Ricardo Barreiro: el jardinero que construyó un emporio polirrubro

Fuente: LA NACION
Mariela Arias
(0)
28 de septiembre de 2018  

RÍO GALLEGOS.- Ricardo Barreiro, de 61 años, es el hombre que compartió la intimidad con Néstor Kirchner en El Calafate. Fue cuidador de la residencia que los gobernadores tienen en Santa Cruz y tejió una relación cercana al punto de que su hijo Pablo fue durante varios años el secretario privado que había que sortear para hablar con la expresidenta Cristina Kirchner.

Barreiro, que ofició de jardinero de la residencia de los Kirchner, nunca fue discreto y quizá por ello ayer también quedó detenido en la causa que investiga el derrotero de las coimas. Durante años hizo gala de sus vínculos y con su agenda de negocios llegó a todo el país: fue embajador cultural de Clorinda, Formosa; coordinador en el Ministerio de Cultura de Entre Ríos; empresario polirrubro en Santa Cruz y Tucumán, y fue nombrado en el Estado nacional, del cual ya había sido exonerado en 1991.

Fue en ese año cuando afianzó su cercanía con Néstor Kirchner. Ya vivía en El Calafate y era uno de los tres peronistas que bancaron a Kirchner como candidato a gobernador frente al poderoso Arturo Puricelli. Kirchner ganó y la unidad básica, que estaba donde hoy hay una rentable pizzería, pasó a la historia. Allí empezó a tejerse una relación férrea.

Nadie duda en El Calafate, donde todos lo conocen como "el Gordo Barreiro", de que ese rol de secretario-asistente le garantizó línea directa con Kirchner y un pase libre para construir su emporio de negocios dedicados a transporte, hotelería, turismo, gastronomía y construcción.

Tuvo la concesión de jet-paq y también fue contratado por el Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos. Esta doble situación le valió un procesamiento por "negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública". En 2012 fue investigado por posibles vínculos con la banda narco rosarina Los Monos.

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.