Fernando Belluschi volvió a jugar luego de 201 días y San Lorenzo lo descubre como un refuerzo

Cabeza levantada y pelota al pie: Fernando Belluschi volvió a sentirse futbolista activo esta mañana en la reserva de San Lorenzo
Cabeza levantada y pelota al pie: Fernando Belluschi volvió a sentirse futbolista activo esta mañana en la reserva de San Lorenzo Crédito: @SanLorenzo
Alberto Cantore
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28 de septiembre de 2018  • 12:39

Pasaron 201 días. El 11 de marzo, el dólar cotizaba a 26,50 pesos en el Banco Nación, la cantante Katy Perry realizó un concierto en el estadio de GEBA, el Cirque du Soleil desembarcaba con su espectáculo Amaluna en Costanera Sur y el clásico entre Huracán y San Lorenzo, en el palacio Tomás Adolfo Ducó, finalizaba 1-1, después del agónico gol de Nicolás Raniero para el Ciclón. En tiempo de descuento, Gabriel Gudiño reemplazó a Fernando Belluschi y las alarmas se encendían en el club de Boedo. Distensión del tendón rotuliano de la rodilla izquierda, el diagnóstico que se convirtió en calvario para el volante que enseñó un juego de vuelo alto en 2017, pero que perdió el brillo y la frescura de aquella versión futbolística y así dejó de tejer ilusiones de ser uno de los 23 jugadores que el director técnico Jorge Sampaoli nominó para el Mundial de Rusia.

Hoy, Belluschi ya emprendió el camino de regreso en el encuentro de Reserva, frente a Atlético Tucumán, con una goleada por 5 a 0 del Ciclón en la ciudad deportiva del Bajo Flores. Jugó durante 45 minutos y con la cinta de capitán.

En medio de la desazón por la reciente eliminación de la Copa Sudamericana, frente a Nacional, en Montevideo, San Lorenzo tiene un motivo para ensayar una sonrisa. Una brisa alentadora para el futbolista, de 35 años, cuya recuperación resultó un capítulo polémico dentro de una novela que incluyó el retiro como el peor desenlace. Jugador de jerarquía, pensante, reinsertarse tendrá el valor de un refuerzo distinguido para el director técnico Claudio Biaggio, con quien el nacido en los Quirquinchos enseñó un perfil elevado, después de la opacidad que demostró en el ciclo Aguirre.

En los intentos de apurar la recuperación se alimentó la frustración de Belluschi, que observaba cómo los meses se consumían y el dolor y la inestabilidad de la rodilla no desaparecían. Con el tendón debilitado, la posibilidad de dañar el cuádriceps crecía ante una mayor exigencia. Descartada la sugerencia de una intervención quirúrgica, debido a que el tiempo de recuperación es extremadamente larga para un deportista de su edad, la determinación de iniciar un tratamiento con Jorge Batista, médico de Boca, se expuso como un punto de conflicto. Si bien la relación entre el futbolista y los dirigentes de San Lorenzo es buena, durante los más de seis meses que le demandó la vuelta existieron diferencias con el entorno del jugador.

"La lesión se agravó porque se infiltró", disparó en su momento el representante Fernando Hidalgo. El presidente Matías Lammens, siempre conciliador, le quitó dramatismo y expuso la importancia y el peso de Belluschi para el plantel. "Para el club tiene un alto costo que no juegue, pero lo mismo le pasa al jugador. Sé que estuvo padeciendo todo este tiempo y a fin de año nos sentaremos para ver qué es lo mejor. Para nosotros sería un refuerzo espectacular para fin de año, porque no tenemos el dinero para traer a un jugador de su jerarquía", señaló en el reciente viaje por Uruguay el máximo dirigente, el mismo que cuando Independiente se desprendió de Ezequiel Barco cotizó el pase del volante en 7.200.000 dólares, una cifra que estuvo muy alejada de la que ofertaron los Rojos, que no se estiraron más allá de los US$ 4 millones. Por entonces, San Lorenzo no había hecho ningún esfuerzo por retener a un emblema como Néstor Ortigoza y Lammens no quería pagar el costo político de perder a su futbolista estrella.

Belluschi recuperó masa muscular, lo que fortaleció el cuádriceps y así el tendón dejó de enseñarse sin vigor. El humor del jugador cambió en las semanas recientes, como si sintiera que el regreso se acercaba, después de 201 días donde las sombras y el fastidio lo acompañaron. Con la Superliga por delante y el partido frente a Estudiantes, por los 8avos de final de la Copa Argentina, pactado para el miércoles y resaltados en el almanaque de San Lorenzo, el santafecino solo se enfocó en el juego de Reserva con el Decano. Superar esa prueba le permitirá sentirse aliviado y proyectar una futura renovación de contrato, ese que tiene fecha de vencimiento el último día de diciembre.

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