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Volver a armar el nido: un depto que une los mundos de un papá y su pequeña hija

Natalia Pietracupa
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26 de septiembre de 2018  

Francisco se balancea despacito en una de las envidiables hamacas que tiene cerca de la entrada mientras nos cuenta cómo fueron los departamentos que habitó en su adultez. Prácticamente nada de lo que hay en este proviene de los dos anteriores, pero lo que todos tienen en común es que los compró muy deteriorados con la idea de hacerlos a su medida. "Somos una familia de arquitectos frustrados. Mi hermano y mi papá tienen el mismo 'hobby' de buscar y visitar departamentos para reformar. Mi experiencia es que, al final del día, terminan costando como un departamento que hay que pintar antes de instalarte. Pero bueno, te tiene que gustar la obra".

Perspectiva del living-comedor desde la hamaca (Santo).
Perspectiva del living-comedor desde la hamaca (Santo). Crédito: Santiago Ciuffo

Si hay algo que distingue esta última mudanza es que la vio como definitiva; hubo un punto en que reconoció que su hogar sería, desde ese momento en más, el que conforma con su hija Charo, de 9 años. La remodelación completa tardó un año; el interiorismo, tres meses, y estuvo a cargo de Estudio 510.

El objetivo primordial fue integrar elementos infantiles en el mundo adulto y que convivieran armónicamente distintos estilos y necesidades planteando el encuentro
María Dolores Guaita

"Francisco me llamó para ver si me animaba a planear el interiorismo a distancia (vivo en Chile). La primera etapa fue por mail y WhatsApp, pero después necesité una 'pata' local de confianza: las chicas de MulierePadilla", dice María Dolores Guaita.

"El farolito tipo morisco es un regalo que me hizo Charo por el Día del Padre, pensando en una parte de The Greatest Showman, una película que vimos. Es mi objeto preferido, sin dudas".
"El farolito tipo morisco es un regalo que me hizo Charo por el Día del Padre, pensando en una parte de The Greatest Showman, una película que vimos. Es mi objeto preferido, sin dudas". Crédito: Santiago Ciuffo

El departamento racionalista tiene 210 m 2 y está pensado para ser disfrutado entre padre e hija.
El departamento racionalista tiene 210 m 2 y está pensado para ser disfrutado entre padre e hija. Crédito: Santiago Ciuffo

"Detrás de todo está la definición de que mi familia somos Charo y yo. Quería una casa cálida, donde llevar nuestras vidas de la manera más linda posible".

El piso anterior se reemplazó por granítico hecho in situ, a la antigua, un trabajo artesanal de Héctor Céspedes tal como lo aprendió de su padre.

Estudio 510 propuso practicidad: alfombra lavable (RugIt), tapizados resistentes y mesas de apoyo de maderas sin lustrar (Objeto Directo).
Estudio 510 propuso practicidad: alfombra lavable (RugIt), tapizados resistentes y mesas de apoyo de maderas sin lustrar (Objeto Directo). Crédito: Santiago Ciuffo

Desde el techo baja una gran pantalla. La distribución y diseño de los muebles estuvieron pensados para disfrutar de la calidad del equipo de audio y video. "Y de los partidos de Estudiantes".
Desde el techo baja una gran pantalla. La distribución y diseño de los muebles estuvieron pensados para disfrutar de la calidad del equipo de audio y video. "Y de los partidos de Estudiantes". Crédito: Santiago Ciuffo

En el sector del living, tres sillones en U con almohadones de pana y tusor teñido; y mesa baja de petiribí con tapa de mármol.

"Al principio no quería un comedor. Tenía el prejuicio de que es un espacio que no se usa y quería que toda la casa fuera ocasión de alegría y juego. Ahora estoy más que contento".

Juego de comedor con una larga mesa de petiribí acompañada por sillas y sillones dobles tapizados en terciopelo (todo de MulierePadilla). Las lámparas colgantes son un diseño de Estudio 510 junto con Muliere-Padilla llevado a cabo por un herrero.
Juego de comedor con una larga mesa de petiribí acompañada por sillas y sillones dobles tapizados en terciopelo (todo de MulierePadilla). Las lámparas colgantes son un diseño de Estudio 510 junto con Muliere-Padilla llevado a cabo por un herrero. Crédito: Santiago Ciuffo

"La cocina era muy chiquita. A la derecha había un lavadero y a la izquierda un comedor diario sin ventanas. La pared, además, es en diagonal. Fue todo un desafío hacerla atractiva. Hoy es el espacio que más usamos".

La cocina está integrada al resto de la zona social mediante un cerramiento de hierro y vidrio.
La cocina está integrada al resto de la zona social mediante un cerramiento de hierro y vidrio. Crédito: Santiago Ciuffo

Banquetas 'Tolix' en negro y electrodomésticos rojos de Smeg.
Banquetas 'Tolix' en negro y electrodomésticos rojos de Smeg. Crédito: Santiago Ciuffo

Los muebles color gris grafito fueron diseñados con una distribución lineal y en paralelo a la mesa de madera que se ancla en la columna (todo de Agustín Racauchi). Se sumaron finas lámparas colgantes para dar luz puntual sobre la mesa (Iluminación Agüero).

El dormitorio de Charo está conformado por dos ambientes integrados.
El dormitorio de Charo está conformado por dos ambientes integrados. Crédito: Santiago Ciuffo

El espacio está dividido por un mueble central de piso a techo y con circulación por ambos lados (Agustín Racauchi) que separa el sector de juegos del de descanso. De un lado, una cama nido en madera laqueada. Del otro lado, un tocador con luces tipo camarín y mesita de juego.

"Quería que Charo tuviera un cuarto bien grande para que pudiera invitar a amigas sin problema. Incluso a más de una, a dormir, si sale el programa".

Al lado de la cama, biblioteca y carpa infantil.
Al lado de la cama, biblioteca y carpa infantil. Crédito: Santiago Ciuffo

Texto: Gloria Montanaro

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