Suscriptor digital

Qué es el trugo, el extraño deporte del que quizá jamás has escuchado hablar

De espaldas, John McMahon levanta su maza para pegarle a los anillos de neumático entre sus piernas
De espaldas, John McMahon levanta su maza para pegarle a los anillos de neumático entre sus piernas Crédito: BBC
(0)
28 de septiembre de 2018  • 16:00

No mucha gente ha escuchado hablar del trugo, pero este extraño deporte que mezcla elementos del croquet, el golf, las bochas y del martillo está tratando de expandir sus raíces lejos de Melbourne, el sitio que lo vio nacer hace casi un siglo. Su práctica es tan extraña que resulta desconocido hasta para muchos habitantes de la ciudad australiana pese a que en el reglamento se corona a un campeón "mundial".

El juego consiste en tomar un grueso anillo de caucho y golpearlo con un mazo de madera para que pase entre dos postes. Todo de espaldas al punto de destino.

Los investigadores indican que el trugo fue inventado hacia finales de los años 20 y principios de los 30 por Tom Grieves, un trabajador ferroviario y primer presidente de la Asociación Victoriana de Trugo.

Los primeros registros que se tienen del trugo datan de finales de los años 20 y principios de los 30
Los primeros registros que se tienen del trugo datan de finales de los años 20 y principios de los 30 Crédito: BBC

La historia cuenta que Grieves estaba aburrido un día y comenzó a utilizar su maza para pegarle a los anillos de caucho que se colocaban como amortiguadores en las vías del tren. En la edición del 23 de marzo de 1950 del Melbourne Herald, aparece una cita del concejal Aleck Beaton diciendo que fue él quien llegó hasta un parque y comenzó a pegarle a los anillos con su maza de croquet. Otras fuentes que aseguran que todo comenzó cuando un grupo de trabajadores se pusieron a jugar sin sentido en los talleres de la Newport Railway.

El excampeón del mundo John McMahon, de 89 años, le contó a James Bartlett de la BBC que comenzó a practicar el deporte junto a su padre, guardavía de la compañía ferroviaria, cuando se retiró en 1991. Y lo hizo respetando las reglas originales que establecían que era un deporte apto para personas de 60 años o mayores. "Un doctor me dijo que el trugo le añadió unos 10 años a mi vida", se rió.

Otras normas aparecidas en el primer reglamento fueron el tamaño del campo de juego, similar al largo de los famosos trenes de la época de unos 30 metros, y la distancia de los postes, equivalente al ancho de los rieles. Detrás se tiene que colorar el receptor con una malla.

Un mural del artista Peter McMahon se encuentra en la sede del club Yarraville en Melbourne
Un mural del artista Peter McMahon se encuentra en la sede del club Yarraville en Melbourne Crédito: BBC

Modernidad

Con el paso del tiempo las mujeres empezaron a sumarse y ahora todos los equipos son mixtos, un punto de partida para seguir avanzando en el intento de abrir el trugo a más gente.

Entre los objetivos más inmediatos de Cheryl Waldon, de 63 años, quien fue campeona mundial y es la actual presidente de la federación, se encuentra facilitar el acceso al juego a las generaciones más jóvenes ofreciendo más horarios de entrenamiento y creando un puente de comunicación a través de las redes sociales.

El mayor puntaje por un juego de liga es 24, pero esa marca suele ser tan difícil de alcanzar que quienes la logran en el club Yarraville quedan inmortalizados en un libro especial en una vitrina. McMahon lo logró tres veces en seis semanas en 2000, año en el que se coronó campeón mundial, mientras que el más reciente fue obra de Bill Bajada, quien lo hizo dos veces en 2016.

"Trugo es fácil de aprender, aunque todavía no lo termino de hacer bien después de 27 años", bromeó McMahon.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?