativos y consensos fecundos en la búsqueda de soluciones. Que así sea.

"La hora de las reglas claras", por Luis Perez Companc, presidente del Grupo Perez Companc

Una inserción inteligente de la Argentina al mundo es una política de Estado que debe unir a dirigentes de todas las banderas políticas así como a los líderes empresarios y sindicales de todos los sectores. En tal sentido, el rol de nuestro país como anfitrión del G-20 y de sus correspondientes manifestaciones temáticas (B20, L20, W20) es un gran avance.

Me toca representar a un grupo empresario nacional con más de 70 años de historia, al cual pertenecen empresas líderes de los sectores de alimentos y bebidas, agro y energía; un grupo que ama a la Argentina y apuesta permanentemente por ella. En esa historia siempre hemos bregado por un único derecho: reglas claras para poder competir libremente.

Consecuentes con ese principio, entendemos que políticas públicas que impulsen un comercio libre y justo son fundamentales para el desarrollo de una economía nacional moderna y pujante.

Ha quedado demostrado repetidas veces que eliminando barreras comerciales la Argentina y sus empresas tienen un enorme potencial. Por eso la globalización, en el sentido de políticas públicas tendientes a la profundización de las corrientes comerciales, de inversión y tecnológicas, es necesaria.

Hay dos pilares en los que nuestro grupo tiene un rol relevante: alimentos y energía. En ambos sectores abogamos por políticas públicas que tiendan a promover el acceso de la población a alimentos de calidad y saludables, y a la provisión de una energía confiable, sustentable y eficientemente utilizada. Desde el grupo Perez Companc queremos construir un futuro mejor a través de negocios que impacten positivamente en las personas y en el país. Celebramos que instancias como el B20 nos permitan poner en agenda los debates que nos acercan a cumplir ese objetivo.

Luis Perez Companc, presidente del Grupo Perez Companc
Luis Perez Companc, presidente del Grupo Perez Companc

"Alimentar al mundo" , por Luis Pagani, presidente de Arcor

El desarrollo global de un sistema agroalimentario sostenible es un desafío central para la preservación de la vida humana y del planeta, dada las presiones existentes para alimentar a la creciente población en un contexto de escasez de recursos. En 2014, la FAO definió como "Sistema Alimentario Sostenible" aquel que provee seguridad alimentaria y nutrición para todos, en una forma que no compromete las bases económicas, sociales y ambientales, para las generaciones futuras.

Tomando esta definición, en el grupo de trabajo "Sistema Alimentario Sostenible" del B20 identificamos cinco desafíos: erradicar la malnutrición, la desnutrición y la obesidad; asegurar la conservación del ambiente, la mitigación y adaptación al cambio climático; promover el desarrollo y adopción de tecnologías; reducir las barreras al comercio global de alimentos, y minimizar las pérdidas y desperdicios de alimentos. Una respuesta efectiva a estos desafíos requiere de avances en la formulación de políticas tanto a nivel internacional como doméstico, de una agenda positiva de liberalización multilateral del comercio del sector agroalimentario, de múltiples iniciativas de colaboración público-privado y de alianzas entre diversos actores de la sociedad. Entre ellos, el sector privado. Nuestro rol es clave y por ello hemos adoptado compromisos de acciones transformadoras, alineados con las recomendaciones de políticas propuestas a los líderes del G-20.

El mundo ha acordado una agenda global, la agenda 2030, para alcanzar un desarrollo y eliminar el hambre y la pobreza. La principal lección que aprendimos es que el proceso del G-20 y el diálogo con los grupos de interés son plataformas institucionales claves para hacer posible esta agenda de desarrollo sostenible a largo plazo.

Luis Pagani, presidente de Arcor
Luis Pagani, presidente de Arcor Fuente: LA NACION

"Un sistema sostenible", por Miguel Kozuszok, vicepresidente de Unilever para América Latina

Hoy en día, la alimentación está en el centro de muchos de los desafíos ambientales, sociales y financieros que enfrenta este nuevo mundo. Cuestiones como la conservación de la tierra, la salud pública y el cambio climático son complejas e interconectadas. No se puede abordar de manera eficiente si la producción y el consumo de alimentos se tratan como elementos aislados. Vivimos en un mundo en el cual todavía más de 800 millones de personas sufren hambre, mientras que 600 millones tienen obesidad. Y esto sucede en el marco de un cambio climático que afecta la producción de alimentos, Un tercio de la producción es desperdiciada en la cadena de valor. Se podría alimentar a 2000 millones de personas.

Es imperativo impulsar un rediseño del sistema global de alimentos y agricultura, para que sea más productivo y sostenible, y que responda a las necesidades nutricionales de la población. Esto requerirá de la acción colectiva entre todas las partes. Es necesario que el debate se centre en la verdadera problemática: incrementar la producción en forma sostenible y facilitar el acceso a una alimentación saludable a cada vez más personas.

El enfoque de nuestro trabajo en el B20 no solo se centró en temáticas como seguridad alimentaria y nutrición, sino que involucró también la sostenibilidad económica, social y ambiental de los sistemas alimentarios, adoptando un enfoque integral. Sin embargo, ninguna de estas ambiciones se puede lograr sin alianzas para impulsar la acción colaborativa. Nosotros, como representantes del sector privado, continuaremos con nuestro compromiso, pero el éxito dependerá de todos: gobiernos, empresas, ONG y la sociedad en general, necesarios para movilizar la voluntad colectiva y recursos a fin de alcanzar la escala de cambio que el mundo necesita hoy. Estamos a tiempo.

Miguel Kozuszok, vicepresidente de Unilever para América Latina
Miguel Kozuszok, vicepresidente de Unilever para América Latina Fuente: LA NACION

"Desarrollo y energía", por Miguel Gutiérrez, presidente de YPF

No hay desarrollo sin energía. El reto de nuestro tiempo consiste en lograr consensos y racionalidad de la sociedad civil, el mundo de los negocios, la ciencia y la política para transicionar hacia energías de bajo contenido en carbono. La generación creciente de energía accesible que permita el desarrollo social y económico confluye con la necesidad de reducir en forma drástica las emisiones de carbono.

Este presente, que nos interpela, ha signado el trabajo en el task force de Energía, Eficiencia de Recursos y Sustentabilidad del B20 que presido. Hemos encarado el debate poniendo el foco en cinco recomendaciones que creemos son claves para los cambios.

En primer lugar, sugerimos acelerar las transiciones hacia un futuro con bajas emisiones de carbono, concretamente en estrategias de mitigación, para favorecer las transiciones hacia fuentes de energía de bajo o nulo contenido en carbono, como las renovables, el gas, la hidroeléctrica y la geotérmica. En segundo lugar, creemos importante aumentar la cobertura y el impacto de las políticas de eficiencia energética, con el fomento de políticas para empresas de energía, hogares y sistemas de transporte. En tercer lugar creemos crucial garantizar el acceso a energía asequible, confiable y sostenible, mediante la expansión de soluciones flexibles, sobre todo para las comunidades rurales, minimizando de esta forma la brecha existente. Como cuarta medida, recomendamos promover la eficiencia de los recursos y las economías circulares mediante incentivos para la adopción de modelos que logren desacoplar el crecimiento económico de las cuestiones ambientales. Por último promovemos ampliar las políticas de adaptación al cambio climático, mediante planes de resiliencia climática y la financiación de las políticas de adecuación.

"Un momento para invertir", por Adelmo Gabbi, presidente de la Bolsa de Comercio

Para la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, formar parte del B20 y ser protagonistas este año de la presidencia del G-20 es uno de los hechos más relevantes para nuestro país en este nuevo siglo. La Argentina está demostrando en estos últimos años un gran avance en materia institucional, con una democracia que funciona a pleno con su división de poderes. El Gobierno al no tener mayorías, está obligado a consensuar medidas y esto le da un marco más constitucional a las decisiones. Además una Justicia que avanza firme en la búsqueda de más transparencia.

La Argentina no es solo un país con valorados recursos naturales, sino también con reconocidos recursos humanos, que con la inversión en infraestructura y tecnológica adecuada es capaz de obtener esos recursos naturales con eficiencia y eficacia económica. Con este nuevo escenario cambiario y sobre todo con este marco institucional sólido, la Argentina es capaz de ofrecer a los inversores del mundo oportunidades de muy buena rentabilidad y por sobre todas las cosas ahora sí, con una buena calidad de seguridad jurídica.

Nuestro país tiene todas las condiciones para salir de su difícil presente. Este desafío se puede convertir en una gran oportunidad para demostrar que la Argentina está a la altura de las circunstancias.

Por eso es muy relevante que todos los actores de nuestra sociedad participemos en forma activa y colaborativa para aprovechar esta oportunidad que nos están dando, casi como una vidriera, para transformar las variables necesarias de sustentabilidad, de transparencia, de diversidad y de seguridad jurídica, para poder captar las inversiones globales que se conviertan en el motor del cambio estructural que necesitamos para bajar nuestros altos índices de pobreza.

"Potencial enorme", por Jorge Di Fiori, Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC)

En medio del proceso de reinserción internacional que ha encarado nuestro país, resulta muy oportuna la presidencia argentina del G-20, así como las actividades de sus grupos de afinidad, entre los cuales el B20, al ser la voz del sector privado, tiene un papel especialmente valioso. Esto es así porque uno de los principales desafíos que nuestra nación actualmente enfrenta es el de fortalecer la vinculación económica con el resto del mundo, tanto en materia comercial como en lo que respecta a inversión transnacional. Frente a la región, la Argentina se presenta como una economía con bajos niveles de exportación e importación respecto de su PBI, así como con una reducida tasa de inversión.

Estoy convencido de que el país tiene un enorme potencial, y que convertir esa potencia en acto requiere acciones en el frente interno -afianzar el ordenamiento macroeconómico en marcha, consolidar el fortalecimiento institucional y robustecer la reconstrucción de los principios éticos- así como también en el externo. Para lograr el crecimiento económico sostenido y la generación de empleos de calidad a los que nuestra nación aspira, se requiere lograr un salto exportador y un aumento significativo de las inversiones, lo que a su vez requiere de la participación de las empresas privadas de las principales naciones del globo.

Teniendo esto en cuenta, así como las enseñanzas de la historia -que parte del progreso pasa por saber vincularse con el exterior- es que desde la Cámara Argentina de Comercio y Servicios participamos activamente en diversos grupos de trabajo del B20 y celebramos la próxima realización de la cumbre, entendiéndola como una oportunidad para afianzar nuestros lazos con el mundo, avanzando así hacia el progreso al que aspiramos.

"Espacio de discusión", por Daniel Pelegrina, presidente de la Sociedad Rural Argentina

El B20 constituye un espacio formidable de articulación del sector privado para el intercambio de información y análisis con miras a la elaboración de políticas públicas, normativas y marcos de comercio internacional, como propuestas hacia el sector público representado en el G-20. Además de cuestiones económicas y comerciales también se abordan problemáticas complejas y urgentes que requieren coordinación y cooperación entre las naciones para su resolución, como educación y empleo o problemática de las pymes.

Como productores de agroalimentos nos hemos enfocado junto con otras importantes entidades sectoriales y de la sociedad civil, a proponer nuevos mecanismos para producir más alimentos de calidad y más accesibles para los consumidores de todo el mundo, dentro del desafío de la agenda global de las Naciones Unidas. Hemos logrado definir los principales problemas que existen dentro de la producción, el comercio y el consumo mundial de alimentos. Se abordaron temas como malnutrición, desnutrición y obesidad; conservación del medio ambiente y adaptación al cambio climático; desarrollo y adopción de nuevas tecnologías; reducción de las barreras al comercio, y la minimización de pérdidas y desperdicios de alimentos. Hemos identificado posibles abordajes para su resolución, y hemos hecho recomendaciones a los ministros de Agricultura del G-20. A partir de ahora esperamos ver que nuestras recomendaciones sean incluidas también en las políticas de Estado de los diferentes países.

Los desafíos de la agenda global exigen un esfuerzo sostenido y permanente, por lo que asumimos el compromiso de continuar trabajando en el marco de este foro internacional de cara a la presidencia de Japón y más allá.

"El rol clave de la pymes", por Inés Berton, fundadora de Tealosophy

El grupo de trabajo del B20 Argentina sobre desarrollo de pymes, compuesto por más de 150 miembros de todo el mundo, definió la ambiciosa misión de proponer medidas que reflejen las necesidades de las pequeñas y medianas empresas.

La comunidad del B20 ha resaltado el rol clave que juegan las pymes para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) promoviendo el crecimiento económico inclusivo. Hemos identificado algunas áreas principales que es necesario debatir para fortalecer los índices de nacimiento y supervivencia de las pymes. Fortalecer las capacidades de las pymes en términos de mejorar su acceso a las finanzas, promover la atracción de talento y el desarrollo de habilidades empresariales proporcionando marcos regulatorios simplificados, e impulsar la participación activa en la economía digital son elementos esenciales para reducir las desigualdades sociales.

El sector pyme es dinámico. Dado que su composición varía en los distintos países y sectores, es necesario aplicar una perspectiva integral a la hora de diseñar políticas nacionales que mejoren las oportunidades de las pymes.

Cualquier política que apunte a favorecer la oferta de bienes y servicios con valor agregado debe poner el foco en promover el emprendedurismo y la innovación.

Por último, hay que destacar especialmente el rol de las pymes para reducir las brechas sociales. Las pymes tienen especial potencial para propiciar la participación de las mujeres en el mercado laboral. Promover el trabajo formal es una forma de fomentar el acceso de las mujeres al mercado laboral, ya que la economía informal está generalmente asociada con condiciones inseguras, escasos derechos para los trabajadores, pagos muy reducidos y mayor segmentación de género.

"Repensar la educación", por Martín Migoya, fundador de Globant

Estamos viviendo momentos únicos a nivel m undial. Nunca antes en la historia se han vivido tantas revoluciones tecnológicas al mismo tiempo. Y estas disrupciones están creando una nueva fuente de oportunidades, empleos y desarrollo accesible e inclusivo para muchas más personas.

Hoy a nivel global se ha desatado una feroz competencia sin fronteras ni discriminación por el talento. En múltiples foros se está asegurando que es más difícil acceder al talento correcto que acceder a las fuentes de capital para desarrollar a las empresas.

Los líderes del mundo de hoy están también frente a una oportunidad única e histórica. La oportunidad de usar un nuevo paradigma educativo para formar este talento y para promover el desarrollo humano inclusivo. Pero para esto es fundamental repensar la educación y el empleo.

En este sentido, es importante centrarse en que los jóvenes adquieran competencias de base en ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas así como desarrollar en ellos un pensamiento innovador y creativo. Que sean capaces de adaptarse continuamente. Que "aprendan a aprender" en forma continua. Este nuevo paradigma en la educación necesita ser acompañado por políticas que incentiven la generación de estos empleos del futuro. Y es allí donde el emprendedurismo juega un rol fundamental. Además, sectores como los servicios basados en el conocimiento están creciendo rápidamente transformando las economías.

Como en toda oportunidad histórica, se requiere de un Estado que esté alerta y que, alejándose de prejuicios, actúe con firmeza para capitalizarla. Depende de nosotros que el presente se transforme en un futuro brillante para todos, generando un círculo virtuoso de educación, talento y desarrollo económico.

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