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La Iglesia pidió esfuerzos para reducir las brechas de desigualdad y marginalidad

El obispo Carrara encabezó en Constitución una celebración por los excluidos; llamado de líderes religiosos en un foro
El obispo Carrara encabezó en Constitución una celebración por los excluidos; llamado de líderes religiosos en un foro
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29 de septiembre de 2018  

Un día después de haberse conocido el crecimiento de la pobreza , que subió al 27,3% según las mediciones del Indec , la Iglesia formuló ayer un llamado a reducir la marginalidad y la brecha de la desigualdad.

"El papa Francisco nos dice que estemos atentos y no pasar distraídos ante la marginalidad, que es el caldo de cultivo para distintas formas de trata y explotación", afirmó el obispo Gustavo Carrara, vicario episcopal para la Pastoral de Villas, en una misa celebrada en la Plaza Constitución, al aire libre, en solidaridad con los excluidos y las víctimas del tráfico y la trata de personas.

"Pongamos manos a la obra, para transformar esas situaciones de injusticia", dijo Carrara, al invitar a seguir los mensajes de Francisco. "El Papa es concreto, vean sus verbos que invitan a la acción. Nos dice que la primera actitud como ciudadanos de una comunidad es recibir, ser hospitalarios, abrir las puertas".

"Nuestra situación social está difícil, complicada. Pero todos los que están aquí son luchadores. Saben luchar, saben que si nos unimos podemos hacer mucho por aquellos que mas sufren. Y donde no llega la mano invisible del mercado, que mágicamente pareciera solucionarlo todo pero no termina solucionando nada, allí llegan caricias, abrazos, manos concretas de hombres y mujeres que ayudan a ponerse de pie", dijo el obispo Carrara en su homilía.

Explicó que muchos migrantes y excluidos sufren el desarraigo y llegan a estas tierras para buscar un destino distinto para sus familias. "Muchos trabajan revolviendo la basura, no porque les guste, sino porque quieren llevar el pan a la mesa y merecen nuestro respeto, nuestro cariño, nuestra admiración y nuestra solidaridad", agregó, al llamar a "ser hospitalarios y ayudar".

Al proponer acciones concretas, sostuvo que "hay que ayudar a que los migrantes tengan sus documentos para que no sean explotados y esclavizados".

"No está todo perdido si buscamos ser familia, si buscamos recibir, proteger, promover e integrar a los que hoy están mal", afirmó el obispo, con esperanza.

Carrara es uno de los curas villeros designados obispos por Francisco y con el lema "Por una sociedad sin esclavos ni excluidos", encabezó la celebración al aire libre en Constitución, que constituyó la continuidad de la iniciativa que puso en marcha hace 11 años el cardenal Jorge Bergoglio.

Al respecto, el obispo auxiliar porteño recordó que "Bergoglio fue quien le puso el cuerpo a las misas con las organizaciones que luchan por la dignidad y la libertad".

Acompañaron a Carrara en la celebración de la misa varios sacerdotes de la zona sur de la ciudad y del conurbano bonaerense. Adhirieron a la convocatoria la Fundación La Alameda, que conduce el exlegislador Gustavo Vera, y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), entre otras organizaciones.

Por otra parte, al concluir tres días de deliberaciones, el Foro Interreligioso del G-20 , que reunió durante tres días a más de 200 referentes religiosos y organizaciones civiles, hizo ayer un llamado a los gobiernos que integran este bloque mundial a que se esfuercen por reducir "las brechas escandalosas de la desigualdad".

Durante el desarrollo del encuentro, el arzobispo de San Juan, Jorge Lozano, había señalado que "la situación de necesidad de muchas familias es desesperante" y que l a asistencia financiera del FMI "no siempre fomenta la producción y el trabajo".

"Los gobiernos del G-20 tienen la posibilidad de asumir un papel activo en acciones que reduzcan la multiplicidad de desigualdades que afectan incluso el futuro de la humanidad", afirmaron los líderes religiosos en la declaración final del encuentro. Expresaron, además, el compromiso de contribuir, como imperativo moral, a "aunar esfuerzos por superar las múltiples facetas de las desigualdades que afectan a la mayor parte de la población mundial".

Participaron el cardenal peruano Pedro Ricardo Barreto; el secretario general de la Comunión Mundial de Iglesias Reformadas, Chris Ferguson; el rabino Marcelo Polakoff; el exarzobispo de Canterbury Rowan Williams, y el presidente del Consejo Argentino para la Libertad Religiosa, Raúl Scialabba, entre otros.

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