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Vinos

Recorrí un festival de arte vivencial y volví a sentir la curiosidad de la infancia

Natalí Ini
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28 de septiembre de 2018  • 11:38

Hamacas, una trepadora, un cuarto de espejos, un juego con personajes en 3D, y una obra de teatro en la que nos hicieron bailar. El festival Chandon Artground invita a que los adultos volvamos a esa curiosidad infantil de querer tocar todo, preguntar qué es y empezar a interactuar sin obstáculos ni timidez. En las 9 obras hay algo que sorprende por cómo está hecho o por lo que nos propone. Los artistas, el público y las conductas dentro de este festival son emergentes.

En esta plaza de juegos sofisticados y de una estética excitante, la novedad está desde la llegada, el Complejo Art_media frente al Parque Los Andes, es un centro de exposiciones hasta ahora desconocido para el público. Esa primera entrada al espacio nuevo fue una muestra de lo que viviría en cada uno de los cuartos donde se montaron las obras. El piso de cemento gastado y los techos de chapa dan pistas de la fábrica de aceros que funcionaba hace años atrás y hoy esa vigas se mezclan con el brillo de los globos plateados, las luces LED y las burbujas del espumante que circulan en manos de todos los visitantes.

La adrenalina adictiva de las hamacas fue solo el comienzo del viaje
La adrenalina adictiva de las hamacas fue solo el comienzo del viaje Crédito: Diego Spivacow

Cada cuarto tiene una cortina negra y un anfitrión que te da la bienvenida. Las obras no se parecen entre sí pero todas comparten la posibilidad de experimentarlas y se vuelven casi adictivas, por ejemplo, tirar los abrojos de madera hechos por el carpintero Gonzalo Arbutti. Cada uno de los que entraba a ese cuarto iba colaborando en el armado de una escultura que parece diseñada por lo linda que se ve. Pero de repente un conjunto de abrojos se desplomó y alguien exclamó "¿Lo rompí?". Es que no estamos acostumbrados a interactuar con el arte y cuando algo pierde su forma o se cae aparece el temor de haberlo arruinado. Las hamacas de Irina Rosenfeldt también son adictivas por ese cosquilleo en la panza y la relajación provocada por el movimiento. Acá la arena no se te mete en los zapatos y una proyección de obras pictóricas de Rosenfeldt irrumpe en la retina tan rápido que es muy difícil no sentirse inmersa en algo dinámico y psicodélico.

El boca en boca que se va escuchando mientras recorro el lugar es divertido "¿Fuiste al de los espejos?" "Qué flashero el de las tablet" y todos van armando su podio con los que más les gustaron. En este festival la idea de arte como algo que hay algo que entender o que hay que ser un conocedor de las corrientes contemporáneas para acceder se desdibujan. Santiago, un visitante, me cuenta en la fila para entrar a uno de los cuartos: "yo no tengo nada que ver con el mundo del arte, vine porque conozco a Tomás García por su laburo en publicidad y me dio curiosidad cómo funciona lo de realidad aumentada". García creó una aplicación que por ahora solo se puede ver en las últimas generaciones de iPhone y iPads en las que al activar la cámara ves lo mismo que tus ojos pero de repente te sorprenden unas personas en 3D que podés ir rodeando y ver en detalle. Como si la cámara de la tablet viera cosas que nuestros ojos no. Sí, confirmo que es flashero.

No falta realidad virtual
No falta realidad virtual Crédito: Diego Spivacow

Doblemente compartido

En cada uno de los cuartos se genera una complicidad con tus compañeros de aventuras, a casi todas se puede ingresar en grupos reducidos. Cuando entré a la estructura de metal de 4 metros de altura hecha por Celina Saubidet inspeccioné la obra, todo se veía tan blanco y delicado; por suerte apareció Celina y me contó que esta especie de trepadora resiste el peso y las pisadas de zapatillas. Con la autorización de la artista me animé a trepar, con cada peldaño mi sonrisa se iba haciendo más grande. Hasta que hice cumbre y quise que ese momento quedara registrado, estiré mi mano para que uno de mis amigos de la plaza me sacara una foto. Muchos me imitaron, hasta quedaron colgados de los pies o doblados en dos para meterse en pequeños huecos y la excitación adentro de ese cuarto empezó a ser cada vez mayor. Celina miraba con cara de felicidad y dijo "esto era exactamente lo que quería que pasara".

Cada momento se vive con el grupo y revive en las redes
Cada momento se vive con el grupo y revive en las redes Crédito: Diego Spivacow

Ninguna obra resiste el minuto antes de que saques tu celular, el hashtag #CHANDONARTGROUND ya suma varias publicaciones en Instagram, la red social que le va mejor. Las mini pantallas se colaron en cada rincón. Los espacios que armaron para que la gente posara no eran tan concurridos, sin embargo, adentro de los cuartos con obras las muñecas oficiaban de trípodes hasta encontrar el ángulo.

Explorar y descubrir cosas que no están puestas de manera evidente para que llegues despierta esa curiosidad infantil. Como la mirilla que hay fuera de la obra de Nicolás Fernández Sanz, que solo algunos descubren, se acercan a espiar y allí ven, en un formato ojo de pez, los comportamientos de los que adentro se perciben multiplicados al infinito por la disposición de los espejos que tapizan el cubo.

Algunas obras se arman entre todos y todas
Algunas obras se arman entre todos y todas Crédito: Diego Spivacow

Cuando llegué al fondo del galpón vi unas cintas que organizaban una fila de gente y dos personas muy elegantes que iban hablando con todos mientras chequeaban datos en una planilla. ¿Será el VIP? ¿Será una fiesta privada? No, se trata de la obra de teatro de inmersión "Usted está aquí". Y si de complicidad se trata, los amigos co-protagonistas que me hice en la obra los seguí cruzando durante el festival y la sonrisa brotaba. Fueron 20 minutos en los que pasamos por 5 situaciones bien distintas algunas en una comisaría, otras en una fiesta de año nuevo chino. Bailamos, nos asustamos, y sobre todo, nos reímos a carcajadas. Toda una novedad encontrar una obra de teatro independiente en este tipo de eventos.

Después de tanto estímulo, viene bien un momento de descanso en el bar. Hay varios espacios para sentarse un rato a tomar un cocktail, elijo el Chandon Délice Red Passion hecho con Arándanos y piel de limón. También se pueden comer empanadas de cuadril, nachos, hamburguesas de búfalo y kebabs. En el área de gastronomía nada supera los $200.

La de los espejos es una de las preferidas
La de los espejos es una de las preferidas Crédito: Diego Spivacow

Cuando empieza a hacerse de noche, el escenario en altura se pone en acció y Juan Ingaramo le pone ritmo a este festival. Su público canta las canciones y baila, otros dicen que es la primera vez que lo escuchan. Chandon Artground es emergente: hay nombres nuevos y hay público nuevo.

Así como las obras activan esos comportamientos infantiles, está bueno hacer las preguntas más simples a los artistas o autores de las obras que deambulan por ahí, parecería como que uno entra a su taller y no a una exposición, es un galpón donde ni las obras ni los artistas son sagrados, aparte, nos necesitan para que su obra esté completa.

El momento del brindis
El momento del brindis Crédito: Diego Spivacow

Complejo Art_Media queda en Corrientes 6277. Hoy viernes 28 abre de 18:00 a 0:00 y mañana sábado 29, de 16:00 a 0:00. Chandon Artground es exclusivo para mayores de 18 años y los interesados pueden comprar sus entradas de manera anticipada en PASSLINE a un valor de $300 y con 2x1 exclusivo con Club La Nación.

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