Qué lecciones le deja a un líder el caso de los cuadernos de la corrupción

Andrés Hatum
Andrés Hatum PARA LA NACION
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30 de septiembre de 2018  

La sociedad está aún conmocionada por la aparición de los cuadernos de la corrupción que muchos han llamado Gloria Gate, haciendo referencia a la marca de los cuadernos donde el chofer Oscar Centeno anotó puntillosamente el traslado de dinero de la corrupción.

Más allá del hecho delictivo, es interesante entender toda esta situación como un proceso que aporta valor y enseñanzas a cualquier directivo. Analicemos algunas dimensiones de aprendizaje.

Prudencia versus Acción Inmediata: Un día de enero de 2018 Diego Cabot, el periodista de LA NACION que destapó este caso de corrupción, recibió una serie de cuadernos con información. Con la visión de un periodista avezado, era claro que tenía en sus manos material que generaría un cimbronazo político y, seguramente, un rédito directo al diario.

Sin embargo, Cabot, como si fuera un directivo de una organización donde el impacto de su accionar afectaría a muchas personas, decidió otra cosa, como dijo él en un artículo explicando el proceso de investigación: "Fui crítico hasta el extremo con mi propia investigación". Tal fue la responsabilidad de Cabot, que decidió avanzar con la judicialización del caso, avalado por su propio editor.

Los líderes organizacionales muchas veces, se debaten entre la prudencia, por el impacto de una decisión, y la acción inmediata que podría generar réditos en el corto plazo. La actitud de Cabot y los directivos del diario que tenían poder de decisión sobre este tema, es un aprendizaje para los ejecutivos de lo que muchas empresas llaman "accountability", que es la responsabilización de sus acciones y sus consecuencias. La prudencia antes de tomar una decisión crítica en cualquier organización, presupone un período de análisis y reflexión sobre el impacto estratégico que la misma tendrá en la competencia, la industria y en la propia empresa.

Este período de reflexión necesita un tiempo de tranquilidad, alejado de rumores que entorpecen y congelan a la organización por temor a los cambios. ¿Qué hacer? Lo que hizo Cabot y los pocos directivos que sabían del tema: mantener absoluta confidencialidad del asunto para poder generar el contexto adecuado del anuncio.

Ética versus Supervivencia: Lo increíble de los cuadernos que revelan la institucionalización de la corrupción es que, por primera vez, se saca a la luz la trama de corrupción donde políticos y empresarios están involucrados. Muchas empresas alegan que de no haber pagado lo que les pedían, la propia empresa entraba en riesgo de colapsar y, con ella, las miles de familias dependientes del trabajo que esa organización otorgaba.

Los efectos de pensar en sobrevivir sin una mirada ética en los negocios afecta al menos tres dimensiones de la vida organizacional: la competitividad, la acción penal y la reputación.

Las empresas que aceptan la corrupción sistematizada generan una debilidad paulatina que las vuelve menos competitivas. El camino fácil de la corrupción produce resultados rápidos pero sin esfuerzo. Estas empresas terminan siendo eficaces pero no eficientes. El otro riesgo es que se descubran las prácticas corruptas y terminar, como muchos empresarios del caso de los cuadernos, frente a un juez tratando de no quedar preso.

Finalmente, la reputación se ve fundamentalmente afectada. Dos casos ejemplifican formas diferentes de encarar las consecuencias de la corrupción dentro de una organización. Nos referimos a Arthur Andersen y a Siemens.

En 2002, Arthur Andersen era una de las firmas de auditoría más importantes del mundo. Ese año fue acusada de obstrucción a la justicia. Arthur Andersen se encargaba de la auditoría de la desaparecida Enron y destruyó documentos de esa firma para ocultar su situación financiera. La estrategia de Andersen fue la de negar sus actos de corrupción. El final de Andersen estaba cerca y dejó de existir como compañía.

El caso de Siemens, el conglomerado alemán, no solo reconoció las prácticas fraudulentas, sino que además de pagar una multa millonaria, la empresa se comprometió a un amplio programa de ética empresarial monitoreado por un tercero. A diferencia de Andersen que desapareció, hoy Siemens pasó de ser una empresa con altos niveles de corrupción a buscar la excelencia en temas de ética empresarial.

Líderes Mentirosos versus Ejemplificadores: Una de las consecuencias enormes que tiene la corrupción en una empresa es la visión interna de los empleados respecto de los líderes involucrados en el hecho delictivo. Las organizaciones están estructuradas a partir de líderes que, supuestamente, están preparados para su función a nivel técnico pero también son ejemplo a seguir. Esa es la base del liderazgo que no solo está apoyada en el poder, sino en la autoridad que hace que la gente siga y confíe en un referente organizacional.

Los cuadernos de la corrupción como cualquier otro hecho delictivo que afecte a una organización, generan un desbarajuste interno donde se produce un terremoto interno donde los valores, misión y visión de la empresa se ven directamente afectados. ¿A quién creer? Si el líder es corrupto, ¿no se decanta eso al resto de los directivos?

La realidad de los líderes involucrados en hechos de corrupción es difícil desde lo legal, pero también desde la organización. Se han ganado el descrédito de la gente, que es la base y sustento de su autoridad. Lo único que les queda, además de confrontar la justicia, es renunciar a sus cargos, para no generar más daño del que ya hicieron.

El autor es PhD y profesor de la Escuela de Negocios de la UTDT

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