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Ingresa "en boxes" el barco que busca el ARA San Juan

En el buque noruego se instaló una sala de control
En el buque noruego se instaló una sala de control Crédito: Armada
El Seabed Constructor vuelve a Comodoro Rivadavia para cargar combustible, reaprovisionarse y cambiar de tripulación
Mariano De Vedia
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29 de septiembre de 2018  

Cumplido un tercio de los 60 días netos de búsqueda previstos, el buque noruego Seabed Constructor entrará "en boxes" a partir del martes, a las 9, cuando ingresará en el puerto de Comodoro Rivadavia para cargar combustible, reaprovisionarse y hacer el primer recambio de tripulación. Al día siguiente, el barco volverá a zarpar para continuar con la misión de localizar el submarino ARA San Juan .

Así, la misión de la empresa Ocean Infinity, que lleva a bordo a cuatro familiares de los 44 tripulantes del submarino y a tres observadores de la Armada, ampliará las cinco zonas de búsqueda exploradas sin éxito hasta el momento y profundizará especialmente el barrido por los cañones submarinos que abundan en la zona.

Hasta ahora, en tres semanas de operaciones, hubo 13 contactos en distintas profundidades marinas, de los cuales 12 correspondían a formaciones geológicas o corales y uno a un pesquero que anteriormente había sido identificado por el Skandy Patagonia, el buque también noruego que participó de la búsqueda el año pasado conducido por la marina norteamericana.

Incertidumbre y fantasías

"Se ha trabajado muy bien y si bien todavía no se terminaron de analizar todos los datos, pareciera que en esta área no están", explicó a LA NACION uno de los familiares.

Los padres e hijos de los tripulantes del ARA San Juan mantienen firmes expectativas, aunque son conscientes de que la prolongación de la incertidumbre alimenta la posibilidad de que el submarino se encuentre en una zona distinta a aquella en la que se concentra la búsqueda. "Hay que ser cautos y esperar", animó una fuente cercana a los familiares que están a bordo.

Una fuente de la Armada, en tanto, explicó que "es evidente que la orografía del talud continental argentino dificulta la búsqueda, incluso a la empresa que destina la mejor tecnología". Y, frente a las situaciones que afrontó la expedición, estimó que "resultó importante contar con varios AUV (vehículos submarinos autónomos), por los inconvenientes técnicos que se presentaron en las operaciones".

Ocean Infinity utiliza cinco AUV, a los que suma dos ROV (vehículos submarinos con operación remota), que tienen capacidad para captar imágenes de mejor resolución. Eso permitió investigar y descartar los contactos hallados. Si se cuentan los que se habían localizado durante la misión llevada adelante por la Armada y la colaboración de otros países, los contactos superan el centenar.

Particularmente las malas condiciones meteorológicas condicionaron algunos días la búsqueda y el aprovechamiento integral de la tecnología. Al respecto, la mala meteorología no dificulta la operación de los AUV, aunque, a lo sumo, sí a los ROV, dijo una fuente naval.

Para planificar la búsqueda, los ingenieros y técnicos de Ocean Infinity, que solo cobrará los US$7,5 millones pactados con el gobierno argentino si la operación resulta exitosa, diseñaron tres áreas, con el epicentro fijado en la zona de la última localización conocida del submarino, fijada a partir de la última comunicación y del lugar en el que un organismo internacional localizó una explosión hidroacústica.

La falta de resultados no lleva a trasladarse a una zona distinta, sino a ampliar el área de la búsqueda hacia afuera, explicó una fuente cercana a los que llevan adelante la operación.

Toda las alternativas de la búsqueda se siguen desde una sala de control ubicada en la embarcación, donde se analizan los datos que registran los ROV. Ayer, a las 4.45, se observaron en el fondo del mar algunas piedras y cables de una vieja red de pesca, lo que refleja la precisión de los instrumentos de avanzada tecnología que participan de las operaciones submarinas.

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