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En medio de la crisis de Boca, Gino Peruzzi se reconstruye en silencio y espera su chance

Estaba marginado, pero Peruzzi puede volver a jugar en Boca
Estaba marginado, pero Peruzzi puede volver a jugar en Boca
Pablo Lisotto
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28 de septiembre de 2018  • 23:59

La posibilidad de que Gino Peruzzi juegue el mañana frente a Colón su primer partido del año como lateral derecho titular de Boca no solo desnuda la complicación que le generó a Guillermo Barros Schelotto el desgarro de Leonardo Jara en el aductor de su pierna derecha, sino que reabre un asunto que, como mínimo, es muy extraño.

Desde hace unas semanas comenzó a tomar fuerza en la Ribera una versión que surgió de las propias entrañas del club, y que incluso le ratificaron a LA NACION durante esta semana: que Peruzzi, de 26 años, no quería jugar más con la camiseta de Boca. Y que, incluso, se había negado a concentrar en al menos dos partidos de la Superliga. De hecho, en la previa del partido de anteayer frente a Gimnasia, por la Copa Argentina, trascendió que el Mellizo quiso que juegue contra el Lobo y que el lateral se negó.

"Es totalmente falso que Gino se haya negado a concentrar. No lo hizo nunca en su carrera, y mucho menos lo haría en un club como Boca", le afirma a LA NACION una persona del círculo íntimo del futbolista. Y agrega: "Es más: cada día sueña con volver a defender esa camiseta en una cancha de fútbol, y cada semana se entrena para volver a estar en la consideración del DT".

Barros Schelotto analiza volver a darle una oportunidad a Peruzzi.
Barros Schelotto analiza volver a darle una oportunidad a Peruzzi. Fuente: FotoBAIRES

El cortocircuito de información expone una situación poco clara. Aunque hay un dato concreto: cuando Peruzzi regresó de su préstamo de seis meses en Nacional (donde jugó 15 partidos), el Mellizo le manifestó que no lo iba a llevar a la pretemporada en Estados Unidos porque no lo iba a tener en cuenta para este semestre. A la vez, le recomendó que se entrenara con la Reserva mientras se buscaba otro club.

A esa primera mala noticia que significó quedarse en Buenos Aires mientras sus compañeros se entrenaban en el país del norte, el futbolista le sumó otro contratiempo: no pudo realizar el trabajo físico que se hace durante el receso invernal, como consecuencia de que cuando se enteró de que no viajaba con el plantel de Primera, el grupo que conduce Rolando Schiavi ya había concluido su pretemporada. Fiel al bajo perfil que lo caracterizó siempre, Peruzzi, que por el momento opta por no hablar con los medios, acató la decisión y desde entonces se entrena en silencio, sin hacer declaraciones.

El último partido oficial de Gino con la casaca azul y oro fue el 10 de diciembre del año pasado, en el 1 a 0 ante Estudiantes, en la cancha de Quilmes.

Se da otra situación que contribuye a la confusión: el contrato del lateral derecho finaliza en diciembre. Es decir que a fin de año podría emigrar con el pase en su poder a cualquier equipo del mundo. Pero según le afirman sus íntimos a LA NACION, eso no está en los planes del exVélez: "Él quiere seguir acá, esperando su chance para demostrar todas sus condiciones. Jamás especularía con la libertad de acción. Sería deshonesto."

Desde que el 31 de mayo se despidió de Nacional durante la goleada 5 a 0 sobre Racing de Montevideo, Peruzzi apenas fue considerado para una práctica de fútbol. De todos modos, se destaca en el día a día del trabajo que el plantel realiza en el complejo Pompilio bajo las órdenes del preparador físico Javier Valdecantos.

Gino Peruzzi llegó a Boca en el verano de 2015, cuando el entrenador era Rodolfo Arruabarrena, y ganó cuatro títulos (Campeonatos 2015, 2016/2017 y 2017/2018, y la Copa Argentina 2015). Más allá de diferentes molestias físicas que lo tuvieron a maltraer, su titularidad nunca estuvo en discusión. Sin embargo, en los primeros meses de 2017 comenzó al alternar con Leonardo Jara, que finalmente se quedó con el puesto después de una floja tarde del exVélez en el 1-3 frente a River, que en realidad expuso a toda la última línea xeneize.

Boca vive el momento más delicado del año.
Boca vive el momento más delicado del año. Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima

El último partido oficial de Gino con la casaca azul y oro fue el 10 de diciembre del año pasado, en el 1 a 0 ante Estudiantes, en la cancha de Quilmes. Comenzó la pretemporada junto a sus compañeros en Cardales, e incluso disputó dos amistosos en Mar del Plata (2-2 frente a Aldosivi y 0-1 ante River). Sin embargo, consideró necesario cambiar de aire y ante el interés de Nacional de Montevideo, no dudó en continuar su carrera del otro lado del Río de la Plata.

En un contexto en el que el Mellizo no puede contar con Jara, desgarrado, no lo conforma el nivel de Julio Buffarini, no lo convence ubicar como lateral a Nahitan Nández y no cree que sea el momento indicado para hacer debutar a Marcelo Weigandt, el Nº 4 que se destaca en la Reserva, la posibilidad de que el entrenador saque del freezer a Peruzzi es tan concreta como contradictoria. Pero en el Mundo Boca , todo puede pasar.

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