La estrategia de Médicos Sin Fronteras que al campo le puede servir para tender puentes con la sociedad

Diego Pons
Diego Pons MEDIO:
Los profesionales de MSF intervienen en situaciones difíciles
Los profesionales de MSF intervienen en situaciones difíciles Crédito: MSF
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28 de septiembre de 2018  • 02:53

En este camino de generar nuevo valor, disponible y útil, Médicos sin Fronteras (MSF) es una fuente inagotable de métodos y técnicas basados en la innovación organizacional.

Esta capacidad y, fundamentalmente, la flexibilidad, les permite intervenir en aquellos lugares donde hay personas amenazadas por conflictos armados, violencia, epidemias o enfermedades olvidadas, desastres naturales y exclusión de la atención médica con la finalidad de preservar la vida y aliviar el sufrimiento de otros seres humanos.

Cada tanto suelo "darme una vuelta" por las múltiples innovaciones organizacionales que MSF utiliza en cada intervención, y la forma que encontré para hacerlo es yendo a la fuente, charlando con algún médico de campo para que me cuente sin intermediarios y de primera mano cómo hacen lo que hacen.

La última vez fue el año pasado, en un café de Belgrano. Me encontré con una médica que esperaba ansiosa la confirmación de su viaje a Yemen. La esperaba una situación "algo compleja" donde se combinaban guerra, cólera, inflación, bloqueo económico y difteria.

Después de escuchar con cierto asombro el escenario que representaba Yemen, lo primero que se me ocurrió preguntarle fue: ¿cómo hacen para que comunidades tan diferentes y ante semejantes crisis acepten, aprueben y cooperen con ustedes?

Más allá de todas las explicaciones sobre cómo MSF analiza y aborda cada situación en particular, de la capacitación que reciben, del enfoque multidisciplinario, etcétera, me dijo que la clave está en desarrollar community engagement.

Me quedé muy enganchado por lo que representa el concepto pero más aún con el potencial del concepto.

Las traducciones literales de community engagement son compromiso de la comunidad o comunidades comprometidas. Según el enfoque podemos encontrar casi tantas definiciones como personas intentando definirlo, pero más allá del peso propio de las palabras compromiso y comunidad representa al mismo tiempo un proceso y un resultado.

En lo que se refiere a compromiso no existe un único modelo, sino un marco de principios rectores, estrategias y enfoques que se apoyan en la confianza como un elemento crítico para sostener la participación.

El otro elemento crítico es la comunicación, que logra que todos los miembros de la comunidad compartan el derecho a ser informados, consultados, involucrados y habiliitados

Por otra parte, comunidad es un término amplio utilizado para definir grupos de personas, ya sean partes interesadas, grupos de interés o grupos de ciudadanos. En este caso pensemos en lo geográfico y en lo local como vértice de una pirámide jerarquica, de la que cuelgan otras comunidades como ser:

  • las de afiliación, por ejemplo gobierno, educación, agro, comercio, etcétera.
  • las de práctica o interés similar que se enfocan en temas sociales, ambientales, etcétera.

La particularidad es que las personas son las mismas solo que de acuerdo al momento (tiempo y espacio) forman parte de comunidades distintas.

En el agro

En base a esto, ¿podemos pensar en el agro como un eje que promueva la formación de comunidades comprometidas?

Esto es claramente posible, más aun disponiendo de la innovación sistémica, como marco que nos permite innovar usando metodologías y técnicas para lograr un pensamiento más sistémico. La propuesta es apoyar a innovadores y al resto de involucrados en el uso de conceptos de sistemas para generar cambios que creen valor.

A partir de esto no es utópico pensar a las empresas agro promoviendo espacios de colaboración con grupos de personas identificadas por lo geográfico que aborden problemas o desafíos en pos de mejorar el bienestar de sus comunidades. Es, además, una alternativa válida para la construcción de la licencia social para operar entre las empresas del agro y las comunidades cercanas

Disponer de espacios de comunicación y generación de confianza serán de mucha utilidad en aquellos casos donde, por ejemplo, un concejal decida presentar un proyecto inconsulto para prohibir algún tipo de fitosanitario, o cuando la maestra de nuestros hijos hable de intoxicaciones por agroquímicos o también cuando la persona que nos despacha combustible nos desacredite la sorpresa por la suba del gasoil, simplemente, por considerar que todo lo vinculado al campo "no tiene problemas de plata".

El peligro de las historias únicas no es porque son falsas, sino porque son incompletas. Desarrollar community engagement nos permitirá ayudar a nuestra comunidad a completar muchas de las historias vinculadas con el agro. ¿Por dónde empezamos?

El autor es consultor en Innovación Organizacional, doctorando en Dirección de Innovación Sistémica (ITBA)

Por: Diego Pons

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